Badajoz reabre el Puente de la Autonomía tras cierre por crecida del Guadiana

El alcalde Ignacio Gragera confirma la normalización del tráfico, aunque advierte de nuevas lluvias y mantienen evacuaciones en zonas afectadas

La ciudad de Badajoz ha recuperado este viernes por la mañana una de sus vías de comunicación más importantes tras las intensas precipitaciones que han azotado la región en las últimas horas. El Puente de la Autonomía, cerrado durante toda la noche del jueves y la madrugada del viernes como medida de precaución ante el aumento del caudal del río Guadiana, ha vuelto a abrirse al tráfico rodado una vez que las autoridades han confirmado la estabilización de los niveles fluviales.

El alcalde de la ciudad, Ignacio Gragera, ha sido el encargado de comunicar la buena nueva a través de sus redes sociales oficiales. En su mensaje, el regidor ha explicado que la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha informado que los niveles del río se encuentran actualmente estables y en franca tendencia a la baja durante la mañana de este viernes. Esta información técnica ha sido fundamental para tomar la decisión de restablecer la circulación en esta infraestructura crítica para la movilidad de la ciudad.

La medida de cierre, que se prolongó durante toda la noche, se activó siguiendo el protocolo establecido durante episodios anteriores de crecidas, como ocurrió durante la borrasca Efraín. La previsión de un aumento significativo del cauce del Guadiana obligó a las autoridades municipales a actuar con anticipación, priorizando la seguridad de los ciudadanos sobre la continuidad del tráfico. "Se prevé aumento del cauce del río y no debemos esperar", manifestó Gragera en sus declaraciones nocturnas, mostrando una postura proactiva ante la situación meteorológica adversa.

El Puente de la Autonomía representa uno de los principales accesos a la ciudad y su cierre, aunque temporal, genera un impacto significativo en la movilidad diaria de miles de conductores. Por este motivo, su reapertura ha sido recibida con alivio por parte de la población, que ya puede transitar con normalidad por esta vía. La circulación se ha normalizado progresivamente desde primera hora de la mañana, sin incidencias destacadas.

No obstante, y a pesar de la mejora en la situación del Guadiana, el alcalde ha querido dejar claro que la ciudad permanece en estado de alerta. Las previsiones meteorológicas para las próximas jornadas no son especialmente favorables, y se esperan nuevas precipitaciones que podrían complicar de nuevo la situación. "Nos mantenemos vigilantes. Mañana va a volver a ser un día complicado", ha advertido Gragera, mostrando una cautela justificada ante la posibilidad de nuevas crecidas.

En este contexto de mejora parcial, el consistorio ha procedido también a la reapertura del acceso a la pedanía de Gévora mediante la carretera de Cáceres, identificada como EX209. La bajada del nivel del río Gévora ha permitido restablecer esta vía de comunicación, crucial para los residentes de esta zona. El alcalde ha confirmado esta medida en sus comunicaciones matutinas, ampliando así la gradual vuelta a la normalidad en las infraestructuras afectadas por las inundaciones.

Sin embargo, la situación no está totalmente normalizada en todos los puntos del municipio. Las autoridades mantienen activos los protocolos de desalojo en viviendas aisladas de Gévora y Valdebótoa, donde las condiciones siguen siendo difíciles. "En esa zona la situación sigue siendo difícil", ha incidido Gragera, reconociendo que aunque se han producido mejoras en algunos aspectos, persisten zonas con problemas significativos derivados de las inundaciones.

Los desalojos preventivos, que afectan a propiedades en estas áreas específicas, se mantienen como medida de seguridad ante la posibilidad de nuevas avenidas o complicaciones en las vías de acceso. Los servicios municipales de emergencia continúan monitorizando estas zonas para garantizar la seguridad de los residentes afectados y poder actuar con celeridad si la situación empeora.

La gestión de esta crisis hidrológica por parte del Ayuntamiento de Badajoz ha seguido los criterios de precaución y anticipación. La decisión de cerrar el Puente de la Autonomía antes de que la situación llegara a su punto crítico demuestra una planificación basada en experiencias previas. Durante la borrasca Efraín, la administración local ya tuvo que enfrentarse a situaciones similares, lo que ha permitido perfeccionar los mecanismos de respuesta.

La colaboración con la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha sido clave en todo momento. Los datos técnicos proporcionados por este organismo sobre los niveles del río, su tendencia y las previsiones han permitido a las autoridades municipales tomar decisiones fundamentadas. Esta coordinación entre administraciones es esencial para la gestión eficaz de los recursos hídricos y la prevención de riesgos.

El impacto de las lluvias en Badajoz y su entorno ha sido notable en los últimos días. Las precipitaciones intensas, propias de las épocas de mayor inestabilidad atmosférica, han saturado el suelo y elevado los caudales de los ríos de la zona. El Guadiana, como principal arteria fluvial de la región, ha respondido a estas condiciones con un aumento significativo de su nivel, aunque en esta ocasión no ha alcanzado cotas críticas que hubieran puesto en riesgo la estructura del puente.

La ciudadanía ha respondido con comprensión a las medidas adoptadas, conscientes de que la seguridad es la prioridad absoluta. La experiencia acumulada en episodios anteriores ha generado una mayor conciencia colectiva sobre los riesgos asociados a las crecidas fluviales. Las redes sociales han servido como canal rápido de comunicación, tanto para las autoridades como para los ciudadanos, facilitando la difusión de información en tiempo real.

La previsión para las próximas horas sigue siendo cautelosa. Los servicios de meteorología avisan de la posibilidad de nuevas precipitaciones que podrían mantener los ríos en niveles elevados. Este escenario obliga a mantener activos todos los protocolos de vigilancia y emergencia, con personal municipal y de seguridad preparado para actuar si fuera necesario.

La reapertura del Puente de la Autonomía y del acceso a Gévora representa un paso positivo, pero la situación requiere continua monitorización. La naturaleza cíclica de estos fenómenos meteorológicos en la región exige una planificación a largo plazo que complemente las medidas de respuesta inmediata. La adaptación a un clima cada vez más extremo se ha convertido en un desafío constante para las administraciones locales.

Mientras tanto, los servicios de limpieza y mantenimiento trabajan en la retirada de posibles restos arrastrados por las aguas y en la verificación del estado de las infraestructuras. La inspección de puentes, carreteras y vías de acceso es fundamental para garantizar que la normalidad sea completa y segura.

En resumen, Badajoz vive una jornada de transición hacia la normalidad tras la alerta hidrológica de las últimas horas. La reapertura del Puente de la Autonomía y del acceso a Gévora son buenas noticias, pero la precaución sigue siendo la nota dominante. Las advertencias del alcalde sobre las próximas jornadas mantienen a la ciudad en estado de alerta, mientras que los desalojos en zonas específicas recuerdan que la crisis aún no ha concluido por completo. La gestión municipal, basada en la prevención y la coordinación con organismos técnicos, ha demostrado su eficacia, pero la incertidumbre meteorológica de los próximos días exige mantener la guardia alta.

Referencias