La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha protagonizado una intervención contundente durante la manifestación celebrada en Madrid contra la política exterior estadounidense. Desde las inmediaciones de la embajada de Estados Unidos, la dirigente política ha exigido al Ejecutivo español y a las instituciones europeas que corten todas las relaciones diplomáticas con Washington, calificando al expresidente Donald Trump como "el principal terrorista que existe en la actualidad".
La movilización, convocada bajo el lema 'No a la agresión de EEUU a Venezuela', sirvió como plataforma para que Belarra articulase una crítica sin concesiones a la política internacional de la superpotencia. La líder de la formación morada considera que los países europeos, incluida España, no deberían limitarse a emitir recomendaciones formales al pueblo venezolano, sino adoptar medidas drásticas que pongan fin a lo que describe como una deriva ilegal que vulnera el derecho internacional humanitario.
Durante su alocución, Belarra dejó claro que la postura de su partido va más allá de la mera retórica diplomática. "Tenemos que volver a las calles de este país para gritar no a la guerra, para exigir el fin de las intervenciones militares ilegales de Estados Unidos y de Donald Trump, el fin de las guerras por petróleo", proclamó ante los asistentes. Estas palabras reflejan la línea ideológica de Podemos, que sitúa la crítica al intervencionismo estadounidense en el centro de su agenda política.
La dirigente no dudó en calificar los recientes acontecimientos en Venezuela como "terrorismo de Estado", extendiendo sus críticas hacia las autoridades europeas y españolas. Belarra las acusó directamente de comportarse "como auténticos lacayos de los Estados Unidos", una expresión que resume su percepción de una subordinación incondicional de Europa a los intereses de Washington en la región latinoamericana.
Uno de los puntos más controvertidos de su intervención fue la demanda explícita de que España abandone la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Para la líder de Podemos, la permanencia en esta alianza militar convierte al país en cómplice de las acciones que considera terroristas. "Es evidente que mientras sigamos siendo socios militares de una amenaza para el mundo, como son Trump y los Estados Unidos, estamos siendo cómplices de todos esos crímenes", argumentó.
Esta postura refleja una visión geopolítica alternativa a la del establishment político español, que ha mantenido la membresía en la OTAN como pilar de su política de seguridad y defensa. La propuesta de ruptura con la alianza atlántica, sin embargo, no es nueva dentro de los círculos de Podemos, aunque cobra renovada intensidad en el contexto actual de tensión con Venezuela.
En declaraciones posteriores recogidas por medios de comunicación, Belarra profundizó en su análisis de la situación regional. La dirigente advirtió sobre una posible escalada de conflictos que, según su interpretación, el propio Trump ha estado alentando a través de sus comunicaciones con otros líderes latinoamericanos. "O les paran o la gente decente en todo el mundo se levanta y le para los pies a este terrorista que es Donald Trump, o si no va a ser muy difícil que esto no continúe en una escalada que el propio Donald Trump ha amenazado en sus declaraciones al presidente de Colombia o a la presidenta de México", manifestó.
Estas palabras hacen referencia a las recientes tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y varios países de la región, que han generado preocupación en diferentes sectores políticos. La perspectiva de Belarra, sin embargo, se distingue por su radicalidad, al proponer una ruptura total en lugar de buscar vías de mediación o diálogo.
La secretaria general de Podemos insistió en que la acción prioritaria para los gobiernos europeos debería consistir en "cortar toda relación con Estados Unidos" y detener lo que considera un rumbo violento y contrario al derecho internacional. "Tenemos que romper y salir de la OTAN y romper relaciones con unos auténticos terroristas", concluyó en sus declaraciones, dejando clara la postura maximalista de su formación.
El contexto de estas manifestaciones es una creciente preocupación por la situación en Venezuela y la posición de la comunidad internacional ante los desarrollos políticos en el país caribeño. Mientras algunos gobiernos han optado por la vía diplomática y las sanciones selectivas, Podemos propone una ruptura total con la principal potencia occidental.
La intervención de Belarra ha generado debate sobre el papel de España en el escenario internacional y la coherencia de su política exterior. La propuesta de abandonar la OTAN y romper relaciones con Estados Unidos choca frontalmente con la posición del Gobierno de coalición, donde el PSOE, socio mayoritario, defiende una alianza transatlántica sólida.
Esta divergencia refleja las tensiones inherentes a la coalición de gobierno, donde las posturas en política exterior han sido históricamente un punto de fricción entre los socios. La declaración de Belarra no solo cuestiona la política de Estados Unidos, sino que también implícitamente critica la moderación del Ejecutivo español en este ámbito.
La manifestación en Madrid y las declaraciones de la líder de Podemos sitúan el debate sobre la política latinoamericana en el centro de la agenda política nacional. Mientras el Gobierno busca equilibrar sus relaciones con Estados Unidos y su compromiso histórico con la región, la formación morada presiona para adoptar una postura más confrontacional.
La calificación de Trump como "terrorista" y la descripción de sus políticas como "guerras por petróleo" responde a una narrativa crítica con el imperialismo que ha sido históricamente presente en la izquierda europea, pero que cobra particular virulencia en el contexto actual. La propuesta de ruptura total con Washington, sin embargo, plantea cuestiones sobre su viabilidad práctica y sus consecuencias para España.
La posición de Podemos, tal como ha sido articulada por Belarra, representa una alternativa radical al consenso político dominante en materia de política exterior y defensa. Mientras los principales partidos de gobierno mantienen la membresía en la OTAN y las relaciones con Estados Unidos como pilares innegociables, la formación morada aboga por una reorientación completa de la alianzas estratégicas del país.
El debate generado por estas declaraciones probablemente se extenderá en los próximos días, especialmente en el seno de la coalición de gobierno. La contundencia del mensaje de Belarra y la especificidad de sus demandas -romper relaciones con EEUU y abandonar la OTAN- dejan poco espacio para la ambigüedad política y exigen una respuesta clara de sus socios de Gobierno.
En última instancia, la intervención de la secretaria general de Podemos refleja una visión del orden internacional basada en la confrontación con las potencias occidentales y la solidaridad con gobiernos latinoamericanos que se oponen a la influencia estadounidense. Esta postura, compartida por sectores de la izquierda europea, choca con la realidad de una economía y una política exterior española profundamente integradas en la órbita occidental.