Tragedia en Manlleu: cinco adolescentes mueren en incendio de trastero

El siniestro ocurrió en un local habilitado como vivienda en la azotea de un edificio. Las autoridades investigan las causas del fatal accidente.

Una tragedia sin precedentes sacude la localidad barcelonesa de Manlleu tras el fallecimiento de cinco adolescentes en un voraz incendio que se declaró la noche del lunes en un trastero habilitado como vivienda. El suceso, que ha conmocionado a toda la comarca de Osona, se saldó además con cuatro personas heridas de carácter leve, quienes fueron atendidas en el lugar de los hechos.

El incendio se originó aproximadamente a las 21:00 horas en el interior de un local situado en la azotea de un edificio de cinco plantas ubicado en la calle Montseny. Según las primeras investigaciones, el espacio, que originalmente tenía la consideración de trastero, había sido acondicionado para uso residencial, una situación que las autoridades están analizando para determinar si contaba con la legalidad urbanística y de seguridad necesaria.

Los Bomberos de la Generalitat recibieron el aviso de emergencia a las 21:10 horas a través de múltiples llamadas al teléfono 112. Vecinos del inmueble alertaban de las llamas y una densa columna de humo que invadía la escalera común, dificultando la evacuación. La rápida respuesta del servicio de emergencias movilizó hasta 13 dotaciones que se desplazaron de inmediato al lugar del siniestro.

Al llegar al edificio, los efectivos encontraron la estructura completamente desalojada por los residentes, quienes habían logrado abandonar sus viviendas de forma autónoma ante la evidente peligrosidad de la situación. El fuego, de intensidad considerable, fue dado por extinguido en apenas 31 minutos, a las 21:41 horas, gracias a la eficaz intervención de los bomberos.

Sin embargo, el peor de los desenlaces se confirmó cuando los equipos de rescate accedieron al interior del trastero. En una primera inspección localizaron a una víctima en parada cardiorrespiratoria. Minutos después, en distintos puntos del mismo local, encontraron los cuerpos de otros cuatro jóvenes. Los esfuerzos de reanimación por parte de los bomberos y del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) resultaron infructuosos, confirmando el fallecimiento de los cinco menores.

El SEM desplegó un dispositivo sin precedentes con 11 ambulancias y dos equipos especializados en apoyo psicológico para atender tanto a los heridos como a los familiares y vecinos afectados por el trágico suceso. De las cuatro personas que resultaron lesionadas, tres recibieron el alta inmediata tras ser atendidas en las propias ambulancias, mientras que la cuarta rechazó el traslado hospitalario, al presentar lesiones de escasa gravedad.

La identificación de las víctimas se ha convertido en una de las prioridades principales de las autoridades. Debido al estado en que quedaron los cuerpos, algunos de ellos calcinados, el proceso de reconocimiento forense requiere tiempo y rigor científico. Las edades exactas de los fallecidos aún no han sido confirmadas oficialmente, aunque todas las fuentes apuntan a que se trata de jóvenes en la adolescencia, posiblemente menores de edad.

La Unidad de Investigación de los Mossos d'Esquadra ha asumido la responsabilidad de esclarecer las causas exactas del incendio. Con el apoyo de patrullas de seguridad ciudadana, los agentes están realizando un análisis exhaustivo del lugar, recogiendo testimonios de vecinos y examinando las condiciones del inmueble. La hipótesis principal apunta a un origen accidental, aunque no se descarta ninguna posibilidad hasta que concluyan los peritajes correspondientes.

La tragedia ha generado una inmediata respuesta institucional. La consejera de Interior, Núria Parlon, se desplazó durante la noche del lunes hasta Manlleu para supervisar personalmente las labores de emergencia y mostrar el apoyo de la administración autonómica a las familias afectadas. Su presencia en el lugar del siniestro subraya la gravedad del incidente y la implicación del Ejecutivo catalán en la gestión de la crisis.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, también reaccionó con rapidez a través de las redes sociales. En su cuenta oficial de X, expresó su profunda conmoción: "Mi sentido pésame a sus familiares y amistades. Deseo una rápida recuperación a las personas heridas". Estas palabras reflejan el impacto emocional que el suceso ha causado en la clase política y en la sociedad catalana en general.

El Ayuntamiento de Manlleu, por su parte, ha decretado tres días de luto oficial como muestra de duelo colectivo. Las banderas de las instituciones municipales ondearán a media asta en señal de respeto y recuerdo hacia las víctimas. Esta medida busca acompañar a las familias en su dolor y visibilizar la conmoción que sacude a toda la localidad.

Respecto a la situación de los vecinos del edificio, los técnicos municipales han confirmado que no existen problemas estructurales en el inmueble que comprometan su habitabilidad. Esta valoración permitió que la práctica totalidad de los residentes pudieran pernoctar en sus viviendas tras el incendio, aunque tres familias fueron realojadas temporalmente en el Hotel Torres Manlleu por precaución o por haber resultado afectadas directamente por el humo.

La Policía Local desempeñó un papel crucial en las primeras fases del incidente, prestando apoyo inmediato a los vecinos que abandonaban el edificio y coordinando el perímetro de seguridad para facilitar la labor de los bomberos y del SEM. Su intervención contribuyó a mantener la calma entre la población y a garantizar el orden durante la emergencia.

Este trágico evento ha reavivado el debate sobre la seguridad en viviendas irregulares y la necesidad de inspecciones más rigurosas en locales comerciales o de almacenaje que sean convertidos en habitáculos sin cumplir la normativa vigente. Las autoridades locales y autonómicas han anunciado que, paralelamente a la investigación judicial, se realizará una revisión de las licencias y condiciones de seguridad de este tipo de espacios en la comarca.

La comunidad de Manlleu, una localidad de unos 20.000 habitantes conocida por su tejido industrial y su proximidad a Vic, se encuentra consternada. La noticia se ha extendido rápidamente por toda la comarca de Osona, generando muestras de solidaridad y condolencias de múltiples colectivos y ciudadanos. Los centros educativos de la zona han activado protocolos de apoyo psicológico para los jóvenes que pudieran haber conocido a las víctimas, anticipándose a las necesidades emocionales de la comunidad escolar.

El dispositivo de emergencia, aunque rápido y eficiente, no pudo evitar la pérdida de cinco vidas jóvenes en circunstancias que aún están por determinar con exactitud. La investigación de los Mossos d'Esquadra buscará no solo establecer las causas del fuego, sino también determinar por qué los jóvenes no pudieron evacuar el local a tiempo. Factores como la ausencia de salidas de emergencia, la posible intoxicación por humo o la rápida propagación de las llamas serán analizados en los próximos días.

Mientras tanto, las familias de las víctimas inician el doloroso proceso de duelo, apoyadas por los servicios sociales y psicológicos municipales. La identificación oficial de los cuerpos, que se completará en las próximas horas, permitirá que los familiares puedan despedirse con la dignidad que merecen sus seres queridos.

Este triste episodio sirve como recordatorio de la importancia de cumplir estrictamente con las normativas de seguridad contra incendios, especialmente en espacios que no fueron concebidos originalmente para habitabilidad. La prevención y la inspección rigurosa son herramientas fundamentales para evitar que tragedias como esta vuelvan a ocurrir en el futuro.

La ciudadanía de Manlleu y de toda Cataluña permanece pendiente de las conclusiones de la investigación, esperando que se esclarezcan las circunstancias que rodearon esta pérdida irreparable y que se tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de todos los jóvenes en la región.

Referencias