El cantautor catalán rompe su silencio con 'Inevitablemente yo', un libro que ya suma 21 ediciones y que recoge su profunda transformación personal y artística tras una crisis que le obligó a cancelar 111 conciertos.
**El momento de la verdad**
En octubre de 2023, Antonio Orozco se enfrentó a la decisión más difícil de su trayectoria profesional. Con una extensa gira de 111 conciertos programada, su organismo le envió una señal de alarma que no pudo ignorar. "La vida me paró", reconoció el artista durante una entrevista en el programa 'Fin de Semana' de COPE con Beatriz Pérez Otín. La sensación de estar completamente desbordado le obligó a tomar una determinación drástica: cancelar toda la gira.
Con total honestidad, Orozco admitió que de haber iniciado esa gira, probablemente no habría podido completarla. "Seguramente hoy no estaríamos aquí", confesó, aludiendo a las graves consecuencias que aquella situación podría haber tenido para su salud. Fue el punto de inflexión que marcó el inicio de un período de introspección y cambio radical que transformaría su vida por completo.
**El nacimiento de una obra inédita**
Tras la cancelación, Orozco optó por el aislamiento voluntario. "Me marché a un lugar donde estaba solo, y solo conmigo mismo, y con lo cual no tenía escapatoria", relató. Su objetivo inicial era componer el que sería su próximo disco, pero el destino tenía otros planes. De aquel retiro surgió 'Inevitablemente yo', su primer libro, que el artista define como "la canción más larga y más bonita" de toda su carrera.
La obra, que ya alcanza su 21ª edición, representa para Orozco un ejercicio de aceptación profunda. Le ha permitido "dejar de evitar cosas que son inevitables", entre ellas, su propia esencia y vulnerabilidad. Este proceso de autodescubrimiento ha resonado profundamente con miles de lectores, convirtiendo el libro en un éxito editorial que superó todas las expectativas del equipo de publicación.
**La voz que se apagaba**
Uno de los episodios más impactantes que narra en su libro ocurrió durante la grabación del programa 'La Voz'. Orozco comenzó a notar que perdía la voz al hablar, una situación que le alarmó por completo. Las visitas médicas confirmaron sus peores temores: le diagnosticaron un pólipo en una cuerda vocal que requería intervención quirúrgica inmediata.
El postoperatorio y la recuperación le llevaron a una decisión que cambiaría su relación con la música para siempre: empezar clases con un profesor de canto. Fue un punto de inflexión que le hizo cuestionar todo lo que creía saber sobre su propia voz y la técnica vocal que había utilizado durante más de dos décadas de carrera.
**Un aprendizaje tardío pero transformador**
La revelación fue contundente. "¿Te puedes creer que yo no sabía cantar? Por eso me hice daño", admitió con asombro. Después de más de veinte años en los escenarios, Orozco descubrió que nunca había utilizado correctamente su instrumento vocal. Tres años después de aquel diagnóstico, el artista continúa formándose diariamente con su profesor, José Sepúlveda.
"He aprendido a cantar 25 años después de escribir", afirmó, consciente de que esta disciplina y autocuidado han sido fundamentales en su reconstrucción tanto personal como profesional. Este nuevo enfoque forma parte de lo que él mismo denomina su 'método Orozco', una filosofía de vida basada en la escucha, el cuidado y la autenticidad que ahora aplica a todos los aspectos de su existencia.
**Las lecciones de la paternidad**
En su faceta más íntima, Orozco destaca el papel transformador de sus hijos. Una de sus nuevas composiciones nació mientras alimentaba a su hija pequeña, Antonella, en un momento de conexión profunda y silenciosa. Sin embargo, ha sido su hijo mayor, Jan, quien le ha impartido una de las lecciones más valiosas sobre la identidad y la autenticidad.
Siendo muy joven, Jan le dijo a su padre una frase que lo marcó para siempre: "No sé muy bien lo que voy a estudiar, pero sí sé muy bien lo que no voy a ser. Yo no voy a ser tu hijo". Esta declaración de independencia y autenticidad llevó a Jan, hoy un prometedor productor de música electrónica, a formarse en el extranjero para labrarse su propio camino lejos de la sombra de su famoso padre.
Orozco, lleno de orgullo, ha compartido la emocionante anécdota de cuando viajó a Ibiza para ver actuar a su hijo en una discoteca, celebrando su individualidad y talento propio. Este momento simbolizó para él el éxito de su hijo como persona independiente, no solo como artista.
**Una nueva etapa**
El viaje de Antonio Orozco desde el colapso hasta la reconstrucción ilustra una verdad universal: a veces es necesario detenerse para avanzar. Su historia demuestra que la vulnerabilidad no es debilidad, sino puerta de entrada a un crecimiento auténtico. A través de 'Inevitablemente yo', el artista no solo comparte sus sombras, sino que ofrece un mapa para quienes buscan encontrarse a sí mismos en medio de la tormenta.
El éxito del libro, con 21 ediciones en poco tiempo, refleja el hambre de historias reales y honestas en una época dominada por las apariencias y los filtros digitales. Orozco ha convertido su crisis en oportunidad, su dolor en arte, y su aprendizaje en inspiración para una audiencia hambrienta de autenticidad.
A sus 50 años, no solo ha aprendido a cantar, sino que ha encontrado su voz más auténtica, tanto en la música como en la vida. Su experiencia sirve como recordatorio de que nunca es tarde para reiventarse, para aprender algo nuevo sobre uno mismo, y para tener el coraje de compartir esa verdad con el mundo. El artista catalán ha demostrado que la verdadera fuerza reside en la honestidad y en la disposición para crecer, sin importar el punto de la vida en el que nos encontremos.