Chunta Aragonesista: el 'chuntazo' que sacude la izquierda en Aragón

La formación nacionalista de Jorge Pueyo duplica votos y conquista un nuevo escaño, convirtiéndose en la cuarta fuerza política mientras el PSOE cae y Vox crece

El 8 de febrero de 2025 quedará marcado en la historia política de Aragón como una jornada electoral llena de contrastes. Mientras las principales formaciones de izquierdas experimentaban retrocesos significativos, un pequeño partido regionalista lograba lo que pocos pronosticaban: convertirse en la gran sorpresa de la cita con las urnas. Chunta Aragonesista (CHA), liderado por Jorge Pueyo, no solo resistió el embate de la derecha, sino que se consolidó como la única formación progresista que creció en estos comicios.

El panorama electoral aragonés reflejó las tendencias que ya se habían vislumbrado en otras comunidades como Extremadura. Las derechas, en términos generales, ganaron terreno, pero con matices importantes. El Partido Popular, pese a ser la formación más votada, perdió dos escaños respecto a la anterior convocatoria, frustrando las expectativas de su líder, Jorge Azcón. Por su parte, Vox cumplió los peores augurios y duplicó su representación, pasando de siete a catorce diputados. En el otro extremo del espectro, la coalición Existe, encabezada por Tomás Guitarte, vio reducida su presencia en una bancada, mientras que el Partido Aragonés (PAR) desaparecía completamente del mapa parlamentario.

Sin embargo, el verdadero terremoto político se produjo en el bando progresista. El PSOE, con Pilar Alegría al frente, sufrió una dura derrota al perder cinco escaños, igualando su peor resultado histórico en la comunidad. Podemos, por su parte, desapareció de las Cortes de Aragón, mientras que la coalición entre IU y Sumar logró mantener a duras penas su único escaño. Fue en este contexto de desolación para la izquierda donde Chunta Aragonesista emergió como un faro de esperanza.

Con casi 64.000 votos, prácticamente el doble de los más de 33.000 obtenidos en 2023, CHA se ha convertido en la cuarta fuerza política de la región. El logro más significativo ha sido la conquista de un nuevo escaño en la provincia de Huesca, lo que ha provocado que sus militantes y simpatizantes hablen ya del 'chuntazo'. Este crecimiento exponencial no es fruto de la casualidad, sino el resultado de cuatro décadas de trabajo constante en las bases.

La historia de Chunta Aragonesista se remonta a 1985, cuando nació como Unión Aragonesista-Chunta Aragonesista (UA-CHA). En sus primeros comicios, apenas superó los 6.000 votos y consiguió dos concejales en Artieda, un pequeño municipio zaragozano donde este 8 de febrero ha rozado el 80% de los sufragios. La década de los noventa marcó un punto de inflexión con la incorporación de José Antonio Labordeta, una de las voces más respetadas de la cultura aragonesa, quien se convirtió en diputado por la formación durante dos legislaturas y aportó una visibilidad inestimable al proyecto.

La secretaria general de CHA, Isabel Lasobras, ya había advertido durante la jornada electoral sobre los peligros de un posible pacto entre el PP y Vox. En declaraciones a los medios, criticó duramente que los populares "abrieran de par en par las puertas de la Aljafería a la ultraderecha", cuando las encuestas aún apuntaban a que Azcón solo sumaría uno o dos escaños. La realidad superó sus peores temores: no solo Vox duplicó su representación, sino que el PP no logró el objetivo de convertirse en la primera fuerza con holgura.

Tras conocerse los resultados, Jorge Pueyo no pudo contener la emoción. Entre lágrimas, celebró lo que considera "un muy buen resultado para Chunta... pero malo para Aragón". El líder de la formación nacionalista es consciente de que el ascenso de Vox representa un duro golpe para la región, pero también ha querido destacar que CHA ha sido "el único partido que ha resistido el auge de la extrema derecha". Esta doble lectura del resultado refleja la complejidad de un escenario político donde las victorias parciales se mezclan con derrotas colectivas.

El éxito de Chunta Aragonesista en estas elecciones no se limita al aumento de votos y escaños. La formación se ha posicionado como referente del regionalismo progresista en un momento en que otras formaciones similares, como el PAR, han desaparecido del parlamento. Esta consolidación abre nuevas posibilidades para la política aragonesa, donde CHA puede jugar un papel decisivo en la configuración de mayorías.

El crecimiento de CHA se ha producido de manera orgánica, trabajando territorio a territorio, municipio a municipio. Su capacidad de conectar con las preocupaciones ciudadanas, especialmente en zonas rurales y con identidad propia, le ha permitido construir una base sólida que ahora da sus frutos. La formación ha sabido mantener su discurso nacionalista sin renunciar a las políticas sociales progresistas, un equilibrio que le resulta atractivo a un electorado desencantado con las grandes formaciones estatales.

El futuro inmediato de Aragón pasa por complejas negociaciones. Con un PP que no alcanza la mayoría absoluta pero que es la fuerza más votada, y con Vox como potencial socio de gobierno, la izquierda tendrá que reorganizarse para hacer una oposición efectiva. En este escenario, Chunta Aragonesista se erige como interlocutor indispensable, con capacidad para liderar el discurso progresista desde una perspectiva aragonesista.

El desafío para CHA será mantener el impulso y demostrar que su crecimiento no es un fenómeno puntual. La formación debe ahora traducir su éxito electoral en propuestas concretas que mejoren la vida de los aragoneses. La presencia en las Cortes de dos diputados, cuando antes tenían uno, les da más voz pero también más responsabilidad.

El resultado del 8F deja varias enseñanzas. La primera es que el voto regionalista sigue vivo y tiene potencial cuando se articula desde propuestas claras y trabajo de base. La segunda es que la izquierda tradicional necesita revisar sus estrategias si no quiere seguir perdiendo espacio a favor de formaciones más cercanas al territorio. Y la tercera es que Vox ha llegado para quedarse, y su crecimiento obliga a toda la política aragonesa a reaccionar.

Para Jorge Pueyo y su equipo, la noche electoral fue un mar de emociones contradictorias. La alegría por el propio logro se mezclaba con la preocupación por el ascenso de la extrema derecha. "Estaremos enfrente del PP", adelantó Isabel Lasobras antes de conocerse los resultados definitivos. Ahora, con el respaldo de casi 64.000 votos, CHA tiene la legitimidad para cumplir esa promesa desde una posición mucho más fuerte.

La historia de Chunta Aragonesista demuestra que la política del territorio, el trabajo constante y la coherencia tienen recompensa. Desde sus humildes orígenes en los años ochenta hasta convertirse en la cuarta fuerza de Aragón, la formación ha recorrido un largo camino. El 'chuntazo' del 8F no es solo un buen resultado electoral, es la confirmación de que existe un espacio para el nacionalismo progresista en la España del siglo XXI.

Ahora, con dos escaños en las Cortes y el estatus de cuarta fuerza política, CHA tiene la oportunidad de marcar la agenda en los próximos años. Su crecimiento en Huesca, su fortaleza en territorios como Artieda y su capacidad para resistir el tsunami de la extrema derecha le convierten en un actor clave para entender la nueva política aragonesa. El desafío será transformar este éxito en un proyecto de gobierno sólido que pueda seguir creciendo en próximas convocatorias.

Referencias