Eliezer Mayenda representa la perfecta fusión entre culturas, talento y determinación. Nacido en Zaragoza el 8 de mayo de 2005, este joven delantero ha conquistado el corazón de la afición del Sunderland y ahora aspira a hacer lo mismo con la selección española sub-21. Su historia es un testimonio de cómo la diversidad enriquece el fútbol moderno.
La multiculturalidad define la identidad de Mayenda. Con padre congoleño y madre togolesa, pero nacido en tierras aragonesas, el futbolista porta con orgullo sus múltiples raíces. "Mi padre es de Congo y mi madre es de Togo. Yo soy de Zaragoza, nací ahí, y tengo esa mezcla", explica con la naturalidad de quien ha convivido con diferentes tradiciones desde su infancia. Aunque se siente profundamente maño, reconoce que cada cultura que ha vivido le ha dejado una huella indeleble en su forma de ser y de entender el mundo.
El fútbol llegó a su vida de la mano de su padre, su principal impulsor y referente. "Por culpa, o gracias a mi padre, juego al fútbol. A él le gusta mucho y empecé a jugar en el Ebro, en Zaragoza, con cinco años. Ahí empezó todo", recuerda con una sonrisa. Precisamente con su progenitor vivió una de las experiencias más emotivas de su niñez: su primera visita al estadio de La Romareda, un recuerdo que atesora como uno de los más preciados de su formación como futbolista y como persona.
La vida familiar dio un giro cuando el padre de Mayenda consiguió un empleo en Francia. La mudanza forzó al joven talento a adaptarse a un nuevo país, idioma y estilo de fútbol. Sin embargo, lejos de frenar su progresión, este cambio catalizó su desarrollo. En el FC Sochaux, el delantero comenzó a despuntar con una precocidad que llamó la atención de los observadores de todo el continente. Sus actuaciones en las categorías inferiores del club galo fueron tan destacadas que pronto despertó el interés de grandes equipos europeos.
El salto al Sunderland marcó un antes y un después en su carrera. El fútbol inglés, conocido por su intensidad y verticalidad, se convirtió en el escenario perfecto para que Mayenda explotara todo su potencial. No tardó en ganarse la titularidad y, lo que es más importante, el cariño incondicional de una afición exigente pero fiel. "Hay una conexión particular con los fans, con los aficionados del Sunderland. Supone mucha felicidad. A mi padre le gusta mucho la canción", confiesa emocionado.
Esa conexión trasciende lo puramente futbolístico. Los seguidores del club inglés le han dedicado un cántico personalizado que entonan con pasión en cada partido. Mayenda comparte con orgullo un vídeo en el que los hinchas cantan su canción en el metro, mientras su padre, emocionado, escucha atentamente. "Te da mucha energía en el campo. Cada vez que coges el balón, que empiezas a arrancar y escuchas tu canción… Te da motivación, te da muchas más ganas", admite el delantero, consciente de la fortuna que supone tener tal respaldo.
La celebración del ascenso del Sunderland a la Premier League se convirtió en un momento icónico para Mayenda. No solo por el logro deportivo, sino por la forma en que lo festejó. Imitando a Randy Orton, la estrella de la WWE, el futbolista dejó claro que su personalidad extrovertida y carismática es tan valiosa como su talento con el balón. La repercusión fue tal que el propio luchador se puso en contacto con él. "Después de la final me escribió y me felicitó por el ascenso. Estuvimos hablando. Si viene a ver un partido del Sunderland, puede que lo haga otra vez. Tendré que preguntárselo, que la celebración es suya", comenta entre risas.
Mientras brillaba en Inglaterra, la selección española no perdía de vista su evolución. La convocatoria con la sub-21 representa el reconocimiento a su trabajo y constituye un paso más hacia su sueño de consolidarse como internacional. "Supone mucho orgullo. Sabemos que es muy difícil estar en la Selección sub-21, es muy complicado porque hay muchos jugadores. Estar en la Selección es una cosa increíble, intento disfrutar cada momento, cada día. Disfruto de todo lo que hago aquí, de los partidos, de los entrenamientos… Intento disfrutar de los compañeros, que es lo más importante", reflexiona con la madurez de quien sabe valorar cada oportunidad.
Este viernes, en el amistoso internacional ante Noruega, Mayenda tendrá una nueva oportunidad de demostrar su valía. Después de cuatro partidos sin ver portería con la Rojita, el delantero ansía estrenarse como goleador con la camiseta de su país. La presión no parece afectarle; su mentalidad se centra en disfrutar del proceso y en aportar al colectivo, convencido de que el gol llegará cuando tenga que llegar.
Su celebración particular ya está preparada. En el Sunderland, los aficionados le conocen como 'big man', que traducido al español significa 'gran hombre'. Mayenda ha preparado un baile que heredó de su padre, una muestra más de cómo su familia y sus raíces están presentes en cada aspecto de su carrera. Esa conexión entre lo personal y lo profesional es lo que hace especial a este joven talento.
El futuro de Eliezer Mayenda pinta brillante. Con solo 19 años, ya ha demostrado la capacidad de adaptarse a diferentes culturas, estilos de juego y exigencias. Su versatilidad en el campo, combinada con su carisma fuera de él, lo convierten en uno de los valores emergentes más interesantes del fútbol español. La confianza que le brinda la sub-21 es solo el comienzo de lo que promete ser una trayectoria llena de éxitos.
En un deporte cada vez más globalizado, historias como la de Mayenda recuerdan la riqueza que aporta la diversidad. No se trata solo de talento, sino de la capacidad de fusionar diferentes influencias para crear algo único. El delantero del Sunderland encarna ese ideal: un chico nacido en Zaragoza, con sangre africana, formado en Francia y consolidado en Inglaterra, que ahora defiende los colores de España con la misma pasión con la que celebra cada gol.
El amistoso ante Noruega no es solo un partido más en el calendario. Para Mayenda, es una oportunidad de sellar su compromiso con la selección, de demostrar que merece estar entre los elegidos y de acercarse un paso más a su sueño de convertirse en un referente del fútbol español. Con su timidez natural, su voracidad goleadora y su corazón dividido entre varias patrias, Eliezer Mayenda está listo para escribir el siguiente capítulo de una historia que ya es fascinante.