La cantante vizcaína Ainhoa Cantalapiedra ha dado un giro inesperado a su trayectoria tanto personal como profesional. Conocida por su victoria en la segunda edición de Operación Triunfo y su reciente paso por Supervivientes 2022, la artista acaba de compartir una confesión que ha sorprendido a propios y extraños. Durante su intervención en el programa Fiesta de Telecinco, Cantalapiedra no solo ha presentado su último single 'Esa mujer', sino que ha desvelado una decisión vital que marcó un antes y un después en su vida.
El nuevo tema musical, que forma parte de su álbum 'Arrastrando Un Cadáver', ha servido como punto de partida para una conversación mucho más íntima. La bilbaína de Galdakao, que lleva más de veinte años en el mundo del espectáculo, aprovechó la ocasión para abrirse en canal y hablar de sus proyectos más cercanos. Lo que empezó como una entrevista promocional sobre su carrera artística derivó hacia una revelación que la propia Cantalapiedra calificó de inédita en su trayectoria mediática.
El anuncio que nadie esperaba
Con una sonrisa radiante y un tono sincero, la intérprete confesó a la presentadora Emma García su más profundo anhelo: «Quiero ser mamá soltera». Estas palabras, pronunciadas sin titubeos, han generado una ola de reacciones entre sus seguidores y el público general. La artista explicó que esta decisión llega tras un período de reflexión profunda sobre su vida y sus prioridades. «Me he cansado de arrastrar el cadáver, de viajar mucho y ver a todo el mundo quejándose de todo. La vida está para vivirla en vez de para quejarse», manifestó con contundencia.
La declaración de Cantalapiedra no solo habla de su deseo de maternidad, sino que refleja una filosofía de vida que ha ido forjando con los años. La expresión «arrastrar el cadáver», que curiosamente da título a su último trabajo discográfico, simboliza para ella la carga emocional y profesional que ha decidido dejar atrás. Este cambio de mentalidad la ha llevado a replantearse no solo su futuro familiar, sino también su relación con el trabajo y el público.
Una nueva faceta profesional
Paralelamente a sus planes personales, la cantante ha sorprendido al revelar que durante 2025 ha desempeñado un trabajo alejado de los focos. Concretamente, ha ocupado un puesto de auxiliar administrativo en un centro de atención al público. Esta experiencia, lejos de ser un mero anécdota, forma parte de un propósito consciente de conectar con la realidad cotidiana y de «trabajar su ego», como ella misma ha explicado.
La decisión de Cantalapiedra de sumergirse en un entorno laboral convencional responde a su voluntad de demostrar que «todos somos iguales». La artista ha querido romper con la distancia que a menudo separa a las figuras públicas de la ciudadanía, experimentando de primera mano las dinámicas de un trabajo ordinario. Este gesto, que ha definido como terapéutico y enriquecedor, le ha permitido ganar en perspectiva y humildad.
Durante este período, la bilbaína ha mantenido un contacto directo y especial con el colectivo LGBTQ+, al que ha dedicado parte de su tiempo y energía. Su compromiso con este público no es nuevo, pero sí se ha intensificado en los últimos meses. Cantalapiedra ha expresado su orgullo por esta labor de proximidad, que considera fundamental para su crecimiento tanto personal como artístico. «Estoy súper orgullosa de haber hecho eso porque por un niño, por ser mamá soltera lo que sea, pero también por trabajar mi ego y demostrar que todos somos iguales», añadió durante la entrevista.
El contexto artístico
La confesión personal de Cantalapiedra llega en un momento profesionalmente activo. Su single 'Esa mujer' está cosechando buenas críticas y su álbum 'Arrastrando Un Cadáver' representa una etapa madura en su carrera. El título del disco, lejos de ser una mera referencia artística, cobra ahora un sentido mucho más profundo y personal. La artista utiliza la metáfora del cadáver para hablar de todo aquello que nos pesa y que debemos dejar atrás para avanzar.
Este nuevo material discográfico muestra una Cantalapiedra más auténtica y sin filtros, dispuesta a hablar de sus miedos, sus esperanzas y sus transformaciones. La canción 'Esa mujer' se convierte en un himno de empoderamiento que conecta perfectamente con su actual estado de ánimo y sus proyectos de futuro. La artista vizcaína ha logrado traducir sus experiencias vitales en una propuesta musical que resuena en un público cada vez más amplio.
Una reflexión sobre la maternidad y la carrera
La decisión de Cantalapiedra de enfrentarse a la maternidad de forma individual plantea interrogantes sobre la conciliación en el mundo del espectáculo. La cantante, sin embargo, parece haberlo meditado todo. Su experiencia trabajando fuera de la industria le ha proporcionado una visión más realista de lo que implica criar a un hijo en la actualidad. Además, su red de apoyo, tanto familiar como profesional, le ofrece la seguridad necesaria para afrontar este reto.
La artista ha sido clara al señalar que no quiere que su deseo de ser madre se interprete como una renuncia a su carrera. Por el contrario, ve ambos proyectos como complementarios. La maternidad, entiende, puede enriquecer su creatividad y su conexión con el público. Su experiencia con el colectivo LGBTQ+ también le ha mostrado diferentes modelos de familia que la han inspirado a seguir su propio camino.
El impacto mediático
La noticia ha trascendido rápidamente las fronteras del programa Fiesta y se ha convertido en uno de los temas más comentados del día. Los seguidores de Cantalapiedra han inundado las redes sociales de mensajes de apoyo y aliento, celebrando su valentía y su honestidad. Muchos destacan su capacidad para reinventarse y para hablar sin tapujos de sus inquietudes más íntimas.
La reacción del público evidencia un cambio en la percepción de las figuras del mundo del espectáculo. Cada vez se valora más la autenticidad y la vulnerabilidad por encima de la perfección artificial. Cantalapiedra, con su trayectoria de altibajos y su capacidad de superación, se ha convertido en un referente para muchas personas que buscan seguir sus sueños sin renunciar a su esencia.
Hacia un nuevo capítulo
Con este anuncio, Ainhoa Cantalapiedra abre una nueva página en su historia personal y profesional. La artista vizcaína demuestra que es posible evolucionar, tomar decisiones arriesgadas y mantenerse fiel a uno mismo en un entorno tan exigente como el de la fama. Su historia sirve de ejemplo de que los cambios, por más inesperados que parezcan, pueden ser la puerta de entrada a una etapa más plena y satisfactoria.
La combinación de su proyecto musical, su experiencia laboral fuera de los focos y su deseo de maternidad dibujan un perfil de mujer compleja, valiente y decidida. Cantalapiedra no solo canta sobre arrastrar o no un cadáver, sino que pone en práctica esa filosofía de vida. Deja atrás lo que ya no le sirve y abraza con ilusión lo que está por venir, demostrando que la verdadera evolución pasa por la honestidad con uno mismo y con los demás.