Nico Serrano: ¿Llega el momento decisivo en el Athletic Club?

El navarro lleva solo 352 minutos esta temporada, pero sus últimas actuaciones en Champions y LaLiga encienden la esperanza de una consolidación definitiva

La trayectoria de Nico Serrano en el Athletic Club es un camino marcado por la espera, los destellos de calidad y la búsqueda constante de una continuidad que se resiste. Con apenas 352 minutos acumulados en lo que va de temporada, el delantero navarro ha demostrado que no necesita mucho tiempo para dejar huella. Sus últimas intervenciones, particularmente en la Champions League contra el Atalanta y en Mestalla frente al Valencia, han reavivado el debate sobre su papel en la plantilla rojiblanca y, sobre todo, sobre si finalmente ha llegado su momento.

Las cifras, en apariencia, son tajantes. Serrano ocupa uno de los últimos puestos en el ranking de minutos jugados por la primera plantilla del Athletic. Sin embargo, la calidad no se mide únicamente por el tiempo sobre el césped, sino por el impacto que se genera en cada acción. Y en ese sentido, el joven atacante ha sabido aprovechar sus oportunidades con una eficacia que no pasa desapercibida.

La noche de Bérgama se convirtió en un escenario propicio para que el futbolista de Orkoien mostrara su instinto goleador. Ante un rival de entidad europea, Serrano anotó uno de los tres tantos del Athletic, demostrando que la presión de la máxima competición continental no le pesa. Esa actuación no fue un hecho aislado. Días después, en el exigente escenario de Mestalla, el navarro volvió a brillar como el mejor jugador rojiblanco sobre el terreno de juego, según coincidieron múltiples críticos y aficionados.

La confianza de Valverde frente a la dura competencia

Ernesto Valverde, entrenador del Athletic, nunca ha ocultado su fe en las capacidades de Serrano. Tras el partido en Italia, el técnico desgranó con precisión los atributos que hacen especial a su pupilo: «Tiene movimiento, tiro, despliegue...», enumeró el preparador bilbaíno. Estas palabras reflejan una valoración clara del potencial del joven, pero también esconden una realidad ineludible: la competencia por un puesto en el ataque es brutal.

En la jerarquía ofensiva del Athletic, Serrano se encuentra por detrás de nombres consolidados como Nico Williams, Iñaki Williams, Álex Berenguer y Robert Navarro. Cada uno de ellos aporta características diferentes y ha ganado con el tiempo la confianza del cuerpo técnico. Esta circunstancia convierte cada minuto de juego para Serrano en una oportunidad de oro que debe aprovechar al máximo, sabiendo que los espacios son limitados y que la exigencia es máxima.

La situación genera un círculo complejo: el jugador necesita minutos para demostrar su valía, pero la presencia de estrellas consolidadas dificulta su acceso a la titularidad. Valverde, consciente de este dilema, gestiona su participación de forma cuidadosa, concediéndole oportunidades puntuales donde puede demostrar su progresión sin la presión de ser titular indiscutible.

Los números de una trayectoria intermitente

El duelo en Valencia representó la tercera titularidad de Serrano en la presente campaña, tras haber sido titular anteriormente contra Girona y Mallorca en competición doméstica. Sin embargo, lo más significativo fue que completó los 90 minutos, algo que no lograba desde el 4 de octubre. Este dato cobra mayor relevancia si se amplía el horizonte temporal: el último partido completo que disputó con la primera plantilla del Athletic se remonta al 27 de febrero de 2022, en una complicada visita al Camp Nou donde el Barcelona se impuso por 4-0.

Desde su debut en septiembre de 2021, bajo las órdenes de Marcelino García Toral en un encuentro contra el Mallorca en San Mamés, Serrano ha sumado únicamente tres partidos completos con el primer equipo. Una cifra que refleja la irregularidad de su presencia y la dificultad que ha encontrado para asentarse en una plantilla de élite.

