Protocolo antisuicidio activado para una menor fallecida en Jaén sin indicios de bullying

La Consejería de Educación confirma medidas en dos institutos hace dos años, mientras la familia denuncia acoso escolar

La comunidad educativa de Jaén permanece conmocionada tras el trágico hallazgo de dos adolescentes fallecidas el pasado sábado en el parque de la Concordia. En las últimas horas, la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía ha hecho públicas nuevas declaraciones sobre los protocolos de prevención que se activaron para una de las menores hace aproximadamente dos años, aunque matiza que en ningún caso detectaron signos de acoso escolar.

Según ha confirmado el departamento que dirige Carmen Castillo, fue durante el curso 2022-2023 cuando una de las chicas, que entonces estudiaba en el IES El Valle, manifestó conductas que pusieron en alerta al centro educativo. Ante estas señales, el instituto activó de inmediato el protocolo de prevención de conductas autolíticas, un mecanismo diseñado para intervenir en casos de riesgo suicida entre el alumnado.

El protocolo no quedó relegado a un solo curso académico. Cuando la menor cambió de centro y se matriculó en el IES Santa Catalina para el siguiente año, las medidas de seguimiento se trasladaron con ella. El nuevo instituto asumió la responsabilidad de continuar con la intervención, que incluía el seguimiento personalizado tanto por parte del orientador educativo como de la enfermera escolar. Además, la administración educativa extendió su actuación al ámbito familiar, reconociendo que la prevención del suicidio adolescente requiere un abordaje integral que trascienda las aulas.

La Consejería ha querido dejar claro que, respecto a la otra menor fallecida, no consta ninguna comunicación ni indicio que justificara la activación de un protocolo similar. En su caso, no se detectaron conductas de riesgo durante su paso por el sistema educativo, por lo que no se implementaron medidas específicas de seguimiento.

Una de las cuestiones más controvertidas que ha surgido en las últimas horas es la posible existencia de bullying. Fuentes oficiales de Educación insisten en que en ninguno de los dos casos se identificaron indicios de acoso escolar. Sin embargo, esta versión choca frontalmente con el testimonio de Rosa, madre de Rosmed, quien declaró a los medios que su hija sufrió un episodio de acoso precisamente en el IES El Valle, lo que derivó en el cambio de centro.

Esta contradicción entre la versión institucional y la familiar ha abierto un intenso debate sobre la efectividad de los mecanismos de detección del acoso en los centros educativos. La Junta de Andalucía ha reiterado su llamamiento a la prudencia y ha pedido tiempo hasta que la investigación policial esclarezca las circunstancias exactas de estos fallecimientos.

Desde el punto de vista académico, las dos jóvenes habían finalizado recientemente la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). Tras completar esta etapa, ambas se matricularon en el IES San Juan Bosco de Jaén para cursar un ciclo medio de Formación Profesional. No obstante, solo una de ellas continuó con sus estudios; la otra causó baja en el mes de septiembre, alejándose temporalmente del sistema educativo formal.

El suicidio adolescente constituye una de las principales preocupaciones en el ámbito de la salud mental juvenil. Los expertos en psicología y pedagogía insisten en que la mayoría de estas muertes son prevenibles y evitables, pero nunca responden a una causa única. Detrás de cada caso confluyen múltiples factores de tipo psicológico, familiar, social y económico que crean un entramado de sufrimiento y desesperanza.

La administración andaluza ha querido enviar un mensaje de apoyo a las familias y a la comunidad educativa. "Es momento de prestar todo el apoyo y el cariño en estos días tan duros a las familias, amigos y a la comunidad educativa de la que han formado parte", ha manifestado la Consejería, que ha trasladado su más sentido pésame a los familiares de las fallecidas.

Este trágico suceso ha puesto de relieve la importancia de mantener protocolos de prevención activos y efectivos en todos los centros educativos. La detección precoz de conductas de riesgo, el seguimiento continuo y la coordinación entre instituciones, familias y servicios de salud son elementos fundamentales para intentar evitar que casos como este se repitan.

Para cualquier persona que necesite ayuda emocional ante ideación suicida, existen recursos como el teléfono 024, un servicio gratuito y confidencial. En caso de emergencia, siempre debe llamarse al 112. La prevención es responsabilidad de toda la sociedad, y la formación en detección de signos de alerta debería ser una prioridad en todos los sectores que trabajan con jóvenes.

La investigación policial continúa abierta para determinar con exactitud qué sucedió en las horas previas al fallecimiento de estas dos adolescentes. Mientras tanto, la comunidad educativa de Jaén intenta procesar el duelo y reflexiona sobre cómo mejorar los sistemas de protección del alumnado más vulnerable.

Referencias