Risto Mejide se despide de Got Talent con una jugada histórica

La undécima edición del programa de Telecinco presenta novedades en el jurado y un episodio inédito: el publicista retiene su Pase de Oro en su última temporada

Esta noche, Telecinco estrena en horario de máxima audiencia la undécima entrega de Got Talent, el formato de entretenimiento que ha consolidado su posición como uno de los más exitosos de Mediaset en la última década. La nueva temporada llega cargada de novedades que prometen captar la atención del público, pero ninguna resulta tan significativa como la confirmación de que Risto Mejide pondrá punto final a su trayectoria en el programa.

El jurado experimenta una renovación notable con la incorporación de Carlos Latre y Lorena Castell, quienes se unen a Paula Echevarría y al propio Mejide en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid. Esta combinación de caras nuevas y veteranía promete una dinámica refrescante en la mesa de evaluación, donde los talentos de España mostrarán sus habilidades en disciplinas que van desde la música hasta las artes circenses.

Mario Briongos, director ejecutivo de la productora Fremantle, responsable del formato, ha adelantado que esta edición representa un salto cualitativo importante. En declaraciones recientes, Briongos ha manifestado que tras tantas temporadas, el equipo creativo ha tenido que explorar nuevas vías para mantener la frescura del show. La sinergia generada entre los miembros del jurado, según sus palabras, ha sido excepcional, creando una química que parece fruto de años de convivencia profesional.

Sin embargo, el elemento que realmente distingue a esta entrega de las anteriores es una decisión sin precedentes tomada por el publicista catalán. Risto Mejide ha decidido retener su Pase de Oro, una acción que rompe con la mecánica establecida desde los inicios del programa en todo el mundo. Este gesto, calificado como un "secuestro" por parte de la organización, ha generado tal conmoción que ha requerido la intervención directa de los responsables del formato en Londres para gestionar las consecuencias de esta alteración imprevista.

El propio Briongos ha enfatizado la trascendencia de este episodio, asegurando que marca un antes y un después en la historia de Got Talent a nivel internacional. Nunca antes un miembro del jurado había tomado una decisión de este calibre, lo que convierte la temporada en un acontecimiento televisivo único. La negociación que se desencadenó tras este acto evidencia la magnitud de una acción que desafía las reglas establecidas.

Para Risto Mejide, esta undécima edición representa la oportunidad de despedirse por todo lo alto. El comunicador ha expresado su satisfacción por cerrar esta etapa de su carrera profesional de manera tan destacada, considerando que esta podría ser la mejor versión del programa en toda su historia. Su actitud, sin embargo, ha sorprendido a quienes le rodean en el plató.

Tanto Paula Echevarría, quien comparte con él más años de experiencia en el formato, como los recién llegados Carlos Latre y Lorena Castell, han coincidido en destacar una transformación notable en el comportamiento del publicista. "He descubierto que es un tío divertidísimo", comenta Castell, refiriéndose a una faceta hasta ahora menos visible del conocido jurado.

Ante estas declaraciones, Mejide responde con ironía: "Me vais a hacer polvo mi imagen". No obstante, reconoce que la composición del nuevo panel ha contribuido a su mayor relajación durante las grabaciones. "Got Talent es un formato único en la televisión en abierto, es familiar y muestra multitud de disciplinas. Agradezco el show que hay a mi alrededor en el programa porque no soy la alegría de la huerta, pero con ellos me he relajado mucho", afirma.

El publicista reflexiona sobre la naturaleza del programa y su relevancia social en el momento actual. En una época donde los contenidos televisivos a menudo se centran en la polémica y la confrontación, Got Talent ofrece una alternativa que celebra el esfuerzo y la excelencia. "En la televisión se ve demasiado a gente cuyo talento es delinquir, pero el de las personas que vienen aquí es otro", señala Mejide.

Para el comunicador, el formato cobra una importancia especial precisamente por su capacidad para mostrar lo mejor del ser humano. "Got Talent es más necesario que nunca porque lo que hace falta en esta vida es espectáculo, no crispación. Este formato te permite conocer a las personas por lo mejor que saben hacer, no por lo peor", argumenta, subrayando el valor positivo del entretenimiento familiar.

La preparación para cada gala exige una capacidad de improvisación constante. Según el propio Risto, ser jurado de Got Talent requiere talento en sí mismo, ya que durante cinco horas de grabación debe uno mantenerse alerta, valorar cada actuación y articular opiniones coherentes mientras disfruta del espectáculo. Es un ejercicio de concentración y espontaneidad que no todos los profesionales del medio pueden asumir con éxito.

Con respecto a su salida, el publicista mantiene una postura pragmática y despreocupada. "Es mi última edición y a ver a quién ponen en mi sitio, pero no es mi problema", sentencia, mostrando una actitud desenfadada ante el futuro del programa sin su presencia. Esta frase, que ha resonado en los medios, resume su filosofía: ha cumplido su ciclo y ahora le toca a otros continuar.

La undécima temporada de Got Talent, por tanto, se presenta como un hito televisivo por múltiples razones. Por un lado, la renovación del jurado con figuras consolidadas del humor y la interpretación; por otro, la despedida de uno de los rostros más emblemáticos del formato. Pero sobre todo, por la incógnita que genera el Pase de Oro retenido y las consecuencias que este acto tendrá en el desarrollo de las galas.

Los espectadores podrán seguir cada semana las evoluciones de los concursantes, las intervenciones de los nuevos jurados y, especialmente, los momentos finales de Risto Mejide en el programa que le ha acompañado durante años. Su legado, marcado por una crítica directa y una honestidad a veces controvertida, quedará sellado con una acción que rompe con la tradición y que, según la productora, marcará un nuevo capítulo en la historia del talent show.

La expectativa generada es máxima. Los seguidores del programa esperan descubrir no solo los nuevos talentos que emergen en cada edición, sino también cómo se desarrollará esta trama paralela del Pase de Oro retenido. La promesa de Briongos sobre una sinergia inédita entre los miembros del jurado añade otro elemento de interés a una temporada que ya de por sí tenía todos los ingredientes para convertirse en una de las más recordadas.

En definitiva, la undécima edición de Got Talent no es simplemente otra temporada más. Es el cierre de una era con Risto Mejide como figura central, la apertura de otra con nuevos rostros y, sobre todo, un experimento televisivo que desafía las normas establecidas. El público tendrá la oportunidad de presenciar una despedida que promete ser tan épica como impredecible, en un formato que continúa evolucionando para mantenerse relevante en el panorama de la televisión en abierto.

Referencias

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