La nueva edición de GH DÚO que estrenará Mediaset en enero de 2026 ha confirmado una participante que ha generado gran expectación: Cristina Piaget. Para muchos espectadores, su nombre puede resultar desconocido, pero se trata de una figura con una trayectoria sólida en el mundo de la cultura y la moda, que ha decidido dar un giro radical a su vida volviendo a la pequeña pantalla tras años de discreción absoluta.
Una carrera de élite en la moda
Nacida en Madrid en 1969, Cristina Piaget formó parte de la élite de la modelación española durante las décadas de los ochenta y noventa. Su formación en danza clásica y contemporánea la llevó a perfeccionar su técnica no solo en la capital, sino también en prestigiosas escuelas de Londres y en la reconocida Escuela Nancy Tuñón de Barcelona. Esta base artística le otorgó una presencia y elegancia que la catapultaron a las principales pasarelas internacionales.
Desde su adolescencia, su rostro comenzó a aparecer en las portadas de las revistas más influyentes del momento. Su paso por el mundo de la alta costura la vinculó a firmas míticas como Christian Dior, Yves Saint Laurent, Valentino y Paco Rabanne, convirtiéndose en una de las modelos más solicitadas de su generación. Sin embargo, a diferencia de otras figuras del sector, Piaget siempre mantuvo un perfil bajo, alejado del glamour y los excesos que caracterizaban a la industria.
El salto a la interpretación
Su vocación artística no se limitó a la pasarela. En 1997, Cristina debutó oficialmente como actriz de teatro, una transición que había estado preparando durante años con formación específica en interpretación. Su talento la llevó a colaborar con compañías de vanguardia y prestigio como La Fura dels Baus y Els Comediants, donde participó en producciones que combinaban artes escénicas, performance y nuevas tecnologías.
Además de su trabajo teatral, su filmografía incluye varias películas donde demostró su versatilidad como intérprete. Aunque nunca buscó la fama mediática, su profesionalismo le valió el respeto de críticos y compañeros de profesión, consolidándose como una artista completa capaz de moverse con soltura entre la danza, la modelación y la actuación.
Maternidad y vida privada
Uno de los aspectos más destacados de su biografía es su rol como madre. En 2011, Cristina dio la bienvenida a su único hijo, una etapa que marcó un punto de inflexión en su vida. Desde entonces, ha decidido mantener en el más estricto secreto la identidad del padre, insinuando en contadas ocasiones que ha criado a su hijo por su cuenta sin el apoyo de la otra progenitor.
Esta decisión de preservar su intimidad la ha convertido en una figura enigmática. En sus redes sociales, donde comparte momentos de su día a día, se puede apreciar la relación inseparable que mantiene con su hijo, con quien comparte su pasión por la naturaleza y un estilo de vida alejado del bullicio urbano.
Una existencia rural lejos de las cámaras
Los últimos años han estado marcados por una radical reconversión vital. Cristina abandonó por completo la ciudad de Madrid para instalarse en una casa de campo ubicada en plena Sierra de Gredos, en una zona fronteriza entre Madrid, Cáceres, Ávila y Salamanca. Allí ha construido una existencia basada en la sencillez y el contacto con la tierra.
Su nueva profesión como profesora de yoga le permite compaginar su trabajo con la crianza de su hijo, mientras cultiva su propio huerto ecológico. Esta vida rural contrasta radicalmente con su pasado entre flashes y alfombras rojas, demostrando una coherencia con sus valores de discreción y autenticidad. Además, su compromiso con causas benéficas la mantiene activa en proyectos sociales, aunque siempre lejos de los focos.
El desafío de GH DÚO
Su incorporación al reality de Mediaset supone todo un reto para alguien con su perfil. Convivir con figuras tan mediáticas y polémicas como Carmen Borrego, Antonio Canales o Sonia Madoc (ex componente del dúo Sonia y Selena) pondrá a prueba su capacidad de adaptación a un entorno controlado por cámaras 24/7.
Los seguidores del programa podrán descubrir una faceta desconocida de esta mujer que, pese a su experiencia ante las cámaras, nunca ha expuesto su vida privada. Su presentación en el programa, con el mensaje "Tras años entre flashes y pasarelas, entre escenarios y aeropuertos, ahora es el momento de vivir el sueño que me quedaba por cumplir", refleja su motivación por cerrar un círculo vital.
La incógnita principal radica en cómo reaccionará al convivir con personalidades acostumbradas a la exposición constante y a generar polémica. Su naturaleza reservada y su estilo de vida zen podrían ser tanto su mejor baza como su mayor obstáculo en un formato que premia la estrategia y la capacidad de relacionarse.
Una apuesta arriesgada
La decisión de Cristina Piaget de participar en GH DÚO representa una apuesta personal y profesional. Tras años construyendo una vida deliberadamente alejada del espectáculo, vuelve al mundo que alguna vez abandonó, pero en un contexto completamente diferente. No lo hace por necesidad, sino por el deseo de experimentar algo nuevo en una etapa madura de su vida.
Su presencia en el reality no solo aportará un contraste con los perfiles más extrovertidos, sino que también servirá para que una nueva generación conozca la historia de una mujer que marcó una época en la moda española sin necesidad de convertirse en un personaje de la prensa del corazón. El público valorará sin duda su autenticidad y su trayectoria profesional, alejada de los reality shows y los escándalos.
En definitiva, Cristina Piaget llega a GH DÚO como una intrusa interesante, una mujer con una historia real que contar, lejos de los tópicos del famoseo. Su pasado de modelo de élite, su presente como profesora de yoga y su futuro en el reality conforman un arco vital único que hará de su participación uno de los alicientes más interesantes de esta edición.