Celtics vs Spurs: último cuarto de infarto en la NBA

Victor Wembanyama y Keldon Johnson brillaron en un final apretado que definió el duelo entre Boston y San Antonio

Los Boston Celtics y San Antonio Spurs protagonizaron uno de los enfrentamientos más emocionantes de la jornada en la NBA, un duelo que se definió en los últimos compases del partido y que dejó claro el nivel competitivo de ambas franquicias. El choque, celebrado en el TD Garden, congregó a una afición entregada que presenció un último cuarto de infarto, con constantes alternancias en el marcador y jugadas de alto nivel que marcaron la diferencia.

El cuarto periodo arrancó con un ritmo vertiginoso que no decayó en ningún momento. Luke Kornet, el pívot de los Celtics, se convirtió en uno de los protagonistas indiscutibles de los minutos finales. Su capacidad para anotar desde la línea de tiros libres con un 100% de efectividad en sus primeros intentos demostró la serenidad del jugador en momentos de presión. Además, su labor en el rebote defensivo resultó fundamental para privar a los Spurs de segundas oportunidades que hubieran podido cambiar el signo del encuentro.

Por su parte, Victor Wembanyama, la gran sensación de la temporada y futuro de la franquicia texana, volvió a dejar muestras de su inmenso potencial. El joven francés conectó varios lanzamientos de dos puntos con una facilidad pasmosa, utilizando su envergadura para superar a los defensores de Boston. Aunque también intentó suerte desde el perímetro con un triple que no encontró el aro, su presencia en la pintura generó constantes problemas en la defensa de los Celtics. Cada vez que Wembanyama tocaba el balón, la expectación en la grada era palpable.

Derrick White, que defendió los colores de los Spurs durante varias temporadas antes de recalar en Boston, vivió un partido de altibajos. Sus intentos de triple no siempre tuvieron el resultado deseado, ya que en varias ocasiones el balón rozó el aro sin entrar. Sin embargo, demostró su veteranía y capacidad de liderazgo llegando a la línea de tiros libres y anotando con total efectividad cuando su equipo más lo necesitaba. Una falta cometida sobre Keldon Johnson le dio la oportunidad de sumar dos puntos más para los suyos, manteniendo las esperanzas de victoria.

Las rotaciones de ambos entrenadores fueron constantes y estratégicas. Neemias Queta, el pívot portugués que viste la camiseta de los Celtics, entró y salió del parquet en múltiples ocasiones, demostrando la confianza que el staff técnico deposita en su capacidad para aportar energía en los minutos decisivos. Su compatriota Baylor Scheierman también tuvo la oportunidad de demostrar su valía, aunque su impacto en el juego fue más limitado. Las sustituciones se sucedieron con rapidez: Anfernee Simons, Luka Garza y Harrison Barnes fueron algunos de los jugadores que vieron interrumpida su participación para dar entrada a compañeros con características diferentes.

El duelo individual entre Jaylen Brown y De'Aaron Fox captó la atención de todos los presentes. Brown, uno de los líderes ofensivos indiscutibles de la franquicia de Massachusetts, tuvo serios problemas con su tiro exterior durante el último cuarto. Falló varios triples consecutivos en momentos cruciales, lo que permitió a los Spurs mantenerse a distancia de un solo posesión. Por su parte, Fox demostró por qué es considerado uno de los bases más rápidos y talentosos de la liga. No solo le robó el balón a Brown en una jugada clave, sino que también aportó velocidad en el contragolpe y una visión de juego excepcional que generó ventajas para sus compañeros.

Keldon Johnson emergió como el hombre más determinante para los Spurs en los minutos finales. Su capacidad para anotar desde el perímetro, como demostró en un triple con asistencia de Fox, mantuvo vivas las opciones de los texanos. Pero su contribución no se limitó al ataque: su efectividad desde la línea de tiros libres fue impecable, anotando 3 de 3 en los momentos de máxima tensión. Además, su capacidad para capturar rebotes ofensivos dio segundas oportunidades a su equipo que resultaron vitales para mantener la presión sobre la defensa de Boston.

La defensa de Julian Champagnie sobre Derrick White merece un apartado especial. En una jugada que podría figurar en los resúmenes de la jornada, Champagnie realizó un tapón espectacular a un intento de triple de White, demostrando la intensidad defensiva que los Spurs imprimieron al partido. Champagnie también aportó puntos en ataque, convirtiendo lanzamientos de media distancia y peleando cada balón dividido con una agresividad que contagió a sus compañeros.

El control del rebote resultó ser uno de los factores determinantes del encuentro. Luke Kornet y Neemias Queta trabajaron incansablemente para que Boston dominase el tablero, utilizando su altura y posicionamiento para neutralizar la capacidad saltadora de los jugadores de San Antonio. Por su parte, De'Aaron Fox y Keldon Johnson intentaron compensar la falta de centímetros con su salto, anticipación y una lectura del juego excepcional que les permitió capturar rebotes en ambos lados de la cancha.

Las decisiones de los entrenadores en los minutos finales fueron audaces y marcaron la diferencia. Los Spurs solicitaron un tiempo muerto para reorganizarse cuando el marcador se apretaba, permitiendo a Gregg Popovich ajustar la defensa y diseñar jugadas específicas para explotar las debilidades de Boston. Por su parte, los Celtics también pararon el juego en busca de la posesión perfecta, confiando en la experiencia de sus jugadores veteranos para tomar las decisiones correctas en los segundos finales.

El partido también dejó momentos de tensión con las faltas personales. Derrick White cometió varias faltas que llevaron a jugadores de San Antonio a la línea de tiros libres, mientras que Jaylen Brown también vio cómo el árbitro señalaba una infracción en su contra que permitió a Keldon Johnson anotar un tiro libre adicional. Cada posesión se convirtió en una batalla individual y colectiva donde el mínimo error podía costar caro.

En el lado de los Spurs, la entrada de Harrison Barnes aportó veteranía y estabilidad en los minutos finales, mientras que la salida de Victor Wembanyama en los últimos segundos, sustituido por Julian Champagnie, demostró la confianza de Popovich en sus jugadores más experimentados para cerrar el partido. Por parte de Boston, Payton Pritchard entró para aportar tiro exterior, aunque sus oportunidades fueron limitadas.

El encuentro entre Celtics y Spurs dejó claro que ambas franquicias poseen un talento joven con proyección de futuro incalculable. La experiencia de jugadores como Derrick White y Jaylen Brown se combinó perfectamente con la frescura y el entusiasmo de Wembanyama y los rookies que poco a poco se van ganando un lugar en la rotación. El resultado final, aunque no especificado en la transcripción detallada, reflejó la igualdad que reinó durante los 48 minutos de juego, con un último cuarto que mantuvo a los aficionados en vilo hasta la bocina final.

Este tipo de partidos son los que definen temporadas y forjan carácter en los jóvenes talentos. Tanto Boston como San Antonio demostraron estar en pleno proceso de construcción de identidad, con un baloncesto moderno basado en la velocidad, el tiro exterior y una defensa agresiva que no da respiro al rival. La NBA vuelve a demostrar por qué es considerada la mejor liga del mundo, con espectáculos de este calibre que dejan a los seguidores con ganas de más.

Referencias

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