El Atlético de Madrid dejó escapar una victoria más que merecida en el Jan Breydel Stadion de Brujas tras verse sorprendido en una segunda mitad donde los belgas dieron la vuelta al marcador en dos ocasiones. El 3-3 final deja la eliminatoria de los dieciseisavos de final de la Champions League completamente abierta de cara al duelo de vuelta en el Metropolitano, donde los de Simeone deberán demostrar su fortaleza ante su afición para sellar el pase a la siguiente ronda.
El encuentro comenzó con un dominio claro del conjunto español, que se adelantó en el marcador gracias a un tempranero gol de Julián Álvarez, quien aprovechó un error defensivo local para batir al portero belga. El argentino, que sigue mostrando su olfato goleador en la máxima competición continental, puso el 0-1 cuando apenas habían transcurrido quince minutos de juego.
La primera mitad fue un monólogo rojiblanco. El Brujas, pese a su reconocida intensidad, no encontraba respuestas ante el orden defensivo y la velocidad de contragolpe del Atlético. El segundo tanto llegó de manera fortuita cuando Ordóñez, en un intento de despeje, introdujo el balón en su propia portería. Con el 0-2 en el marcador y el control absoluto del partido, el conjunto de Simeone parecía encaminarse hacia una victoria cómoda que le diera una ventaja decisiva de cara al choque de vuelta.
Sin embargo, el fútbol está lleno de sorpresas y la segunda mitad se convirtió en un auténtico calvario para los madrileños. Los belgas salieron con otra actitud y aprovecharon el bajón físico y de concentración del Atlético para recortar distancias. Un gol tempranero en la reanudación cambió por completo la dinámica del encuentro y puso en alerta a la defensa rojiblanca.
El Atlético de Madrid ha mostrado una debilidad preocupante en los inicios de la segunda parte durante esta edición de la Champions. Los datos son contundentes: el equipo ha encajado seis goles en los primeros quince minutos tras el descanso, una cifra que solo superan el Ajax y el Villarreal, con siete cada uno. Esta tendencia ha costado puntos valiosos y, en esta ocasión, casi le cuesta la eliminatoria.
El empate a dos llegó tras una jugada aislada donde la defensa rojiblanca volvió a mostrar sus carencias en el marcaje. Pero el Atlético no se vino abajo y, gracias a la calidad de sus hombres de ataque, volvió a adelantarse. Ademola Lookman, que se ha convertido en un especialista en marcar entre semana, volvió a demostrar su instinto goleador para poner el 2-3 y devolver la ventaja a su equipo.
El nigeriano ha sido una de las sensaciones del equipo en esta Champions, y su gol en Brujas confirma que está en un momento dulce de forma. Su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno y su olfato en el área han sido fundamentales para que el Atlético mantenga vivo su sueño europeo.
Pero el Brujas no se rindió. Los belgas, que según palabras de Simeone son "el equipo más intenso de la Champions", presionaron hasta el final y lograron el empate definitivo en los minutos finales. El 3-3 de Tzolis deja la eliminatoria en un puño y obliga al Atlético a jugarse la clasificación en casa.
Uno de los grandes protagonistas de la noche fue Antoine Griezmann. El francés disputó su partido número 100 en competición europea con la camiseta del Atlético de Madrid, incluyendo la Supercopa, y se convirtió en el tercer jugador de la historia del club en alcanzar esta cifra, solo por detrás de Koke y Oblak. Griezmann demostró una vez más por qué es el líder del equipo, participando activamente en las jugadas de peligro y dando una asistencia que le convierte en el máximo asistente del Atlético en esta edición de la Champions.
El francés, que ha vivido una segunda juventud desde su regreso al club, sigue siendo el referente ofensivo del equipo. Su visión de juego, su calidad en el último pase y su capacidad para aparecer en los momentos decisivos hacen de él un jugador indispensable para los planes de Simeone.
Por su parte, Jan Oblak también tuvo un motivo de celebración personal. El esloveno jugó su partido número 50 fuera de casa con el Atlético de Madrid en la Champions League, convirtiéndose en uno de los dos únicos jugadores del club con 50 o más encuentros en la competición, junto a Koke, que tiene 56. Oblak, a pesar de encajar tres goles, volvió a demostrar su categoría con varias intervenciones de mérito que evitaron una derrota mayor.
El portero esloveno sigue siendo uno de los pilares del equipo y su experiencia en la competición será clave en el partido de vuelta. Su liderazgo desde la portería y su capacidad para organizar la defensa serán fundamentales para que el Atlético mantenga su portería a cero en el Metropolitano.
El empate en Brujas deja la eliminatoria en un escenario complicado pero manejable para el Atlético. El 3-3 final permite a los rojiblancos llegar con opciones intactas al choque de vuelta, que se disputará el próximo martes a las 18:45 horas en el Estadio Metropolitano. Allí, el Atlético deberá aprovechar su fortaleza como local y la presión de su afición para superar a un Brujas que ha demostrado ser un rival incómodo y peligroso.
El equipo de Simeone tendrá que corregir los errores defensivos que le costaron la victoria en Bélgica. La sangría por las bandas, especialmente por la derecha, fue una constante durante el encuentro. Ni Pubill pudo frenar las oleadas ofensivas belgas, y tanto Nahuuel como Giuliano se vieron desbordados en varias ocasiones. Simeone deberá buscar soluciones para el partido de vuelta, donde la solidez defensiva será clave para evitar sorpresas.
Por otro lado, el Atlético sigue demostrando que es un equipo goleador. Los rojiblancos han marcado en ocho de sus nueve partidos en esta edición de la Champions, una cifra que solo supera el Newcastle con nueve. Además, el equipo ha marcado en sus últimos seis encuentros en la máxima competición continental, su mejor racha desde una serie de diez partidos consecutivos entre octubre de 2024 y septiembre de 2025.
El Brujas, por su parte, también llega en buena forma ofensiva. Los belgas han marcado en sus últimos tres partidos en Champions, su mejor racha desde una serie de cuatro encuentros entre enero y marzo de 2025. Esto demuestra que el Atlético no puede confiarse y deberá estar al cien por cien para superar a un rival que ha demostrado tener calidad y garra.
El partido de vuelta promete ser un espectáculo. El Metropolitano estará lleno para apoyar a su equipo en un duelo que puede definir la temporada europea del Atlético. Los rojiblancos tienen la experiencia y la calidad para superar esta eliminatoria, pero deberán estar alerta ante un Brujas que ha demostrado que puede hacer daño a cualquier rival.
La clave para el Atlético estará en mantener la intensidad durante los noventa minutos, evitar los errores defensivos que le costaron caro en Bélgica y aprovechar la calidad de sus hombres de ataque. Con Griezmann en su centenario, Lookman en racha y Oblak bajo palos, el equipo tiene argumentos suficientes para sellar su pase a los octavos de final.
El tiempo dirá si el Atlético de Madrid está preparado para dar un paso más en su objetivo de conquistar la Champions League. Por ahora, la eliminatoria está viva y el Metropolitano dictará sentencia en una noche que promete ser épica para los aficionados rojiblancos.