El Casademont U-22 cae ante el Barça Atlètic en un duelo de poderío físico

Los de Jorge Serna no pudieron contrarrestar la superioridad interior de los catalanes, que vencieron 102-75 en la Ciudad Deportiva Joan Gamper

El Casademont Zaragoza U-22 sufrió una derrota contundente este viernes ante el Barça Atlètic por un marcador de 102-75 en un encuentro que se disputó en las instalaciones de la Ciudad Deportiva Joan Gamper. El conjunto catalán demostró una vez más por qué es considerado uno de los principales candidatos al título, imponiendo su superioridad física y su mayor experiencia en las posiciones interiores, mientras que los maños, pese a mostrar actitud y competitividad en varios tramos del partido, no pudieron evitar las desconexiones que acabaron decantando el marcador de forma definitiva.

Desde el salto inicial, el Barça Atlètic estableció un ritmo alto que resultó difícil de seguir para la formación de Jorge Serna. La potencia en la pintura de los locales se convirtió en un factor determinante, ya que aprovecharon cada oportunidad para generar ventajas cerca del aro, tanto en el juego poste bajo como en la captura de rebotes ofensivos que se tradujeron en segundas opciones de anotación. Esta superioridad interior no solo se reflejó en el marcador, sino que también condicionó las decisiones defensivas del Casademont U-22, que vio obligado a realizar constantes ajustes para intentar minimizar el daño.

Los primeros compases del encuentro ya dejaron entrever las diferencias entre ambos planteles. El Barça Atlètic, con una rotación más amplia y jugadores acostumbrados a la exigencia de la Liga LEB Oro, movió el balón con criterio y encontró con facilidad los espacios en una defensa zaragozana que, pese a su esfuerzo, no lograba cerrar los pasillos ni proteger el perímetro con eficacia. Los tiros abiertos desde el exterior castigaron a los visitantes, que veían cómo la ventaja local crecía con cada posesión.

No obstante, el Casademont U-22 no se amilanó. Los jugadores dirigidos por Jorge Serna demostraron carácter y entrega, sobreponiéndose a la adversidad del marcador para ofrecer respuestas puntuales que mantuvieron viva la esperanza durante algunos minutos. La capacidad de reacción del equipo joven fue uno de los aspectos más positivos a rescatar, ya que en varias ocasiones lograron acercarse en el electrónico mediante rachas ofensivas basadas en la velocidad de transición y en la acertada selección de tiros por parte de sus jugadores exteriores.

Sin embargo, la falta de continuidad resultó fatal. Las desconexiones defensivas en momentos clave permitieron al Barça Atlètic anotar con demasiada facilidad, rompiendo cualquier intento de remontada zaragozana. Cada vez que el Casademont U-22 conseguía recortar distancias y generar cierta ilusión, una pérdida de balón o una mala rotación defensiva era castigada con contundencia por el rival, que no perdonaba ni un solo error. Estos altibajos en la concentración son habituales en plantillas jóvenes, pero en esta ocasión resultaron especialmente costosos ante un oponente de la entidad del conjunto azulgrana.

El segundo tiempo fue un reflejo de la superioridad física y técnica del Barça Atlètic. Los catalanes mantuvieron un ritmo constante, sin bajar el pistón en ningún momento, mientras que el Casademont U-22 empezó a resentir el desgaste acumulado. La falta de profundidad de banquillo se hizo notar, y los minutos de los titulares aumentaron sin poder descansar lo suficiente. Esta situación provocó que la efectividad en ambos lados de la cancha decayese, y el Barça Atlètic aprovechó para sentenciar el encuentro con una ventaja que superó los veinte puntos en varios tramos del último cuarto.

El resultado final de 102-75 refleja con claridad la diferencia existente entre ambos equipos en este momento de la temporada. El Barça Atlètic, con su victoria, refuerza su posición en la parte alta de la clasificación y envía un mensaje contundente al resto de aspirantes al título. Su juego interior, liderado por jugadores con experiencia en categorías superiores, se ha consolidado como uno de los más temibles de la competición, y su capacidad para mantener la intensidad durante los cuarenta minutos es una de sus principales virtudes.

Por su parte, el Casademont U-22 debe tomar nota de las lecciones aprendidas en esta dura derrota. El equipo de Jorge Serna ha demostrado que puede competir contra los mejores, pero necesita ganar en regularidad y evitar esos momentos de desconexión que tanto perjudican sus opciones. La juventud de la plantilla es una ventaja a largo plazo, pero requiere de experiencia y aprendizaje constante para poder traducirla en resultados positivos. La capacidad de mantener la concentración durante toda la contienda será clave en los próximos compromisos.

El técnico Jorge Serna tendrá trabajo por delante para corregir los errores defensivos que tanto daño causaron en este encuentro. La preparación de la semana previa al siguiente partido deberá centrarse en mejorar la comunicación en la pista, fortalecer el trabajo en equipo y buscar soluciones para compensar la posible inferioridad física ante rivales de mayor envergadura. La mentalidad competitiva mostrada por sus jugadores es un buen punto de partida, pero necesita ser acompañada de una ejecución más precisa y menos impulsiva.

La Liga LEB Oro es una competición exigente donde cada detalle cuenta, y el Casademont U-22 está en proceso de construcción. Partidos como este, aunque dolorosos en el corto plazo, son fundamentales para el crecimiento de una plantilla joven que aspira a consolidarse en la categoría. La experiencia adquirida en la cancha del Barça Atlètic servirá para afrontar con mayor garantía los desafíos venideros, especialmente ante rivales directos en la lucha por la permanencia o por los puestos de privilegio.

La próxima jornada presentará una nueva oportunidad para demostrar la capacidad de reacción del equipo. Los aficionados del Casademont U-22 esperarán ver una versión más sólida y regular, capaz de mantener el nivel durante los cuarenta minutos. La confianza en el proyecto de Jorge Serna permanece intacta, pero los resultados deben acompañar para que la ilusión no decaiga. El camino es largo y quedan muchos partidos por delante, pero cada encuentro es una oportunidad única para seguir creciendo y mejorar como conjunto.

En definitiva, la derrota ante el Barça Atlètic por 102-75 deja en el Casademont U-22 la sensación de haber competido contra un rival superior, pero también la certeza de que deben pulir muchos aspectos para alcanzar el nivel que la categoría exige. La superioridad física del rival fue incontestable, pero la actitud y el espíritu de lucha de los zaragozanos no estuvieron en entredicho. Ahora toca trabajar, aprender y volver más fuertes.

Referencias