Multa de 200 euros por no llevar rueda de repuesto o kit antipinchazos

La Guardia Civil alerta a los conductores sobre un requisito obligatorio que muchos desconocen y que puede resultar en una sanción económica considerable

Imagina tu mañana habitual: recoges tus cosas, te subes al vehículo y te diriges al trabajo. De repente, un sonido seco te alerta: has pinchado una rueda. En ese momento, tu prioridad es la seguridad, y la baliza V-16 se ha convertido en tu mejor aliada para prevenir accidentes. Sin embargo, existe otro requisito legal que muchos conductores ignoran y que puede costarte una multa de hasta 200 euros.

Desde que la DGT promovió el uso de la baliza V-16 como sistema de preseñalización de emergencia, los conductores han prestado más atención a la seguridad vial en situaciones de avería. Este dispositivo, que se coloca en el techo del vehículo, evita tener que bajar del coche en mitad de la carretera, reduciendo el riesgo de atropello. Pero mientras la baliza ocupa titulares, otros elementos obligatorios pasan desapercibidos.

El olvidado requisito de la rueda de repuesto

El Reglamento General de Circulación establece de forma clara que todo vehículo debe contar con sistemas para solucionar un pinchazo. No se trata de una recomendación, sino de una obligación legal que se recoge en el Anexo XII del reglamento publicado en el BOE. El texto especifica que los automóviles deben llevar "una rueda completa de repuesto o una rueda de uso temporal, con las herramientas necesarias para el cambio de ruedas, o un sistema alternativo al cambio de las mismas que ofrezca suficientes garantías para la movilidad del vehículo".

Esta normativa no es nueva, pero la llegada de la baliza V-16 ha puesto de relieve el desconocimiento generalizado sobre estos requisitos. Muchos conductores asumen erróneamente que con llevar la baliza ya cumplen con toda la normativa de seguridad, cuando en realidad solo están cubriendo una parte de las obligaciones.

La desaparición de la rueda de repuesto en los vehículos modernos

Si has comprado un coche nuevo en los últimos años, probablemente habrás notado que muchos modelos ya no incluyen la tradicional rueda de repuesto. Los fabricantes han optado por eliminarla por varias razones: reducción de peso para mejorar la eficiencia de consumo, ahorro de espacio en el maletero y reducción de costes de producción. En su lugar, ofrecen un kit antipinchazos como alternativa.

Estos kits suelen contener un sellador líquido en formato spray y un compresor portátil. El funcionamiento es relativamente sencillo: el líquido sellador se introduce por la válvula del neumático, creando una capa protectora en su interior que tapona el pinchazo y evita la pérdida de aire. El compresor permite rellenar el neumático para poder llegar al taller más cercano.

Sin embargo, muchos propietarios de vehículos desconocen que este kit debe estar siempre en el coche. No basta con haberlo recibido al comprar el vehículo; debe estar presente y en buen estado. Si el sellador ha caducado o el compresor no funciona, técnicamente no estás cumpliendo con la normativa.

Consecuencias económicas del incumplimiento

El incumplimiento de esta obligación se considera una infracción leve según la Ley de Tráfico, lo que implica una sanción económica que puede alcanzar los 200 euros. Lo paradójico es que el coste de cumplir con la normativa es significativamente inferior: un kit antipinchazos completo ronda los 25-30 euros, mientras que una rueda de repuesto convencional oscila entre los 45 y 85 euros.

Desde un punto de vista económico, la ecuación es simple. Arriesgarse a una multa de 200 euros cuando la solución cuesta menos de un tercio de esa cantidad no tiene sentido. Además, en caso de pinchazo, disponer de estas herramientas te permite solucionar el problema sin necesidad de llamar a una grúa, lo que representa un ahorro adicional.

La perspectiva de la Guardia Civil

Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico han confirmado que este tipo de sanción no es una novedad. Según sus declaraciones, "está pasando desde hace años" y no se trata de una normativa reciente que se haya incorporado tras la popularización de la baliza V-16. Los controles en carretera incluyen la verificación de que el vehículo dispone de los elementos obligatorios, y la ausencia de rueda de repuesto o kit antipinchazos es motivo de denuncia.

Los agentes recalcan que, aunque teóricamente se trata de una infracción leve sin pérdida de puntos, en determinadas circunstancias puede considerarse más grave, especialmente si la falta de estos elementos provoca una situación de riesgo para la circulación. Por ejemplo, si te quedas inmovilizado en un lugar peligroso y no puedes solucionar el problema por no llevar el kit correspondiente, la sanción podría ser mayor.

Recomendaciones prácticas para conductores

Para evitar sorpresas desagradables, te recomendamos revisar tu vehículo periódicamente. Verifica si tienes rueda de repuesto o kit antipinchazos y asegúrate de que está en buen estado. Si tienes un kit, comprueba la fecha de caducidad del sellador líquido y prueba el compresor para confirmar que funciona correctamente.

Si tu coche no incluye rueda de repuesto y el kit ha caducado, no dudes en adquirir uno nuevo. La inversión es mínima comparada con el riesgo de multa. Además, familiarízate con su uso: lee las instrucciones y, si es posible, practica su manejo en un entorno seguro. En una emergencia real, no querrás perder tiempo leyendo un manual.

También es recomendable complementar estos elementos con un chaleco reflectante homologado y los triángulos de emergencia, aunque estos últimos están siendo sustituidos progresivamente por la baliza V-16. Recuerda que la normativa permite usar ambos sistemas, pero la baliza ofrece mayor seguridad.

Conclusiones

La seguridad vial no se limita a llevar la última tecnología en preseñalización. La baliza V-16 es un avance importante, pero forma parte de un conjunto de medidas que todo conductor debe adoptar. La obligatoriedad de contar con rueda de repuesto o kit antipinchazos es una normativa vigente que muchos desconocen, y cuyo incumplimiento puede resultar en una multa de 200 euros.

La prevención es la mejor herramienta. Una revisión rápida de tu vehículo y una inversión mínima en un kit antipinchazos pueden evitarte problemas con la autoridad y, lo más importante, garantizar tu seguridad y la de otros usuarios de la vía. No esperes a tener una emergencia para descubrir que no cumples con la normativa. Actúa ahora y conduce con la tranquilidad de estar preparado para cualquier imprevisto.

Referencias