Valenciano pide perdón por nombrar a Ábalos y denuncia su comportamiento

La exdirigente del PSOE califica de "mafioso" el modus operandi del exministro y cuestiona la credibilidad del caso Koldo

La ex vicesecretaria general del PSOE Elena Valenciano ha protagonizado este jueves unas contundentes declaraciones en el programa Espejo Público, donde no ha dudado en pedir disculpas por su responsabilidad en el ascenso de José Luis Ábalos dentro de las filas socialistas. Sus palabras llegan en un momento de máxima tensión para el partido, salpicado por los continuos episodios del caso Koldo y las recientes revelaciones del propio exministro.

Valenciano, que actualmente se encuentra alejada de la primera línea política, ha manifestado sentirse "obligada moralmente" a pedir perdón por lo que considera "un error tan enorme como haber nombrado a Ábalos secretario de Organización del PSOE". La exdiputada ha enfatizado que, aunque ya no ostenta ningún cargo orgánico ni responsabilidad directa en la formación, su pasado dentro de la cúpula directiva le hace sentirse comprometida con la situación actual.

"A mí me da mucha vergüenza y mucha pena lo que está pasando", ha reconocido la exdirigente, mostrando su solidaridad con la militancia socialista. "Creo que a quien más avergüenza todo esto es justamente a los militantes del PSOE, a todos los que son buena gente, que es la inmensa mayoría", ha añadido Valenciano, distanciando así a la base del partido de las actitudes de sus antiguos líderes.

Acusaciones de comportamiento "mafioso"

Uno de los momentos más álgidos de la entrevista se produjo cuando la periodista Susanna Griso interrogó a Valenciano sobre las últimas amenazas veladas de Ábalos, quien a través de las redes sociales insinuó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantuvo una reunión con el líder abertzale Arnaldo Otegi en 2018. Ante esta cuestión, la ex vicesecretaria no ha dudado en calificar la actitud de su excompañero.

"Tiene pinta de que está amagando, no sé si para conseguir algo que quiera conseguir. No sé qué está pidiendo, algo está pidiendo y está amenazando con cosas que vaya usted a saber si son ciertas", ha analizado Valenciano. La exdirigente ha llegado más allá en sus críticas: "Él está tratando de conseguir algo del Gobierno, del partido o de alguien que no se lo está dando y entonces está lanzando este tipo de amenazas que en el fondo es un comportamiento muy mafioso y vienen a decir: Yo puedo hablar".

Estas declaraciones ponen de manifiesto la profunda brecha abierta dentro del PSOE, donde antiguos pesos pesados observan con preocupación la deriva de algunos de sus excompañeros. La utilización del término "mafioso" por parte de alguien con el pedigree de Valenciano no hace sino agravar la gravedad de las acusaciones contra Ábalos.

La sombra del caso Koldo

Valenciano también ha abordado la figura de Koldo García, el exasesor de Ábalos imputado en la trama de corrupción que salpica al Ministerio de Transportes. La exdirigente socialista ha cuestionado abiertamente la credibilidad de ambos personajes: "La catadura moral de Koldo, de Ábalos y tal me hace sospechar siempre de si están diciendo verdad o mentira".

La ex vicesecretaria ha recordado un episodio revelador de las primarias del PSOE que consagraron a Sánchez como secretario general: "Koldo era el custodio de los avales de Sánchez, menuda figura para custodiar nada". Esta afirmación pone en cuestión la idoneidad de las personas que rodeaban al actual presidente en su ascenso al liderazgo del partido.

El caso Koldo, que investiga presuntas comisiones ilegales en contratos de material ferroviario durante la pandemia, ha salpicado directamente a Ábalos, quien fue ministro de Transportes en ese periodo. Las últimas informaciones apuntan a una posible implicación del exministro en la trama, algo que él niega rotundamente.

Impacto en el PSOE y el Gobierno

Las declaraciones de Valenciano no solo afectan a Ábalos, sino que cuestionan la salud democrática interna del PSOE. La exdirigente ha puesto el foco en la falta de controles que permitieron el ascenso de personas con, según su opinión, escasa solvencia ética. "Cuando ves lo que está pasando, te das cuenta de que los mecanismos de selección fallaron en algún momento", ha insinuado.

El Gobierno, por su parte, mantiene una postura de máxima prudencia ante las insinuaciones de Ábalos. Desde La Moncloa se ha evitado entrar en el juego de las provocaciones, aunque reconocen que cada nueva intervención del exministro genera inquietud en los pasillos del poder. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya respondió duramente a Ábalos, calificando sus declaraciones de "impropias".

El propio Ábalos, en su cuenta de Twitter, ha defendido su derecho a "decir la verdad" y ha acusado al Gobierno de querer silenciarle. Sin embargo, fuentes socialistas consultadas por este medio indican que su actitud está generando un profundo malestar entre los actuales dirigentes, que ven en sus palabras una estrategia de presión sin precedentes.

Repercusiones políticas

El caso ha trascendido las fronteras del PSOE y ha llegado al Congreso de los Diputados, donde la oposición ha exigido explicaciones. El PP ha registrado una batería de preguntas al Gobierno sobre la supuesta reunión entre Sánchez y Otegi, mientras que Vox ha calificado la situación de "crisis de legitimidad" del Ejecutivo.

Para los analistas políticos, las palabras de Valenciano representan un punto de inflexión. "Cuando alguien de su trayectoria y experiencia habla de comportamientos mafiosos dentro del propio partido, es que algo muy grave está ocurriendo", señala el politólogo Carlos Fernández. La falta de respuesta contundente por parte de la dirección del PSOE, añade el experto, "puede interpretarse como debilidad o complicidad".

La militancia socialista, por su parte, vive estas jornadas con una mezcla de indignación y preocupación. Muchos afiliados consultados en sedes locales del partido expresan su malestar con la gestión de los últimos años y demandan una regeneración interna profunda. "Necesitamos que se depuren responsabilidades y que se aclaren las cosas de una vez por todas", afirma un militante de larga trayectoria en Madrid.

El futuro del PSOE

Las declaraciones de Valenciano abren un debate sobre el modelo de liderazgo y selección de cargos en el PSOE. La exdirigente ha defendido la necesidad de "mirar hacia atrás para aprender de los errores" y ha instado a la actual dirección a "ser valiente" a la hora de tomar decisiones que preserven la integridad del partido.

El tiempo dirá si estas palabras sirven para activar un proceso de autocrítica real o si, por el contrario, se enquistan en la retórica política sin consecuencias prácticas. Lo que parece claro es que el fantasma del caso Koldo y las acusaciones de Valenciano han dejado una herida profunda en la formación socialista, que tendrá que trabajar arduamente para recuperar la confianza de sus votantes y, sobre todo, de su propia militancia.

Mientras tanto, Ábalos mantiene su estrategia de presión desde el exilio político, y el Gobierno intenta contener los daños sin entrar en un enfrentamiento directo que podría resultar aún más perjudicial. La batalla, lejos de haber concluido, parece estar en su punto álgido, y las próximas semanas serán decisivas para determinar el rumbo de esta crisis interna que amenaza con erosionar los cimientos del partido en el Gobierno.

Referencias