Nueva fiscalidad del ahorro 2026: tipos hasta el 30% y deducción SMI

Descubre cómo afectan los cambios en el IRPF a inversores y trabajadores con salario mínimo en la próxima declaración

La Campaña de la Renta 2025-2026 está a la vuelta de la esquina. A partir del 8 de abril, millones de contribuyentes españoles deberán enfrentarse a una declaración de la renta marcada por cambios significativos en la tributación del ahorro y nuevas medidas de alivio fiscal para los trabajadores más vulnerables. Estas modificaciones, aprobadas por el Ministerio de Hacienda, redefinen las reglas del juego tanto para inversores en bolsa como para aquellos que perciben el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Comprender estas novedades resulta esencial para optimizar la declaración y evitar sorpresas desagradables.

## Subida progresiva para las rentas del ahorro

El eje central de la reforma fiscal afecta directamente a las rentas del ahorro. A partir de este ejercicio, los rendimientos obtenidos por concepto de ganancias patrimoniales, dividendos o intereses sufrirán una tributación más elevada, con tipos que oscilarán entre el 19% y el 30% según el nivel de ingresos.

La nueva escala progresiva queda configurada de la siguiente manera:

- Un tipo del 19% para las primeras 6.000 euros de rendimientos del ahorro.

- Un 21% para las cantidades comprendidas entre 6.000 y 50.000 euros.

- Un 23% para el tramo de 50.000 a 200.000 euros.

- Un 27% para ingresos entre 200.000 y 300.000 euros.

- Finalmente, un tipo máximo del 30% para cualquier renta del ahorro que supere los 300.000 euros.

Esta revisión al alza supone un incremento considerable respecto a años anteriores, especialmente para los grandes inversores y aquellos que obtienen rendimientos significativos del mercado de valores. La medida busca una mayor progresividad en el sistema tributario, gravando con mayor intensidad las rentas consideradas de capital.

## Alivio fiscal para los perceptores del salario mínimo

En el otro extremo del espectro, el Gobierno ha introducido una medida de carácter social que beneficiará a los trabajadores con menores ingresos. La reforma contempla una nueva deducción específica para quienes perciben el SMI, fijado en 16.576 euros brutos anuales, y para rentas del trabajo que no superen los 18.276 euros.

La clave de esta medida radica en su diseño. En lugar de elevar directamente el mínimo exento, lo que habría generado el denominado error de salto —un efecto perverso por el que trabajadores con ingresos ligeramente superiores al SMI hubieran visto multiplicada su carga fiscal—, el Ejecutivo ha optado por una fórmula de deducción progresiva.

La deducción establecida asciende a 340 euros anuales para aquellos con rendimientos inferiores al salario mínimo. Para rentas superiores, la cuantía se reduce de forma gradual mediante la siguiente fórmula: 340 euros - 0,2 x (rendimientos del trabajo - 16.576 euros). De este modo, un trabajador que perciba 17.200 euros anuales podrá aplicarse una deducción de 215,2 euros, aliviando significativamente su factura tributaria.

Esta solución técnica permite focalizar el beneficio en los colectivos más necesitados sin distorsionar los incentivos para aquellos que superan ligeramente el umbral del SMI, manteniendo la progresividad del sistema.

## Base general versus base del ahorro: claves para no equivocarse

Para realizar correctamente la declaración, resulta fundamental distinguir entre las dos grandes categorías del IRPF: la base general y la base del ahorro. Cada una engloba tipos de renta diferentes y aplica tipos impositivos distintos.

La base general recoge los ingresos derivados del trabajo por cuenta ajena o propia, así como de actividades económicas. Estas rentas se gravan con tipos progresivos que oscilan entre el 9,5% y el 24,50% a nivel estatal, a los que hay que sumar los tramos autonómicos correspondientes.

Por su parte, la base del ahorro, tradicionalmente conocida como "la base barata del impuesto", incluye los rendimientos de capital mobiliario —como intereses, dividendos o alquileres— y las ganancias o pérdidas patrimoniales (GPP) originadas por transmisiones de bienes. Es precisamente en esta base donde se aplican los nuevos tipos del 19% al 30%.

Una distinción crucial afecta a las GPP: aquellas que surgen de una transmisión onerosa —como la venta de acciones— se integran en la base del ahorro y tributan según la nueva escala. Sin embargo, las ganancias patrimoniales que no proceden de una transmisión, como premios o subvenciones, se incluyen en la base general y se gravan con los tipos del IRPF ordinario.

## Implicaciones prácticas para inversores y contribuyentes

Los inversores que operen en plataformas como Trade Republic o cualquier otra entidad financiera deberán prestar especial atención a estas modificaciones. La venta de valores con plusvalías que superen los 300.000 euros de renta del ahorro acumulada se verá afectada por el nuevo tipo máximo del 30%, lo que puede reducir la rentabilidad neta de las operaciones.

Para los pequeños inversores, el impacto será menor, ya que la mayoría de las ganancias se situarán en los tramos del 19% o 21%. No obstante, resulta recomendable planificar las ventas de activos de forma estratégica, distribuyendo las plusvalías en diferentes ejercicios fiscales siempre que sea posible para evitar saltar a tramos superiores.

Por otro lado, los trabajadores con rentas bajas deberán verificar si cumplen los requisitos para aplicar la nueva deducción por SMI. La Agencia Tributaria incluirá esta deducción automáticamente en el borrador de la declaración, pero es responsabilidad del contribuyente revisar que los datos sean correctos y que no se hayan omitido otros beneficios fiscales a los que pueda tener derecho.

## Recomendaciones para la próxima declaración

Ante este nuevo escenario fiscal, conviene adoptar una serie de medidas preventivas:

- **Revisar el calendario fiscal**: La Campaña de la Renta comienza el 8 de abril. Marca esta fecha y prepara toda la documentación con antelación.

- **Clasificar correctamente los ingresos**: Distribuye tus rentas entre base general y base del ahorro, verificando que cada una se aplique el tipo impositivo correcto.

- **Calcula el impacto de las plusvalías**: Si has realizado operaciones en bolsa, simula la tributación aplicando los nuevos tramos para evitar sorpresas.

- **Verifica la deducción por SMI**: Si tus ingresos no superan los 18.276 euros, asegúrate de que el borrador incluye correctamente la deducción correspondiente.

- **Consulta con un profesional**: En caso de duda, especialmente si tienes inversiones complejas o situaciones particulares, acude a un asesor fiscal para optimizar tu declaración.

La reforma fiscal de 2026 introduce un mayor componente redistributivo en el sistema tributario español. Por un lado, incrementa la presión sobre las rentas del capital más elevadas. Por el otro, protege a los trabajadores con menores ingresos mediante deducciones específicas. Conocer estos cambios y planificar con anticipación será la clave para cumplir correctamente con Hacienda y optimizar la situación fiscal personal.

En un contexto de volatilidad en los mercados financieros y presión inflacionaria sobre los salarios, estas medidas buscan equilibrar la carga tributaria entre diferentes tipos de renta y colectivos. La capacidad de adaptación del contribuyente a este nuevo marco normativo marcará la diferencia entre una declaración óptima y una mera cumplimentación administrativa.

Referencias