El delantero colombiano Luis Javier Suárez prolongó su imparable racha goleadora, pero sus esfuerzos resultaron insuficientes para evitar la eliminación de Sporting CP en las semifinales de la Copa de la Liga de Portugal. El conjunto lisboeta, que dominaba el encuentro con un 1-0 a favor gracias al tanto del cafetero, sucumbió en los instantes finales ante una épica remontada de Vitória Guimaraes, que selló su pase a la final con dos dianas en el período de descuento (2-1).
El choque, disputado en el Estadio Jose Alvalade, prometía ser una nueva exhibición del equipo de Rui Borges, que llegaba con el ánimo por las nubes tras la buena dinámica de su delantero estrella. Y así comenzó. A los 13 minutos de juego, Suárez recibió un preciso servicio de Francisco Trincão, controló dentro del área y con un zurdazo cruzado batió al guardameta Charles Marcelo da Silva para establecer la ventaja inicial. Era su vigésimo gol en su primera campaña en el fútbol luso y el tercer partido consecutivo viendo puerta, tras su hat-trick ante Rio Ave para despedir el 2025 y su tanto ante Gil Vicente el pasado 2 de enero.
Durante gran parte del duelo, el Sporting administró con solvencia su mínima ventaja. La defensa portuguesa neutralizó sin demasiados apuros los intentos de Guimaraes, mientras que el ataque local dispuso de ocasiones clarísimas para ampliar la diferencia. Sin embargo, la falta de efectividad en los metros finales condenaría al equipo lisboeta. Los jugadores de Rui Borges desaprovecharon opciones de oro que hubieran sentenciado el cruce, y el balón parecía resistirse a entrar en la portería visitante.
El guion del encuentro parecía escrito: victoria del Sporting y clasificación a la final de la Allianz Cup. Pero el fútbol guarda sorpresas hasta el último suspiro. Cuando el árbitro añadía tiempo adicional, Vitória Guimaraes encontró la chispa necesaria para revertir la situación. Alioune Ndoye, delantero senegalés, se convirtió en el verdugo del Sporting con un doblete que destrozó las ilusiones locales.
Primero, al minuto 90+2, Ndoye aprovechó una distracción defensiva para empatar el marcador. La afición del Alvalade, conmocionada, aún intentaba digerir el golpe cuando llegó el segundo mazazo. En el 90+11, el mismo Ndoye, con un remate certero, completó la remontada y sentenció la eliminación del Sporting. La euforia visitante contrastaba con el desconcierto y la frustración de los jugadores locales, que veían cómo se les escapaba la final en los instantes más insospechados.
La derrota deja un sabor amargo en el seno del club lisboeta, que tenía la competición como un objetivo claro para iniciar el año con títulos. Por su parte, Vitória Guimaraes celebró una gesta memorable y espera rival en la final, que saldrá del duelo entre Benfica y Braga que se disputará este miércoles.
Para Suárez, la eliminación no ensombrece su gran momento de forma. El colombiano suma 20 goles en su debut en Portugal y demuestra una regularidad envidiable. Su capacidad para ver portería partido tras partido lo ha convertido en el referente ofensivo del equipo, aunque esta vez su contribución individual no pudo evitar el fracaso colectivo. La racha de tres encuentros consecutivos anotando habla de su estado de gracia, pero el fútbol, como este martes demostró, es un deporte de equipo donde los aciertos individuales no siempre garantizan el éxito.
El Sporting deberá levantarse rápidamente de este golpe anímico. La temporada continúa con la Primeira Liga como competencia prioritaria, y el equipo necesita canalizar la frustración en energía positiva para no desviarse de sus objetivos principales. La lección es clara: en fútbol, no se puede especular con un resultado, y las ocasiones desaprovechadas tarde o temprano se pagan.
Guimaraes, por el contrario, vive su mejor momento. La remontada en el Alvalade les da un plus de confianza de cara a la final, donde buscarán alzar el trofeo de la Allianz Cup. Su capacidad para creer hasta el final y aprovechar los errores rivales será su principal arma en el duelo decisivo.
El fútbol portugués vive una semana de emociones fuertes. Mientras el Sporting lamenta lo que pudo ser, Guimaraes sueña con la gloria. Y Suárez, el hombre que marcó pero no pudo evitar la debacle, seguirá siendo la referencia de un equipo que necesita rehacerse de esta dolorosa experiencia.