El Teatro de la Maestranza de Sevilla acogerá el próximo 11 de enero de 2026 un encuentro musical excepcional dentro de su ciclo Diálogos Concertantes. Los reconocidos intérpretes Joaquín Riquelme (viola) y Enrique Bagaría (piano), ambos profesores vinculados a la Fundación Barenboim-Said, protagonizarán un recital que combina excelencia interpretativa con compromiso pedagógico.
Este programa se enmarca en la conmemoración del 150º aniversario del nacimiento de Manuel de Falla, cuyo legado musical centra gran parte de la temporada del coliseo sevillano. La velada promete un recorrido por las sonoridades más destacadas del repertorio camerístico del siglo XX, con obras que van desde la impronta nacionalista española hasta las expresiones más innovadoras del panorama internacional.
El repertorio seleccionado incluye composiciones de Manuel de Falla, Eduard Toldrà, Dmitri Shostakóvich y Astor Piazzolla, ofreciendo así una perspectiva diversa y enriquecedora de la música de cámara contemporánea. Esta elección reafirma la vocación del ciclo por presentar propuestas que dialogan entre tradición y vanguardia, invitando al público a descubrir conexiones inesperadas entre diferentes lenguajes musicales.
La Fundación Barenboim-Said mantiene una colaboración estrecha con el Teatro de la Maestranza, consolidada a lo largo de los últimos años. Esta alianza permite que maestros de proyección internacional, miembros de formaciones tan prestigiosas como la Filarmónica de Berlín o la Orquesta Nacional de España, compartan su experiencia con jóvenes talentos andaluces durante sus estancias pedagógicas en Sevilla.
El ciclo Diálogos Concertantes nació precisamente con la intención de abrir estas sesiones formativas al público general, transformando el teatro en un espacio vivo donde el aprendizaje y la interpretación se funden. Joaquín Riquelme y Enrique Bagaría encarnan perfectamente esta filosofía: ambos disfrutan de una consolidada trayectoria como solistas y cameristas, al tiempo que desarrollan una intensa labor docente que les ha convertido en referentes para nuevas generaciones de músicos.
La cita del 11 de enero representa una oportunidad única para presenciar no solo un concierto de altísimo nivel, sino también para conectar con el espíritu pedagógico que define el proyecto Barenboim-Said. La Fundación, inspirada en el legado de Edward Said y Daniel Barenboim, promueve la música como herramienta de diálogo intercultural y desarrollo personal, principio que se materializa en cada una de sus actividades formativas.
El concierto comenzará a las 19:00 horas en la Sala Manuel García, el espacio más íntimo del Teatro de la Maestranza, ideal para la escucha atenta que requiere la música de cámara. La configuración de esta sala permite una proximidad entre intérpretes y público que favorece la comunicación directa y la creación de un ambiente de concentración y cercanía.
Las entradas ya están disponibles a través de la web oficial del teatro y en la taquilla del coliseo. Dada la capacidad limitada de la Sala Manuel García y el interés que suelen despertar estos encuentros, se recomienda adquirir los localismos con antelación para garantizar la asistencia a este evento especial.
La presencia de Riquelme y Bagaría en Sevilla durante estos días no se limita exclusivamente al concierto. Ambos músicos participan en masterclasses y talleres con estudiantes de la región, contribuyendo así al desarrollo de la escena musical local y fortaleciendo los lazos entre la formación académica y la práctica profesional.
Esta iniciativa refuerza el compromiso del Teatro de la Maestranza con la educación artística y la formación de públicos, pilares fundamentales de su programación. Al abrir las puertas de sus salas a los docentes de la Fundación Barenboim-Said, el teatro se convierte en un verdadero centro de encuentro donde el arte y la pedagogía convergen de manera natural.
El repertorio del siglo XX, a menudo considerado hermético o de difícil acceso, encuentra en propuestas como esta una vía de aproximación accesible y enriquecedora. La selección de obras de Falla, Toldrà, Shostakóvich y Piazzolla permite explorar las múltiples facetas de un período creativo convulso y fascinante, desde el nacionalismo mediterráneo hasta el tango nuevo o la ironía soviética.
El público asistente podrá disfrutar de una experiencia musical completa, donde cada pieza se convierte en un capítulo de una narrativa sonora más amplia. La viola de Riquelme, con su timbre cálido y expresivo, dialogará con el piano de Bagaría en un intercambio que promete momentos de intensa emotividad y virtuosismo refinado.
Más allá de la mera ejecución técnica, este tipo de encuentros transmiten valores esenciales para la sociedad actual: la escucha activa, el diálogo constructivo y la colaboración como base del entendimiento mutuo. En un contexto social complejo, la música de cámara se erige como metáfora perfecta de cómo las voces individuales pueden construir algo mayor sin perder su identidad.
La conexión entre la Fundación Barenboim-Said y Andalucía tiene raíces profundas. La región, históricamente cruce de culturas y civilizaciones, comparte con la filosofía de la Fundación esa vocación por el encuentro y la fraternidad a través del arte. Sevilla, como escenario de este diálogo musical, se convierte una vez más en puente entre tradición y modernidad, entre formación y excelencia interpretativa.
El éxito de ediciones anteriores del ciclo demuestra la acogida de este formato híbrido, que satisface tanto a melómanos exigentes como a aquellos interesados en los procesos formativos del arte musical. La posibilidad de presenciar a maestros de esta categoría en un espacio íntimo constituye un privilegio que el Teatro de la Maestranza ha sabido poner al alcance de su público.
Para concluir, el recital de viola y piano del 11 de enero representa mucho más que un simple concierto: es una declaración de principios sobre el papel de la música en la sociedad, sobre la importancia de la transmisión generacional del conocimiento y sobre la capacidad del arte para crear comunidad. Una cita ineludible para quienes entienden la cultura como motor de transformación social y personal.