La carrera de Karim Benzema continúa su curso ascendente en el fútbol saudí. A sus 38 años, el delantero francés ha encontrado en Arabia Saudí el escenario perfecto para prolongar su legado futbolístico. Lejos de considerar un retiro inminente, el exjugador del Real Madrid prepara su renovación con el Al Ittihad, club que ha convertido en su segunda casa desde su llegada en 2023.
El rendimiento deportivo de Benzema en la Liga Profesional Saudí desmiente cualquier atisbo de declive. En lo que transcurre de la presente temporada, el galo ha anotado 15 goles, de los cuales 7 han sido en la competición doméstica en tan solo 10 encuentros. Estas cifras no hacen sino confirmar la tendencia positiva que experimenta desde que puso pie en territorio saudí.
La temporada 2024/25 la cerró con un bagaje de 21 goles y 9 asistencias, mientras que en su primer año (2023/24) registró 9 tantos y 7 pases de gol. La progresión es evidente y habla por sí sola de una adaptación exitosa y de un estado físico envidiable para un futbolista de su edad.
El pasado mes de mayo, Benzema logró engrandecer aún más su dilatado palmarés al conquistar su primer título en el continente asiático: el campeonato de la liga saudí. Este logro no solo representa una nueva línea en su currículum, sino que también sella su felicidad en el proyecto deportivo que le acogió hace dos temporadas.
Las declaraciones de Ramón Planes, director deportivo del Al Ittihad, resultan reveladoras. En una entrevista concedida al diario ABC, Planes dejó claro que la continuidad del francés es una prioridad para la entidad: "Quiere quedarse, tiene muchas ganas de seguir en Arabia Saudí y con el Al-Ittihad. Ha visto que hay un proyecto serio allí con buenos jugadores". Estas palabras despejan cualquier especulación sobre una posible partida prematura.
El contrato actual de Benzema expira en junio de 2026, pero la planificación a largo plazo del club ya contempla su prolongación. La intención es mutua: tanto el jugador como la dirección deportiva trabajan de forma conjunta para asegurar que el delantero continúe vistiendo la camiseta del Al Ittihad más allá de la fecha estipulada inicialmente.
El "plan Benzema", como se ha denominado en los medios locales, ha resultado ser un éxito rotundo. La apuesta del club por convertir al francés en la figura central de su proyecto deportivo ha cuajado a la perfección. Lejos de las dudas iniciales sobre su adaptación a una liga emergente como la saudí, el delantero ha demostrado una profesionalidad ejemplar y un compromiso absoluto con su nueva etapa.
La ciudad de Yeda ha se convertido en el epicentro de la nueva vida deportiva de Benzema. Allí, el francés no solo ha encontrado un club que le valora y le respeta, sino también un entorno que le permite seguir compitiendo al máximo nivel sin la presión mediática que vivía en Europa. Este factor ha sido clave para su rendimiento y bienestar personal.
El fútbol saudí, en plena expansión y con ambiciones de convertirse en una de las grandes potencias del deporte rey, ha sabido aprovechar la experiencia y calidad de un campeón del mundo y ganador de múltiples Champions League. La presencia de Benzema ha elevado el nivel competitivo de la liga y ha atraído la atención internacional hacia el proyecto futbolístico del país.
Desde su llegada, el delantero ha asumido el rol de líder natural dentro del vestuario. Su experiencia en el élite europeo resulta invaluable para el desarrollo de jóvenes talentos saudíes y para la consolidación de un plantel que aspira a dominar el fútbol asiático. La química con sus compañeros es evidente en cada partido, y su influencia trasciende las estadísticas.
El rendimiento de Benzema ha silenciado a los escépticos que cuestionaban su marcha a una liga considerada menor. Los números hablan por sí solos: 15 goles en lo que va de curso, un título de liga en su haber y una progresión constante que demuestra que la edad no es un obstáculo cuando la calidad y la dedicación están presentes.
La planificación del Al Ittihad contempla construir un equipo competitivo a largo plazo, y Benzema es la piedra angular de ese proyecto. La directiva sabe que mantener a un jugador de su calibre es fundamental para seguir atrayendo a otros futbolistas de nivel y para consolidar la marca del club a nivel internacional.
El mercado de fichajes saudí ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, y la figura de Benzema ha sido uno de sus principales atractivos. Su éxito personal y deportivo abre las puertas a futuras incorporaciones de estrellas europeas que contemplan la liga saudí como una opción viable y atractiva para prolongar sus carreras.
La felicidad del francés en Arabia es palpable. Tanto en sus declaraciones como en su actitud sobre el terreno de juego, Benzema transmite una serenidad y disfrute que no siempre se apreció en sus últimas temporadas en el Real Madrid. Este bienestar personal se traduce directamente en su rendimiento deportivo.
El futuro inmediato de Benzema pasa por seguir sumando goles y títulos con el Al Ittihad. La renovación, aunque aún no está firmada, se considera un mero trámite que se resolverá en las próximas semanas. Ambas partes tienen claro que el proyecto común debe continuar.
A sus 38 años, Karim Benzema ha demostrado que la pasión por el fútbol no entiende de edades. Su adaptación a la liga saudí, su rendimiento goleador y su liderazgo dentro del vestuario convierten su experiencia en un caso de estudio sobre cómo afrontar la madurez deportiva con éxito. El plan, efectivamente, encaja a la perfección.