Elena Gijón se despide emocionada de Onda Cero tras 35 años

La periodista cierra su trayectoria en la cadena con un emotivo mensaje: "La radio ha sido mi vocación y mi vida"

Este viernes ha quedado marcado como una fecha memorable en la historia reciente de Onda Cero. Elena Gijón, voz referente de la casa, ha puesto punto final a una trayectoria profesional que se extiende durante más de tres décadas en la emisora. A través de un mensaje cargado de emotividad, la periodista se despidió de una audiencia que ha acompañado su evolución desde los informativos de mediodía y los servicios de actualidad de la cadena.

La elección musical para este momento tan significativo no fue casual. Gijón optó por el icónico tema 'Walk of Life' de Dire Straits, una pieza que le sirvió de hilo conductor para tejer sus recuerdos. Con esta melodía de fondo, la comunicadora rememoró cómo hace treinta y ocho años cruzaba por primera vez las puertas de una emisora de radio, experimentando aquella sensación única de quien ve materializarse un sueño que ha perseguido durante años. Aquel momento inicial, lleno de ilusión y cierta incredulidad, marcó el inicio de una carrera que la llevaría a convertirse en una de las voces más reconocidas del panorama radiofónico español.

La conexión de Gijón con Onda Cero se remonta a hace treinta y cinco años, cuando se incorporó a la plantilla de la cadena. Desde entonces, su crecimiento profesional ha sido paralelo al de la propia emisora, consolidándose como un pilar fundamental de los servicios informativos. Sin embargo, más allá del desarrollo de su carrera, la periodista ha destacado el trato humano recibido durante todos estos años, manifestando que se ha sentido profundamente cuidada, respetada y, sobre todo, feliz.

La relación de Elena Gijón con la radio trasciende lo profesional. En sus propias palabras, la radio ha sido su vocación y su vida. Esta afirmación cobra especial sentido cuando la periodista evoca los recuerdos familiares donde el transistor siempre estuvo presente, primero en el hogar de sus padres y posteriormente en el suyo propio. Ese sonido de fondo constante configuró su identidad y su destino profesional, creando un vínculo indestructible con el medio.

Durante su intervención, Gijón ha tenido palabras de profundo agradecimiento hacia su audiencia, reconociendo el privilegio de haber narrado centenares de eventos y de haber sido testigo privilegiada de la historia contemporánea. Cada día, durante más de tres décadas, ha entrado en los hogares de miles de personas, estableciendo una conexión directa y personal que pocos medios pueden ofrecer con tanta intensidad.

No obstante, si algo ha marcado su trayectoria ha sido el componente humano. Más allá de las coberturas informativas y los logros profesionales, la periodista ha querido poner el foco en las personas que la han acompañado durante este largo camino. Ha subrayado que lo más valioso de estos años ha sido la gente, compañeros maravillosos que se han convertido en familia, evidenciando el espíritu de equipo y camaradería que caracteriza a la profesión periodística.

En un gesto de reconocimiento mutuo, Elena Gijón ha dedicado unas palabras especiales a tres compañeros que, como ella, cierran una etapa profesional: Paloma de Prada, Cristina Rovirosa y Dani Solís. Los tres profesionales se jubilan simultáneamente, iniciando juntos una nueva etapa en sus vidas personales después de años de dedicación al servicio público.

El momento más emotivo de la despedida se produjo cuando, en plena emisión, el equipo completo de informativos de Onda Cero Madrid irrumpió en el estudio para arropar a la periodista. Esta muestra de cariño y respeto desbordó la compostura de Gijón, que no pudo contener las lágrimas ante tal demostración de afecto. La presencia física de todos sus compañeros sirvió como testimonio tangible del impacto humano que ha generado su presencia en la cadena.

Con la voz entrecortada pero firme, Elena Gijón concluyó su mensaje de despedida agradeciendo a todos los que han formado parte de su trayectoria. Sus palabras finales reflejaban una sensación de plenitud y gratitud absoluta: se despedía feliz y sintiéndose la persona más afortunada del mundo. Esta declaración resume la esencia de una profesional que ha vivido su trabajo como una pasión, no como una obligación.

La salida de Gijón representa el cierre de una era para Onda Cero. Durante más de tres décadas, su voz ha sido sinónimo de rigor, cercanía y profesionalidad. Ha acompañado a los oyentes en los momentos más significativos de la actualidad nacional e internacional, construyendo una relación de confianza que se extiende generacionalmente.

El legado que deja trasciende la mera información. Su capacidad para humanizar las noticias, para conectar con la audiencia más allá de los datos, constituye su mayor aportación a la casa. En un momento en el que el periodismo enfrenta múltiples desafíos, figuras como Elena Gijón representan los valores fundamentales del oficio: compromiso, veracidad y empatía.

La despedida de esta veterana periodista coincide con un momento de transformación en el panorama mediático, donde las nuevas generaciones asumen el relevo. Sin embargo, la impronta de profesionales como Gijón perdurará como referente de excelencia y dedicación. Su testimonio sirve como inspiración para quienes inician su camino en el mundo de la comunicación.

Para la audiencia de Onda Cero, la ausencia de Elena Gijón supondrá un cambio significativo en su rutina diaria. Durante años, su voz ha sido el puente entre los acontecimientos y el oyente, convirtiéndose en un elemento familiar y reconfortante. Ese vínculo emocional, tan difícil de construir y mantener, constituye el mayor logro de cualquier profesional de la radio.

El futuro de la periodista pasa ahora por una etapa de descanso y disfrute después de una carrera intensa y gratificante. Mientras tanto, Onda Cero enfrenta el reto de llenar el vacío que deja una figura de su calibre, aunque la base sólida que ella ha ayudado a construir garantiza la continuidad de la calidad informativa de la cadena.

En definitiva, la despedida de Elena Gijón no es solo un adiós a una profesional, sino el reconocimiento a toda una vida dedicada a la radio. Su historia personal y profesional queda intrínsecamente ligada a la evolución del medio en España, representando los valores más genuinos del periodismo radiofónico. La emoción desbordada en su último día refleja el amor incondicional que ha profesado a su trabajo y a su público, un sentimiento que, sin duda, ha sido correspondido durante todos estos años.

Referencias

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