Ainhoa Cantalapiedra: de OT a auxiliar administrativa y deseo de maternidad

La cantante vasca de 45 años abre un nuevo capítulo profesional mientras reflexiona sobre su futuro personal y su salud mental

Ainhoa Cantalapiedra se consolidó como una de las voces más recordadas de la música española contemporánea tras alzarse con la victoria en la segunda edición de Operación Triunfo, un programa que no solo marcó un antes y un después en su trayectoria vital, sino que también redefinió el panorama de los talent shows en España. Con más de veinte años de carrera a sus espaldas, la artista de 45 años ha decidido dar un giro inesperado a su vida profesional mientras abre su corazón sobre sus proyectos más íntimos y personales.

La trayectoria de la cantante comenzó a despuntar de manera fulgurante cuando, con apenas 22 años, conquistó al público español con su talento vocal excepcional y una presencia escénica que la diferenciaba del resto de concursantes. Desde aquel momento, ha mantenido una presencia constante y evolutiva en la industria musical, adaptándose a los cambios del sector sin perder su esencia artística. Su último trabajo discográfico, titulado "Arrastrando un cadáver", representa una declaración de intenciones contundente sobre empoderamiento femenino, inspirado en el universo apasionado de la ranchera mexicana, un género que le permite explorar nuevas dimensiones de su voz y su creatividad.

La participación de Cantalapiedra en Supervivientes 2022 supuso su regreso a la pequeña pantalla en formato concurso de supervivencia, un reto muy diferente al de un programa musical. Aunque su paso por la isla resultó relativamente breve —fue expulsada en tercera posición—, la experiencia le permitió reconectar con una audiencia adulta que la recuerda como la joven ganadora del mítico talent show. La edición de aquel año finalmente coronó a Alejandro Nieto como vencedor absoluto, pero para Ainhoa el valor residió en el reto personal que supuso la aventura.

Sin embargo, el momento más revelador y sorprendente para sus seguidores llegó cuando la artista decidió compartir su nueva realidad laboral. Durante una entrevista en el programa 'Fiesta' de Telecinco, Cantalapiedra confesó que en 2025 había iniciado una experiencia profesional completamente diferente a todo lo conocido: trabajar como auxiliar administrativa en un puesto que la pone en contacto directo y diario con el público, lejos de los focos y los escenarios.

"La gente me reconocía y me pedía una foto. Estoy superorgullosa de haber hecho eso por trabajar mi ego y demostrar que todos somos iguales. Somos humanos", manifestó la cantante con naturalidad, mostrando una actitud de humildad y autenticidad que sorprendió gratamente a sus seguidores y al público en general. Esta decisión refleja profundamente su deseo de conectar con la realidad cotidiana, desmitificar la fama y experimentar la vida desde una perspectiva más terrenal y cercana a la ciudadanía común.

La artista aprovechó esa misma entrevista para reflexionar sobre la etapa vital que atraviesa actualmente: "Me he cansado de arrastrar el cadáver, sobre todo de viajar mucho, ver la gente quejándose de todo. La vida está para vivirla, no para quejarse". Esta filosofía marca un cambio significativo en su percepción del éxito y la felicidad, alejándose de las presiones del mundo del espectáculo y acercándose a una concepción más existencialista y pacífica de la existencia.

Una de las revelaciones más personales y valientes que compartió fue su deseo de maternidad. "Nunca había contado esto en público. Quiero ser mamá soltera", afirmó con rotundidad y sin ambages, abriendo un debate importante sobre las diferentes formas de concebir la familia en la actualidad y los modelos parentales no tradicionales. Esta declaración supone un paso valiente hacia la normalización de las decisiones personales en el ámbito público, especialmente para una figura conocida.

La carrera de Cantalapiedra no ha estado exenta de obstáculos importantes que han marcado su desarrollo personal y artístico. En 2003 sufrió un accidente de tráfico grave que le obligó a cancelar varias presentaciones y a pausar completamente su actividad profesional durante un tiempo prolongado. Aquel periodo de recuperación física y emocional quedó plasmado artísticamente en su segundo álbum, "Mi tiempo roto", un trabajo que simboliza su proceso de reconstrucción tanto física como emocional, y que se convirtió en un testimonio sonoro de su resiliencia.

En los últimos años, la cantante ha fortalecido significativamente su presencia en México, donde ha puesto su distintiva voz a temas de telenovelas y programas de televisión de gran audiencia, consolidando así su carrera internacional y su reconocimiento en el mercado latinoamericano. Esta experiencia transatlántica le ha permitido explorar nuevos horizontes artísticos, colaborar con productores mexicanos y conectar con un público diferente que valora profundamente su talento y su versatilidad vocal.

La salud mental ocupa un lugar prioritario y central en su vida actual, algo que la artista no duda en compartir abiertamente. "Estoy en la etapa de aprender a quererme sin tener miedo y reconocer cómo soy", compartió con sinceridad. La artista ha sido transparente y normalizadora sobre su apoyo profesional: "Yo tengo un psicólogo al que voy semanalmente y es supernecesario para todo". Esta declaración pública contribuye significativamente a desterrar estigmas en torno a la terapia psicológica y el cuidado de la salud emocional.

Natural de Galdakao, Vizcaya, Cantalapiedra reside desde hace muchos años en Madrid, donde ha construido su vida profesional y personal lejos de su tierra natal. Frente a quienes interpretan su trayectoria como una lucha constante por sobrevivir en la industria, ella prefiere enmarcarla en términos más positivos de aprendizaje continuo: "Hay mucha gente que dice que mi vida es sobrevivir. Yo quiero decir que es aprender a vivir, todo lo cont".

La evolución de Ainhoa Cantalapiedra demuestra de manera palpable que la fama no está reñida con la autenticidad ni con la humildad. Su decisión de compaginar la música con un trabajo administrativo, sumada a su honestidad sobre sus deseos personales más íntimos y su cuidado proactivo de la salud mental, la convierten en un referente de transparencia y valentía en el mundo del espectáculo. La artista continúa demostrando que la verdadera realización profesional y personal pasa por la coherencia con uno mismo y la valentía de romper moldes establecidos.

Referencias

Contenido Similar