Banco Sabadell anuncia nuevo CEO: Marc Armengol sustituye a González-Bueno

El directivo de TSB asume el liderazgo tras la salida de González-Bueno, que recibirá una indemnización millonaria de 3,3 millones de euros.

El Banco Sabadell ha protagonizado uno de los movimientos ejecutivos más significativos del sector financiero español en los últimos meses. La entidad catalana ha confirmado oficialmente el relevo en su máximo órgano de dirección, con la salida de César González-Bueno como consejero delegado y la llegada de Marc Armengol a la presidencia ejecutiva. Este cambio, anunciado de forma conjunta por el presidente Josep Oliu y el propio González-Bueno, marca un punto de inflexión en la estrategia de la entidad tras la reciente batalla corporativa contra BBVA.

El hasta ahora consejero delegado, que cumplirá 66 años en 2026, ha decidido dar un paso al lado en un momento que tanto él como el consejo de administración consideran óptimo para la institución. Durante su mandato, que comenzó a finales de 2020, González-Bueno ha pilotado al banco en uno de los periodos más turbulentos de la banca española, caracterizado por la presión de la oferta pública de adquisición de BBVA y la necesidad de redefinir el modelo de negocio.

La salida de González-Bueno no se produce por desacuerdos irreconciliables, sino como una transición planificada. No obstante, fuentes cercanas a la entidad apuntan que la cohabitación con Oliu, aunque funcional, no ha estado exenta de tensiones propias de la gestión compartida en momentos de alta presión. El propio ejecutivo ha manifestado en sus redes sociales que "ahora ha llegado el momento de plantar las semillas del futuro del banco", reconociendo que la institución necesita un liderazgo con perfil diferente para afrontar los desafíos venideros.

Una de las cuestiones que más ha llamado la atención es la indemnización que percibirá el directivo saliente. De acuerdo con lo estipulado en su contrato y recogido en el último informe de remuneraciones de 2024, González-Bueno recibirá una cantidad superior a los 3,3 millones de euros, equivalentes a dos anualidades de su retribución fija. Esta cifra no incluye los beneficios acumulados en el plan de pensiones durante sus cinco años al frente de la entidad, cuyo monto exacto no ha sido desvelado públicamente. El banco ha insistido en que estas compensaciones se encuentran notablemente por debajo de las prácticas habituales en el sector bancario europeo, defendiendo la austeridad de sus políticas retributivas.

La elección de Marc Armengol como sucesor ha sorprendido a algunos analistas, que daban por hecho que el puesto recaería en Carlos Ventura, el actual director general y responsable directo del negocio doméstico. Sin embargo, la apuesta de Oliu por Armengol responde a una visión estratégica clara: la necesidad de una transformación tecnológica profunda y una orientación internacional más marcada.

Armengol, nacido en 1976, lleva vinculado al Sabadell durante 25 años y ha desarrollado su carrera en áreas clave para el futuro de la banca. Su experiencia en la transformación digital de la entidad, sumada a su gestión en mercados internacionales como Estados Unidos y, más recientemente, Reino Unido, le convierten en el candidato idóneo para liderar la nueva etapa. Desde 2020 ha estado al frente de TSB, la filial británica que el banco vendió recientemente al Santander por 3.100 millones de euros, operación que está a punto de concretarse.

El perfil del nuevo CEO combina a la perfección la visión de futuro que demanda el sector. Su dominio de la tecnología y su experiencia en mercados maduros le diferencian del modelo tradicional de banquero español. Como él mismo ha destacado, "las enormes oportunidades que nos brinda la tecnología" serán el eje central de su gestión, una declaración de intenciones que anticipa una digitalización acelerada de los servicios.

La situación de Carlos Ventura, el directivo que ha quedado en un segundo plano, merece especial atención. Como director general, ha sido el artífice de la gestión diaria del banco en España, el mercado principal del grupo tras la desinversión en Reino Unido. Su experiencia y conocimiento del territorio son activos invaluables que la entidad no puede desaprovechar. Por ello, aunque no ha sido elegido para el máximo cargo, se le ha ofrecido un puesto en el consejo de administración, una especie de "premio de consolación" que garantiza su continuidad y evita tensiones internas con el nuevo máximo responsable.

Este movimiento ejecutivo se enmarca en un contexto de reestructuración profunda del sector bancario español. La batalla de la OPA de BBVA, aunque finalmente rechazada, dejó en evidencia la necesidad de las entidades medianas de reforzar su posicionamiento. El Sabadell, tras defender su independencia, debe demostrar ahora que puede generar valor por sí mismo. La cotización de la entidad, que se ha mantenido prácticamente plana desde el episodio de la OPA, contrasta con el fuerte repunte experimentado por BBVA y otros competidores, que han superado crecimientos del 30%.

La venta de TSB representa un hito fundamental en esta nueva estrategia. Con los 3.100 millones de euros que ingresará por la operación con Santander, el Sabadell podrá fortalecer su capital, reducir costes operativos y focalizarse exclusivamente en el mercado ibérico. Armengol, que ha liderado la filial británica hasta su desenlace, llega al consejo con la misión cumplida en ese frente y con el conocimiento necesario para replicar las mejores prácticas tecnológicas en el negocio español.

El presidente Josep Oliu, veterano de la banca y artífice de la resistencia contra BBVA, ha demostrado una vez más su capacidad para sorprender con decisiones estratégicas. Su apuesta por un ejecutivo más joven, con perfil tecnológico y experiencia internacional, envía una señal clara al mercado: el Sabadell quiere liderar la transformación digital del sector en España. La combinación de la veteranía de Oliu en la presidencia con la frescura de Armengol en la dirección ejecutiva podría ser la fórmula perfecta para competir en un entorno cada vez más exigente.

Los inversores han recibido con cautela el anuncio. La bolsa no ha reaccionado de forma explosiva, pero los analistas destacan la coherencia del movimiento. La elección de Armengol elimina incertidumbres sobre la continuidad estratégica y refuerza el compromiso con la digitalización. Además, la incorporación de Ventura al consejo asegura la estabilidad interna y la preservación del conocimiento del negocio doméstico.

En los próximos meses, el nuevo consejero delegado deberá presentar su plan estratégico concreto. Los desafíos son múltiples: aumentar la rentabilidad en un entorno de tipos de interés bajos, ganar cuota de mercado frente a los grandes bancos españoles, y diferenciarse a través de la innovación tecnológica. La competencia con BBVA, Santander y CaixaBank será feroz, pero el Sabadell confía en que su nuevo liderazgo le permitirá encontrar su nicho de valor.

La transición se ha gestionado con la elegancia propia de una institución centenaria. No hay rupturas bruscas ni enfrentamientos públicos, sino un relevo ordenado que respeta las trayectorias de todos los implicados. González-Bueno abandona con dignidad y una compensación acorde a su contrato, Ventura mantiene su influencia estratégica desde el consejo, y Armengol asume el reto con el respaldo unánime de la cúpula directiva.

En definitiva, el Banco Sabadell ha ejecutado un cambio de guardia que refleja las nuevas prioridades del sector bancario. La tecnología, la internacionalización y la estabilidad corporativa son los pilares sobre los que se construirá el futuro de la entidad. Con Marc Armengol al frente, el banco catalán apuesta por una transformación profunda que le permita no solo sobrevivir, sino prosperar en la nueva era financiera.

Referencias