La trayectoria del navarro ha estado marcada por una búsqueda constante de regularidad a través de cesiones. Hasta en cuatro ocasiones ha salido cedido del Athletic con el objetivo de ganar experiencia y minutos, pero el retorno no ha consolidado su posición como hubiera deseado. Cada regreso a Bilbao ha estado acompañado de la esperanza de un nuevo comienzo, pero la realidad del alto nivel competitivo ha mantenido su rol secundario.

Una apuesta personal del club

La historia de Nico Serrano con el Athletic comenzó cuando apenas era un adolescente. Con 12 años, el joven navarro tomó una decisión valiente: dejar la seguridad de su hogar en Orkoien para perseguir su sueño futbolístico en el Villarreal. Tres temporadas en la cantera castellonense sirvieron para pulir su talento y llamar la atención de los ojeadores de los clubes más importantes.

El Athletic Club no dudó en dar un paso decidido. Convenció a la familia Serrano, pagó los 300.000 euros de la cláusula de rescisión y lo integró en su prestigiosa academia de Lezama. La operación, sin embargo, tuvo un coste adicional: dinamitó las relaciones institucionales con el Villarreal y provocó duras críticas de Fernando Roig, presidente del club castellonense, contra la directiva de Ibaigane.

En Lezama, entrenadores como Iban Fuentes y Joseba Etxeberria, que tuvieron la oportunidad de trabajar con él, no dudaron en elogiar su potencial. «Tiene un instinto asesino, una capacidad demoledora para marcar», afirmaron en su día a los medios. Estas palabras dibujan el perfil de un delantero nato, con olfato de gol y una técnica que prometía convertirlo en un referente ofensivo.

El dilema del presente y la esperanza del futuro

Ahora, con 20 años y media década vinculado al Athletic, Serrano se enfrenta al momento más crucial de su carrera. La pregunta que surge inevitablemente es si estas últimas actuaciones son el preludio de una consolidación definitiva o simplemente nuevos destellos en una trayectoria intermitente.

El contexto actual del equipo podría jugar a su favor. La competencia en el ataque, aunque feroz, también genera necesidad de rotaciones. Los desplazamientos europeos, la exigencia de LaLiga y la Copa del Rey exigen un plantel amplio y con opciones de garantías. Serrano ha demostrado que puede responder cuando se le necesita, y eso no pasa desapercibido para Valverde.

La clave para el navarro radica en mantener la constancia en los entrenamientos y aprovechar cada minuto que le conceda el cuerpo técnico. La confianza del entrenador está ahí, pero debe traducirse en actuaciones regulares que justifiquen un mayor protagonismo. El salto de calidad que se le demanda no es solo técnico, sino también mental: debe asumir que pertenece a este nivel y que puede ser determinante en los momentos importantes.

¿Un punto de inflexión?

El fútbol moderno no perdona la paciencia. Los jóvenes talentos deben explotar rápido o corren el riesgo de quedarse en la casilla de salida. Sin embargo, el caso de Serrano es particular. Su juventud, sumada a la confianza que mantiene el club en su potencial, le otorga un margen que otros futbolistas no tienen.

Las próximas semanas serán decisivas. Si consigue mantener el nivel mostrado contra Atalanta y Valencia, Valverde tendrá argumentos sólidos para concederle más minutos. La temporada está en un momento crítico, con objetivos importantes por conquistar y una plantilla que necesita de todos sus efectivos.

Para el aficionado rojiblanco, Nico Serrano representa la ilusión de ver florecer un talento formado en la cantera que puede aportar frescura y gol al equipo. Su historia personal, marcada por sacrificios y decisiones valientes desde la infancia, añade un componente emocional que hace que cada una de sus actuaciones se siga con especial interés.

La pregunta inicial sigue en el aire: ¿ha llegado el momento de Nico Serrano? Las evidencias recientes sugieren que sí, que la puerta se entreabre. Pero solo el tiempo, y sus propias actuaciones, determinarán si esta vez la oportunidad se convierte en la ansiada consolidación o si vuelve a esfumarse como en ocasiones anteriores. Lo que está claro es que el navarro no ha perdido la fe en su sueño de triunfar en el Athletic, y eso, en el mundo del fútbol, es la mitad del camino.

Referencias