El posible adiós de Thiago Almada del Atlético a los 6 meses

El argentino, que costó 21 millones de euros, apenas ha disputado 572 minutos esta temporada y el club necesita dinero para fichar

El futuro de Thiago Almada en el Atlético de Madrid se ha convertido en una de las grandes incógnitas del mercado invernal. A apenas seis meses de su presentación como una de las piezas clave del proyecto rojiblanco, el argentino podría abandonar la entidad madrileña en las próximas semanas. Esta situación, que ha sorprendido a propios y extraños, responde a una compleja combinación de factores deportivos y económicos que han marcado su corta trayectoria en el club.

El pasado 17 de julio, el Atlético de Madrid anunció la contratación del mediocampista con un desembolso de 21 millones de euros por el 50% de su pase. La operación situaba a Almada como una de las incorporaciones estelares del verano, llegado con la vitola de ser uno de los futbolistas más prometedores del continente americano tras su paso por Vélez Sarsfield, Atlanta United, Botafogo y Olympique de Lyon. Las expectativas eran máximas, tanto para el jugador como para una afición que veía en él un refuerzo de calidad indiscutible.

Sin embargo, la realidad ha sido muy diferente a lo proyectado inicialmente. La falta de continuidad ha sido el principal obstáculo en la adaptación del futbolista argentino. Desde su llegada, Almada solo ha participado en 15 de los 25 encuentros disputados por el Atlético en la presente temporada, y únicamente en cinco ocasiones ha sido titular. Los 572 minutos acumulados en lo que va de curso reflejan una marginalidad creciente en los planes de Diego Simeone, quien parece contar con otras opciones de mayor confianza para el centro del campo y la línea ofensiva.

Un factor que ha complicado aún más su situación fue la lesión muscular que sufrió durante una concentración con la selección argentina entre septiembre y octubre. Esta dolencia le mantuvo inactivo durante más de un mes, justo cuando intentaba ganarse un lugar en el once inicial. La competencia por la titularidad en el Atlético es feroz, y cualquier percance físico se paga caro en un plantel plagado de estrellas internacionales de primer nivel.

El último fin de semana proporcionó una nueva evidencia de su escaso peso específico en el equipo. En el empate 1-1 contra la Real Sociedad por la jornada 18 de LaLiga, Simeone optó por dar entrada a Giacomo Raspadori y Antoine Griezmann cuando necesitó refrescar el ataque, dejando a Almada en el banquillo. Aunque el técnico argentino le dio minutos el jueves en la semifinal de la Supercopa de España contra el Real Madrid, su entrada a los 29 minutos del segundo tiempo fue más una gestión de recursos que una apuesta decidida por sus cualidades.

Paralelamente, el Atlético de Madrid atraviesa una delicada situación económica que obliga a la dirección deportiva a tomar decisiones difíciles. El conjunto rojiblanco invirtió 172 millones de euros el pasado verano en reforzar la plantilla, una cifra considerable que ahora necesita compensar para cumplir con los requerimientos del fair play financiero y tener margen para futuras operaciones. Las salidas de Carlos Martín, cedido al Rayo Vallecano, y Javi Galán, traspasado al Osasuna por 500.000 euros, han resultado insuficientes para generar el efectivo necesario.

En este contexto, la venta de un futbolista con valor de mercado se ha convertido en una prioridad absoluta para los dirigentes del club. Inicialmente, el elegido para abandonar el Metropolitano era Giacomo Raspadori, por quien el club pagó 22 millones de euros al Napoli en agosto. El italiano tenía un acuerdo de traspaso con la Roma, pero se negó rotundamente a abandonar Madrid, convencido de que sus oportunidades crecerían con el paso de las jornadas. Su negativa obligó a la dirección deportiva a buscar alternativas, y Almada emergió como la opción más viable desde el punto de vista económico y deportivo.

Desde la perspectiva del jugador, la falta de rodaje resulta especialmente preocupante. Con el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos a la vuelta de la esquina, Almada necesita minutos en el campo para llegar a la cita mundialista en óptimas condiciones físicas y futbolísticas. La posibilidad de una salida, lejos de ser un fracaso, podría representar una oportunidad para recuperar la regularidad y el protagonismo que le caracterizaban en etapas anteriores de su carrera profesional.

El mercado invernal europeo presenta varias opciones interesantes para el mediocampista. Clubes de diferentes ligas han mostrado interés en sus servicios, conscientes de su potencial y de que una cesión o traspaso podrían resultar beneficioso para todas las partes implicadas. El Atlético, por su parte, buscaría recuperar la inversión realizada o, al menos, no incurrir en pérdidas significativas que perjudiquen sus arcas.

La situación de Almada ejemplifica las dificultades que enfrentan los futbolistas sudamericanos al llegar a los grandes clubes europeos. La adaptación a un estilo de juego tan específico como el de Simeone, la competencia interna con jugadores de primer nivel y las exigencias físicas de las competiciones continentales crean un escenario complejo para cualquier recién llegado, por más talento que posea.

Aunque ni el club ni el cuerpo técnico han confirmado oficialmente su salida, los medios españoles coinciden en que es el futbolista con más probabilidades de abandonar el Atlético en este mercado invernal. La decisión final dependerá de las ofertas que lleguen a la mesa de los dirigentes rojiblancos y de la voluntad del propio jugador, que deberá valorar qué opción le acerca más a su objetivo de brillar en el Mundial.

El caso Almada sirve como recordatorio de que en el fútbol moderno, las grandes inversiones no garantizan el éxito deportivo ni la continuidad en el club. La necesidad de resultados inmediatos, la presión económica y la planificación a corto plazo pueden truncar proyectos que, en teoría, prometían consolidarse a largo plazo. Para el argentino, el reto ahora es encontrar un destino donde pueda demostrar su verdadero valor y asegurar su lugar en la selección nacional de cara al torneo más importante del planeta.

Referencias

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