La justicia ha dado un paso decisivo en uno de los casos más mediáticos de los últimos años en Cataluña. El Tribunal de Primera Instancia 2 de Sabadell ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de Santi Laiglesia, identificado como el principal sospechoso del asesinato de Helena Jubany ocurrido hace más de dos décadas. La magistrada ha tomado esta determinación tras valorar las nuevas evidencias genéticas que vinculan al investigado con el crimen cometido en diciembre de 1999.
La comparecencia de Laiglesia ante la juez instructora se produjo este viernes en un ambiente de máxima expectación. El investigado llegó a los juzgados de la localidad barcelonesa a las 9:29 horas, acompañado de su equipo de abogados y minutos antes de la cita oficial. Una vez dentro de la sala, Laiglesia ejerció su derecho a no declarar, permaneciendo en silencio ante las preguntas de la Fiscalía, la acusación particular y su propia defensa. Según fuentes judiciales, su actitud fue "inexpresiva" durante toda la vista.
El abogado de la familia Jubany, Benet Salellas, ha explicado que tanto la Fiscalía como la acusación particular solicitaron el encarcelamiento del sospechoso al considerar que existen riesgos evidentes de fuga y de destrucción de pruebas. Esta valoración se fundamenta en el hecho de que la mayoría de los testigos del procedimiento pertenecen a un círculo muy reducido de personas vinculadas a la Unió Excursionista Sabadell (UES), entidad a la que pertenecía tanto la víctima como el investigado.
El punto de inflexión en la investigación llegó con el último informe del Laboratorio de Biología y ADN de la Comisaría General de Policía Científica. Los expertos concluyeron que el material genético encontrado en la parte trasera del jersey que Helena Jubany llevaba el día de su muerte presenta una probabilidad 26 billones de veces mayor de pertenecer a Santi Laiglesia que a cualquier otra persona. Este dato científico resulta contundente y ha sido determinante para la decisión judicial.
El auto dictado por la juez recoge que los investigados nunca reconocieron haber coincidido con la víctima en los días previos al crimen, ni mucho menos haber mantenido contacto físico directo o íntimo que justificara la presencia de restos genéticos en su ropa. Ante esta contradicción, el nuevo hallazgo permite situar a Laiglesia "en el lugar de los hechos y en el momento de producirse", revelando objetivamente un contacto físico entre ambos. La magistrada especifica que este contacto es compatible tanto con una agresión física como con una maniobra de desvestir a la víctima antes de arrojarla desde el balcón, lo que en cualquier caso determina su participación en el delito.
El asesinato de Helena Jubany conmocionó a la sociedad catalana en 1999. La joven bibliotecaria de 27 años fue encontrada sin vida en el patio interior de un edificio de Sabadell después de haber sido drogada, agredida sexualmente y arrojada desde una altura considerable. Durante años, la investigación estuvo marcada por la falta de pruebas concluyentes, generando numerosas especulaciones y teorías sobre los posibles autores del crimen.
La reapertura del caso llegó en noviembre del año pasado, cuando la policía científica aplicó técnicas de análisis genético mucho más precisas a las muestras conservadas desde entonces. Los avances tecnológicos en la genética forense han permitido obtener perfiles de ADN mucho más detallados que los disponibles en la época de los hechos, lo que ha sido crucial para identificar a los posibles responsables.
El entorno de la UUES ha estado en el centro de las pesquisas desde el inicio. Helena Jubany era miembro activo de esta entidad, y el círculo de personas con las que convivía era precisamente el grupo excursionista. Esta proximidad social complicó inicialmente la investigación, pero ahora se ha convertido en un elemento clave para entender la dinámica del crimen y los posibles móviles.
La decisión de la juez no solo afecta a Laiglesia. La magistrada deberá determinar próximamente si envía a juicio a otro de los investigados, también miembro de la misma asociación, acusado de participar en los mismos hechos. La coordinación entre ambos procesos será fundamental para esclarecer la verdad judicial y ofrecer una respuesta completa a la familia de la víctima.
El abogado Salellas ha transmitido el alivio y la esperanza de la familia Jubany, que durante más de dos décadas ha reclamado justicia y ha mantenido vivo el recuerdo de Helena. El ingreso en prisión del principal sospechoso representa un hito importante en su larga lucha por la verdad, aunque reconocen que el proceso judicial aún tiene un largo recorrido por delante.
El caso ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de la policía científica y las técnicas de análisis de ADN en la resolución de crímenes. La capacidad de reexaminar pruebas antiguas con tecnología moderna está permitiendo cerrar investigaciones que durante años permanecieron en la impunidad, ofreciendo respuestas a familiares y a la sociedad en general.
La comunidad de Sabadell y el ámbito de las bibliotecas públicas han seguido con especial atención las últimas novedades del caso. La figura de Helena Jubany, una profesional joven y comprometida con la cultura y el deporte, ha permanecido en el recuerdo colectivo como símbolo de una violencia injustificada que truncó una vida llena de proyectos.
El proceso continúa ahora con la instrucción del caso, durante la cual se practicarán nuevas diligencias y se valorará el conjunto de pruebas. La decisión de prisión provisional indica que la juez considera existen indicios suficientes de criminalidad y riesgos procesales que justifican la privación de libertad del investigado. El siguiente paso será la formulación del correspondiente auto de procesamiento y la decisión sobre el enjuiciamiento conjunto de los dos sospechosos.
La sociedad española, y especialmente la catalana, contempla con interés cómo avanza la investigación de un crimen que durante años pareció irresoluble. La combinación de la perseverancia de la familia, la mejora de las técnicas forenses y el trabajo de la justicia están permitiendo que, casi un cuarto de siglo después, se haga justicia por Helena Jubany.