Lunin falla y el Real Madrid cae eliminado en Copa ante el Albacete

Los errores del portero ucraniano en los goles finales condenan al equipo blanco en un partido lleno de sorpresas en el Carlos Belmonte

La eliminación sorpresa en el Carlos Belmonte

El Real Madrid ha dicho adiós a la Copa del Rey en los octavos de final tras una derrota inesperada por 3-2 ante el Albacete en el estadio Carlos Belmonte. El conjunto blanco, que llegaba como favorito absoluto al duelo, se vio sorprendido por un rival valiente que supo aprovechar las debilidades defensivas y, sobre todo, los fallos bajo palos del portero titular en esta competición, Andriy Lunin.

El partido, que se presentaba como una oportunidad para los suplentes y jugadores con menos minutos, se convirtió en una pesadilla para el ucraniano. Tres goles encajados y dos acciones decisivas que han desatado el debate sobre la titularidad en la portería madridista cuando Thibaut Courtois no está disponible.

El segundo gol: un disparo evitable

El momento clave llegó en el minuto 82, cuando el Albacete conseguía el 2-1. La jugada parecía inofensiva: un disparo desde fuera del área que se dirigía al centro de la portería. Lunin, ligeramente tapado por la presencia de Carvajal en su línea de visión, reaccionó con lentitud.

El balón llegó directamente a sus manos, a una altura perfecta para despejar. Sin embargo, el portero no consiguió desviarlo correctamente. El esférico se le escurrió, superándolo y acabó en el fondo de la red. Una acción que, en circunstancias normales, debería haber sido una parada de rutina para un guardameta de élite.

Los analistas coinciden: el disparo no tenía la potencia suficiente como para justificar el fallo. La posición de Carvajal, aunque incómoda, no bloqueaba completamente la visión. El error fue técnico y psicológico, una combinación que resultó fatal para los intereses del Madrid.

El tercer gol: la duda que certifica la eliminación

Si el segundo gol generó dudas, el tercero, en el minuto 94, dejó a todos con la boca abierta. Una pelota larga en dirección a Jefté Betancor sorprendió a toda la defensa blanca. Lunin, que debía salir como un ciclón a anticiparse al delantero, se quedó clavado en su línea de gol.

La decisión fue incomprensible. El portero tenía la trayectoria clara y podía haber llegado antes que el atacante. Su pasividad permitió que Betancor controlara el balón, se acomodara y definiera con calma ante su salida tardía. Cuando Lunin finalmente reaccionó, ya no pudo hacer nada para evitar el gol histórico que certificaba la eliminación.

Esta acción ha sido duramente criticada por los expertos. Un portero de primer nivel debe leer el juego, anticiparse y salir decisivo en esas situaciones. La falta de agresividad y lectura táctica del ucraniano fue evidente.

El contexto: la ausencia de Courtois

La comparación con Thibaut Courtois es inevitable. El belga, titular indiscutible en LaLiga y Champions, se ha convertido en el salvador del Madrid en innumerables ocasiones. Su capacidad para anticiparse a los balones largos, su dominio del área y su seguridad bajo palos son cualidades que el equipo echó de menos en Albacete.

Courtois habría salido a por ese pase como un defensor más, anticipándose al delantero y despejando con autoridad. En el segundo gol, su envergadura y colocación probablemente habrían evitado el tanto. La frase "sin Courtois no hay paraíso" cobra sentido cuando se analizan estas acciones.

El Madrid tiene un problema de fondo: la falta de un segundo portero de garantías. Lunin, a pesar de sus cualidades, no ha demostrado la consistencia necesaria para competir a este nivel cuando se le necesita.

Implicaciones para el futuro

Esta eliminación plantea serias interrogantes. ¿Puede el Madrid confiar en Lunin para partidos importantes? La respuesta, tras lo visto en Albacete, parece ser negativa. El club blanco deberá replantearse la posición de segundo portero, ya sea buscando un veterano de garantías o dando más minutos a un joven de la cantera.

El vestuario también sufrirá las consecuencias. Los jugadores de campo necesitan sentir seguridad detrás, y los errores de Lunin han generado una sensación de vulnerabilidad que puede afectar al rendimiento colectivo.

Para el Albacete, esta victoria es un hito histórico. Eliminar al campeón de Europa en Copa es un logro que quedará para siempre en la memoria de su afición. Supo aprovechar las oportunidades y castigar los errores de un rival superior sobre el papel.

Conclusiones de una noche para olvidar

El Real Madrid pagó cara su política de rotaciones y la falta de contundencia bajo palos. Lunin, que tenía una oportunidad de oro para demostrar su valía, la desaprovechó completamente. Sus dos errores en los goles finales son inaceptables para un club de este calibre.

La lección es clara: la Copa del Rey no es una competición menor y cada partido requiere máxima concentración. La ausencia de Courtois dejó al descubierto las carencias del equipo cuando el titular no está.

El Madrid debe aprender de esta derrota. La plantilla necesita un portero suplente que transmita seguridad, y los jugadores deben asumir que cualquier rival puede eliminarles si no están al cien por cien. La temporada sigue, pero esta eliminación dejará huella en el vestuario blanco.

Para Lunin, el camino es complicado. Recuperar la confianza del cuerpo técnico y de sus compañeros será una tarea difícil. El fútbol es implacable con los errores, especialmente cuando se juega en un club donde el nivel de exigencia es máximo.

Referencias

Contenido Similar