Campaña de vacunación contra el sarampión en El Geneina protege a 174.000 niños

Médicos Sin Fronteras coordina la primera campaña masiva desde 2021, alcanzando el 94% de la población objetivo en medio de una crisis sanitaria en Sudán

La ciudad de El Geneina, en la región de Darfur Oeste de Sudán, ha sido escenario de una de las intervenciones sanitarias más significativas de los últimos años. Durante seis días consecutivos, del 25 al 30 de enero, más de 174.000 menores recibieron la vacuna contra el sarampión, una enfermedad altamente contagiosa que puede resultar mortal si no se previene a tiempo. Esta iniciativa, liderada por Médicos Sin Fronteras en estrecha colaboración con el Ministerio de Salud local, representa la primera campaña de esta magnitud en la zona desde 2021.

Los datos previos a la intervención revelaban una situación crítica. El Dr. Ali Daoud, coordinador médico adjunto de la organización, confirmó que semanas antes del inicio de la vacunación, el Hospital Universitario de El Geneina atendía aproximadamente 130 casos semanales en su sala de aislamiento especializada. Entre noviembre de 2025 y finales de enero de 2026, el número total de pacientes diagnosticados ascendió a 778, una cifra que evidenciaba la urgencia de actuar de manera contundente.

El éxito de la campaña radicó no solo en los números, sino en la estrategia comunitaria desplegada. Más de 1.400 voluntarios locales fueron capacitados y movilizados para apoyar las actividades en más de 200 puntos de vacunación distribuidos estratégicamente por toda la ciudad. Este modelo de participación ciudadana resultó fundamental para alcanzar una cobertura del 94% de la población objetivo, compuesta por niños y niñas entre 9 meses y 15 años de edad.

La logística tras esta operación fue compleja. Abdalhalim Ishag, responsable de logística del hospital, destacó que llegar a zonas remotas y de difícil acceso requirió una planificación meticulosa. Se utilizaron equipos móviles y sistemas de megafonía instalados en vehículos que recorrían las calles anunciando los horarios y lugares de vacunación. Este enfoque garantizó que incluso las familias en barrios periféricos recibieran información oportuna.

Los testimonios de los beneficiarios reflejan el impacto directo de la iniciativa. Khalid, un adolescente de 14 años, compartió su experiencia: "Es importante que otros niños se vacunen para protegerse. La inyección no duele. Después puedo volver a casa, rezar y estudiar". Su mensaje incluyó una reflexión madura sobre los riesgos: "El sarampión puede ser mortal, sobre todo para los niños". Khalid incluso animó a su primo para que se sumara a la jornada junto con sus hermanos.

Por su parte, Mawa, una niña de 10 años, expresó inicialmente temor, pero finalmente se mostró satisfecha: "Al principio tenía miedo, pero la inyección no dolió. No he visto a nadie con sarampión antes, pero sé que no puedes jugar si te enfermas. La vacuna me protegerá a mí y a mi familia". Ella acudió al punto de vacunación acompañada de sus cuatro hermanos, demostrando que la confianza en la ciencia venció las dudas iniciales.

El sarampión es una enfermedad viral que se transmite fácilmente por vía aérea y puede causar complicaciones graves como neumonía, diarrea, desnutrición aguda e incluso la muerte, particularmente en menores desnutridos o con sistemas inmunológicos debilitados. En contextos de crisis humanitaria, donde el acceso a servicios de salud es limitado, su impacto se magnifica. Por ello, garantizar una vacunación sistemática y sostenida constituye una medida de salud pública esencial.

Esta no es la primera vez que Médicos Sin Fronteras interviene en la región para contener brotes de esta enfermedad. A mediados de 2025, la organización ya había ejecutado una campaña similar en Foro Baranga, una localidad rural del sur del estado. Sin embargo, la magnitud de la crisis en El Geneina, capital del estado, requería una respuesta aún más robusta y coordinada.

El contexto sociopolítico de Sudán ha agravado los desafíos sanitarios. Los conflictos armados recurrentes, la desplazación masiva de poblaciones y el colapso de infraestructuras básicas han creado un escenario propicio para la reemergencia de enfermedades prevenibles. En este marco, la supervivencia no solo implica escapar de la violencia, sino también protegerse de patologías infecciosas que prosperan en la precariedad.

La campaña de El Geneina demuestra que es posible alcanzar objetivos ambiciosos incluso en entornos adversos. La clave radicó en la alianza estratégica entre actores internacionales, autoridades locales y comunidad civil. Los voluntarios no solo facilitaron el acceso a las vacunas, sino que también desempeñaron un papel crucial en la educación comunitaria, disipando mitos y generando confianza en el proceso.

Desde la perspectiva de la salud pública, este tipo de intervenciones masivas deben complementarse con sistemas de vigilancia epidemiológica continuada y programas de inmunización rutinarios. La emergencia resuelta no debe ocultar la necesidad de fortalecer la capacidad institucional local para prevenir futuros brotes sin apoyo externo.

El balance final de la jornada es contundente: 174.000 niños inmunizados, 200 puntos de atención activos, 1.400 voluntarios movilizados y, lo más importante, una comunidad mejor protegida contra una amenaza potencialmente devastadora. Los testimonios de Khalid y Mawa reflejan una conciencia creciente sobre la importancia de la prevención, sembrando esperanza para generaciones futuras.

La experiencia de El Geneina debe servir como modelo para otras regiones en crisis. La combinación de recursos técnicos, compromiso comunitario y liderazgo coordinado puede salvar vidas incluso cuando los indicadores parecen adversos. La comunidad internacional debe tomar nota y replicar estas prácticas en otros focos de vulnerabilidad sanitaria global.

En definitiva, esta campaña representa más que un logro numérico. Es una victoria de la solidaridad, la planificación y la resiliencia comunitaria contra una enfermedad que no distingue entre conflictos o paz. Los niños de El Geneina ahora tienen una oportunidad más de crecer sanos, estudiar y construir un futuro mejor para su sociedad.

Referencias