Esperanza Aguirre defiende a Vox y discrepa de Aznar sobre su constitucionalidad

La expresidenta madrileña apoya un pacto entre PP y Vox y elogia el papel del rey Juan Carlos en el 23-F

Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid, ha vuelto a situarse en el centro del debate político con unas declaraciones que ponen de manifiesto sus diferencias con José María Aznar respecto a la naturaleza constitucional de Vox. En una entrevista reciente, la veterana dirigente del Partido Popular ha mostrado su apoyo explícito a la formación de extrema derecha, contradiciendo la postura mantenida por el expresidente del Gobierno.

La posición de Aguirre no deja lugar a dudas: considera que Vox es un partido plenamente constitucional, una afirmación que choca directamente con las críticas que Aznar ha vertido contra esta formación en múltiples ocasiones. Según la expresidenta madrileña, las malas lenguas aseguran que el fundador del PP mantiene una actitud crítica hacia Vox porque sus dirigentes le calificaron en el pasado de "derechita cobarde", un calificativo que parece haber generado una herida de difícil cicatrización en el exmandatario.

El contexto de estas declaraciones no puede entenderse sin analizar la compleja relación que el Partido Popular mantiene con Vox en la actualidad. Aguirre ha manifestado su convencimiento de que la inmensa mayoría de los votantes tanto del PP como de Vox desean un acuerdo entre ambas formaciones. Esta reflexión cobra especial relevancia en un momento en el que la política española se encuentra fragmentada y la necesidad de pactos resulta cada vez más evidente para formar gobiernos estables.

La dirigente conservadora no ve con malos ojos la posibilidad de entendimiento entre ambas formaciones, e incluso pone ejemplos concretos de territorios donde ya se ha producido esta colaboración. Baleares, Murcia o Valencia sirven a Aguirre como referentes de que un pacto PP-Vox es posible y deseable desde el punto de vista de sus respectivas bases electorales. Esta postura contrasta con las reticencias que algunos barones del PP mantienen respecto a una aproximación a la formación de Santiago Abascal.

En lo que respecta a las coincidencias programáticas, Aguirre ha sido tajante al señalar que en las cuestiones fundamentales está de acuerdo con Vox. Entre estos puntos de convergencia menciona la defensa de la unidad de España, la protección de la libertad, el derecho a la propiedad y el respeto a la vida. Sin embargo, matiza su posición al manifestar su desacuerdo con algunas propuestas de la formación de extrema derecha, como la supresión de las Comunidades Autónomas, una cuestión que considera esencial para el modelo territorial español.

Las declaraciones de Aguirre sobre Vox no son las únicas que han captado la atención de los medios. La expresidenta madrileña también ha ofrecido su particular visión sobre la figura del rey Juan Carlos I, especialmente en relación con los sucesos del 23 de febrero de 1981. Según su interpretación, la reciente desclasificación de documentos sobre el 23-F ha servido para reafirmar el papel fundamental que desempeñó el monarca en la defensa de la democracia española, en lugar de desacreditarle como pretendían algunos.

Aguirre considera que el resultado de esta desclasificación ha sido justamente el contrario al buscado por quienes impulsaron la medida: "de nuevo el Emérito ha demostrado que tuvo un papel fundamental e incluso logró que el Partido Comunista aceptara la bandera tricolor y que todos ellos pudieran volver". Esta afirmación pone de relieve la visión que la dirigente popular tiene de la figura del monarca como elemento aglutinador y garante de la transición democrática.

La expresidenta de la Comunidad de Madrid ha profundizado en su análisis del papel del rey durante el golpe de Estado, señalando que Juan Carlos I desactivó todo lo que estaba en marcha aquella fatídica noche. En su opinión, el monarca tenía muy presente el ejemplo de su cuñado Constantino, exiliado tras la caída de la monarquía griega, y sabía perfectamente que su misión era salvaguardar la libertad y la democracia en España.

Para reforzar su argumentación, Aguirre ha recuperado una anécdota histórica: el presidente estadounidense Ronald Reagan escribió personalmente al rey Juan Carlos para felicitarle por su defensa de la libertad y la democracia durante aquellos momentos críticos. Este detalle, según la dirigente popular, demuestra la trascendencia internacional de la actuación del monarca español.

La relación personal de Aguirre con el rey Juan Carlos quedó patente cuando recordó el momento de su dimisión como presidenta de la Comunidad de Madrid en octubre de 2012. La veterana política reveló que llamó personalmente al monarca para comunicarle su decisión y se encontró con una respuesta que no esperaba. "Él me dijo: 'Esto es lo que yo debía hacer'", ha confesado Aguirre, mostrando la empatía y el apoyo que el monarca le ofreció en ese momento difícil de su carrera política.

Esta revelación ofrece una visión más humana y cercana de la relación entre ambos, alejada de la formalidad institucional y acercándose a un terreno de complicidad personal basada en experiencias compartidas y decisiones difíciles.

En el terreno de la política interna del PP, Aguirre también ha tenido palabras sobre las recientes tensiones entre diferentes miembros de su partido. Respecto a los ataques de Marcos de Quinto a María Guardiola, la expresidenta madrileña no comparte las críticas vertidas contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, aunque reconoce que en el pasado tuvo un enfrentamiento con ella.

Aguirre recordó un incidente ocurrido cuando ambas salían de un acto en Sol, donde le reprochó a Guardiola que su actitud estaba perjudicando al PP de cara a las elecciones generales de julio. "Pienso que bien no nos hizo. Ha cambiado, ha echado marcha atrás y ahora está por llegar a un acuerdo", ha señalado, mostrando su satisfacción por la evolución de la postura de la actual presidenta madrileña.

Sobre la posibilidad de que un gobierno con presencia de Vox pueda crear un ICE (Oficina de Inmigración y Aduanas) para perseguir inmigrantes, Aguirre ha mostrado su escepticismo. No cree que llegue a producirse tal escenario, aunque ha aprovechado para cargar contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, a quien considera "culpable de todo lo que nos pasa y de habernos dividido desde el minuto uno".

La expresidenta madrileña también ha aludido a la polémica regularización de inmigrantes llevada a cabo por Zapatero, una medida que, según su opinión, tuvo consecuencias negativas para el país. Sin embargo, el fragmento de la entrevista queda incompleto en el material de referencia, por lo que no se pueden detallar más sus argumentaciones al respecto.

El análisis de las declaraciones de Esperanza Aguirre revela una figura política que no teme posicionarse en debates controvertidos y que mantiene una visión clara sobre el panorama político español. Su apoyo a Vox como partido constitucional, su defensa de la figura del rey Juan Carlos y sus críticas a dirigentes de su propio partido muestran a una líder dispuesta a expresar sus opiniones con franqueza, aunque estas no siempre coincidan con la línea oficial de su formación.

La relevancia de estas declaraciones radica en que Aguirre representa una corriente del PP más próxima a posturas conservadoras tradicionales y que no ve con malos ojos la aproximación a formaciones de derecha más radical. Su posicionamiento puede influir en el debate interno del partido sobre estrategias de alianzas y pactos de gobierno.

En definitiva, las palabras de la expresidenta de la Comunidad de Madrid reflejan las tensiones y divergencias que existen dentro del espectro político de derechas en España, así como la complejidad de las relaciones entre las diferentes formaciones que lo conforman. Su defensa de Vox como partido constitucional y su crítica a las posturas de Aznar abren un nuevo capítulo en el debate sobre el futuro de las alianzas políticas en el país.

Referencias