La localidad de Carballo y el sector turístico de la comarca de Bergantiños están de luto tras el fallecimiento de Aurora Ponte Pallas, ocurrido ayer a los 95 años. Su deceso representa el cierre de una era para una de las familias más vinculadas al turismo activo en la costa gallega, especialmente conocida por la gestión del camping Os Delfíns, un establecimiento referente en la zona de A Pedra do Sal.
Aurora Ponte no solo fue la matriarca de una dinastía empresarial local, sino también el pilar emocional sobre el que se construyó uno de los proyectos turísticos más duraderos de la región. Su viudez en 2006, tras la pérdida de su esposo Eladio Cambón Borrazás, marcó el inicio de una nueva etapa en la que su hijo Vicente asumiría las riendas de la ambiciosa iniciativa que transformaría el ocio costero en Carballo.
Los orígenes de un sueño turístico
La historia del camping Os Delfíns no se entiende sin la visión de Vicente Cambón Ponte, hijo de Aurora, quien en 1984 decidió apostar por un modelo de turismo de proximidad y naturaleza en una de las zonas más privilegiadas de la Costa da Morte. Acompañado de su familia, Vicente materializó un proyecto que nació como una apuesta arriesgada y se convirtió en un referente de la hostelería al aire libre en Galicia.
El establecimiento, ubicado estratégicamente en A Pedra do Sal, ofrecía a los visitantes la combinación perfecta entre el contacto directo con la naturaleza y la proximidad a las playas más emblemáticas de Carballo. Durante décadas, Os Delfíns se consolidó como destino preferido para familias y amantes del camping que buscaban una experiencia auténtica en la costa gallega, manteniendo los valores de calidad y trato familiar que caracterizaron a los Cambón desde sus inicios.
La labor de Aurora Ponte, aunque discreta, fue fundamental en estos años de consolidación. Como matriarca, ofreció el soporte emocional y la sabiduría que toda empresa familiar necesita para superar las crisis económicas y los cambios en el sector turístico. Su presencia constante en la vida del camping, aun después de su jubilación formal, marcó la filosofía de un negocio que siempre priorizó el trato humano por encima de las tendencias pasajeras.
Una saga familiar marcada por la tragedia
Lamentablemente, el destino ha sido cruel con esta familia emprendedora. La muerte de Vicente Cambón en 2019, a los 64 años, supuso un golpe demoledor para el proyecto familiar. Hombre visionario y apasionado del turismo sostenible, Vicente dejó un vacío difícil de llenar tanto en el ámbito empresarial como en el personal. Su esposa, María Luisa Souto, quien había compartido con él la gestión diaria del camping, falleció apenas unos meses después, en agosto del año pasado, con tan solo 53 años.
Estas pérdidas sucesivas han puesto a prueba la resiliencia de los Cambón Ponte, una familia que ha demostrado una capacidad extraordinaria para seguir adelante pese a la adversidad. El legado de Vicente y María Luisa, así como la herencia moral de Aurora y Eladio, recae ahora en las nuevas generaciones, quienes han asumido el reto de mantener viva la esencia de Os Delfíns en un contexto turístico cada vez más competitivo y digitalizado.
La continuidad empresarial en manos de la nueva generación
Actualmente, el camping Os Delfíns continúa operando bajo la dirección de Daniel Cambón Souto, hijo de Vicente y María Luisa, quien ha asumido la responsabilidad de guiar el establecimiento hacia nuevos horizontes. Daniel representa la tercera generación de una saga que ha demostrado que el turismo familiar, cuando se hace con pasión y compromiso, puede superar cualquier obstáculo.
Junto a su hermana Lorena, Daniel trabaja en la modernización de las instalaciones y la adaptación del negocio a las nuevas demandas del mercado, sin perder la identidad que hizo grande a Os Delfíns. La incorporación de tecnologías sostenibles, la mejora de los servicios y la apuesta por el turismo de experiencias son algunas de las líneas estratégicas que la nueva generación está implementando, siempre con el espíritu de sus ancestros como brújula ética.
La figura de Aurora Ponte ha sido fundamental en esta transición generacional. Su experiencia y su ejemplo de fortaleza han servido de referente para Daniel y Lorena, quienes han crecido escuchando los relatos de la fundación del camping y los valores que lo sustentan. La matriarca, hasta sus últimos días, siguió mostrando interés por el desarrollo del negocio familiar, ofreciendo consejos y recordando a sus seres queridos con cariño y orgullo.
Detalles del último adiós
La comunidad de Carballo y el sector turístico regional se preparan para dar el último adiós a Aurora Ponte esta misma tarde. El sepelio tendrá lugar con salida del tanatorio de A Laracha a las cinco y cuarto, un horario que permite a familiares, amigos y vecinos despedirse de quien fuera una figura entrañable en la vida local.
El cortejo fúnebre se dirigirá posteriormente a la iglesia de Noicela, donde se celebrará el funeral religioso, para concluir finalmente en el cementerio de la misma localidad. Se espera una amplia concurrencia de representantes del sector turístico, hostelería y vecinos de la comarca que quieran mostrar su apoyo a la familia Cambón Ponte en estos momentos de dolor.
Un legado que trasciende el negocio
Más allá de los datos empresariales y la cronología de eventos, la historia de Aurora Ponte y el camping Os Delfíns es un testimonio de la importancia del tejido empresarial familiar en Galicia. En una época en la que las grandes cadenas turísticas dominan el mercado, historias como esta recuerdan que el éxito sostenible se construye sobre valores como el trabajo, la lealtad y el respeto a la tradición.
El impacto de Os Delfíns en Carballo va más allá de lo económico. Durante casi cuatro décadas, el camping ha generado empleo local, ha atraído turismo de calidad y ha puesto en valor el entorno natural de A Pedra do Sal. Cada verano, cientos de familias crean recuerdos inolvidables en sus instalaciones, perpetuando así el legado de quienes lo fundaron y mantuvieron con esfuerzo y dedicación.
La pérdida de Aurora Ponte cierra un ciclo, pero también abre una nueva página en la historia de una familia que ha demostrado una capacidad de superación admirable. Daniel y Lorena, con el apoyo de toda la comunidad, están llamados a escribir el siguiente capítulo de esta saga empresarial, manteniendo vivos los sueños de sus padres y abuelos mientras se adaptan a los retos del siglo XXI.
En estos momentos de duelo, el sector turístico gallego se une a la familia Cambón Ponte para recordar a una mujer que, desde la humildad y el trabajo silencioso, contribuyó a crear un espacio de felicidad para miles de personas. Su memoria quedará perpetuada no solo en las instalaciones de Os Delfíns, sino en el corazón de todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla y compartir su visión de un turismo hecho con alma.