El pasado de Juanes en el thrash metal de finales de los ochenta parece una página lejana en la biografía del artista colombiano. Sin embargo, esa faceta rebelde y energética continúa vibrando en el interior del músico que hoy domina las listas del pop rock latino. En una reciente entrevista en La Revuelta con David Broncano, el compositor desgranó su particular filosofía de vida, marcada por la búsqueda de equilibrio entre la espiritualidad y la creatividad, y confesó una experiencia controvertida que ha dado mucho de qué hablar.
Con más de tres décadas de trayectoria, el interprete de A Dios le Pido ha construido un legado basado en melodías accesibles y letras profundas. Pero lo que pocos conocen es que sus orígenes musicales se remontan a una escena radicalmente diferente. "En lo único que no pensaba entonces era en hacer dinero", reconoció al evocar sus inicios con una formación de thrash metal en 1988, un género que, lejos de ser meramente un capítulo juvenil, forma parte esencial de su identidad artística. Esta confesión sorprende a muchos seguidores que solo conocen su faceta más comercial, pero revela la autenticidad de un creador que nunca ha negado sus raíces.
La experiencia psicodélica que cambió su perspectiva
El momento más íntimo de la conversación llegó cuando Juanes abordó su polémica experiencia con setas alucinógenas. Aunque el artista ha sido tajante en reiterar que "no lo recomiendo, pero me sirvió mucho", su relato dibujó un viaje interior de profunda transformación. Ocurrió en 2010, en compañía de su esposa, y se convirtió en un viaje introspectivo hacia las capas más profundas de su ser, lejos de los escenarios y la fama.
"Fue un viaje muy profundo hacia lo más puro de mi ser y de mi alma", describió el cantante con solemnidad. La experiencia le permitió regresar emocionalmente a su infancia y revisitar todas mis etapas vitales, generando un balance positivo tan significativo que, según sus propias palabras, no ha necesitado volver a hacerlo. Esta declaración, lejos de promover el consumo de sustancias psicoactivas, enfatiza el valor terapéutico y reflexivo que el músico encontró en ese episodio concreto, en un contexto controlado y con un propósito de autoconocimiento.
La postura de Juanes resulta contundente: mientras comparte abiertamente el impacto personal de aquel evento, mantiene una línea clara de responsabilidad al desaconsejar su replicabilidad. Este matiz es crucial en un contexto donde las celebridades influyen directamente en comportamientos sociales, especialmente entre audiencias jóvenes que pueden idealizar las experiencias de sus ídolos sin comprender los riesgos involucrados.
Filosofía de vida y espiritualidad equilibrada
Más allá de la anécdota psicodélica, la entrevista reveló las claves del pensamiento de Juanes. El artista aboga por una existencia consciente donde "la vida hay que celebrarla todos los días", un mantra que trasciende lo musical para convertirse en guía existencial. Su concepción de la espiritualidad, sin embargo, no se entiende sin matices: "la espiritualidad es muy importante, pero hay que encontrar un balance adecuado", afirmó, reconociendo los peligros de los extremos y la importancia de mantener los pies en la tierra.
Esta búsqueda de armonía se refleja también en su visión sobre el hogar y las relaciones humanas. Para el colombiano, "lo más importante no es el lugar donde se vive, sino la compañía y el propósito de ir allá", una reflexión que cobra especial sentido en su vida familiar y profesional, donde la estabilidad emocional ha sido fundamental para su creatividad y bienestar mental. Esta perspectiva resuena especialmente en una época donde muchos buscan la felicidad en externalidades materiales o geográficas.
Influencias musicales: del merengue al metal
El contraste en los gustos musicales de Juanes resulta asombroso y define su versatilidad como creador. Por un lado, profesa una admiración profunda hacia Juan Luis Guerra, a quien considera uno de los artistas latinos más trascendentes de la historia. El dominicano le obsequió una guitarra que el colombiano atesora como un tesoro, no solo por su valor material, sino por lo que representa simbólicamente: "Armónicamente, su música es muy avanzada, muy cercana a la música clásica", elogió, "pero con el flow del merengue y la bachata", demostrando su capacidad para apreciar la complejidad técnica dentro de la popularidad.
Sin embargo, su corazón late al ritmo de otro tipo de música completamente diferente. "Metallica es mi banda favorita de siempre", confesó sin titubeos, desvelando una pasión que sorprende a muchos de sus seguidores más recientes. Su fascinación por el metal extremo quedó patente cuando recordó su primera escucha de Slayer: "Cuando escuché a Slayer por primera vez me volvió loco que fuera tan rápido y tan agresivo". Aunque entonces "no entendía nada de lo que cantaban", la "energía y la técnica" del género le cautivaron, especialmente en el caso de Metallica, cuya influencia puede rastrearse en la contundencia de algunos de sus arreglos más potentes.
Este amor por el metal lo llevó a los 14 o 15 años a abandonar los ritmos populares colombianos como la cumbia o el vallenato para adentrarse en territorios sonoros mucho más contundentes, una decisión que generó incomprensión en su entorno: "la gente no entendía nada", recordó con una sonrisa nostálgica. A pesar de que hoy compone e interpreta canciones con un perfil completamente diferente, admite que el metal "me gusta mucho y forma parte de mí", una dualidad que enriquece su propuesta artística y le permite conectar con diversas audiencias sin perder autenticidad.
Futuro creativo: nuevo disco y gira mundial
A sus 53 años, Juanes demuestra que la creatividad no entiende de edades ni de fronteras estilísticas. Su propósito sigue siendo el mismo que cuando empezó: hacer música "lo mejor que pueda" y ofrecer conciertos que "hagan feliz a la gente". Este compromiso materializa con la preparación de un nuevo disco que verá la luz en 2026, una obra que promete consolidar su legado mientras explora nuevos horizontes sonoros, posiblemente integrando ecos de todas las influencias que ha ido acumulando a lo largo de su carrera.
La presentación en vivo de este material arrancará con una gira mundial que dará comienzo el 1 de marzo en Madrid, una elección simbólica que subraya su conexión especial con el público español y europeo. Este lanzamiento conjunto de álbum y tour demuestra la vitalidad de un artista que continúa evolucionando sin perder su esencia, manteniendo una relevancia que pocos de su generación pueden presumir en el competitivo mundo de la música latina.
Un artista en constante evolución
La entrevista en La Revuelta terminó con una actuación en directo de Una noche contigo junto a la banda cómica "Los divorciados", formada por Ricardo Castella, Grison, Sergio Bezos y El hombre mágico, un momento de desenfado que contrastó con la profundidad de las reflexiones previas y mostró su versatilidad escénica.
Juanes se presenta así como un artista completo, capaz de navegar entre lo trascendental y lo terrenal, lo introspectivo y lo explosivo. Su historia demuestra que la verdadera grandeza no reside en negar el pasado, sino en integrarlo en un presente auténtico y honesto. Desde sus días de thrash metal hasta su consolidación como estrella del pop latino, pasando por una experiencia psicodélica que le cambió la perspectiva vital, el colombiano continúa siendo una voz relevante en la música iberoamericana, siempre dispuesto a sorprender y a conectar con su audiencia desde la honestidad más cruda y la calidad artística más exigente.