Senegal remonta a Sudán y se mete en cuartos con doblete de Pape Gueye

Los leones de Teranga dieron la vuelta al gol inicial sudanés con goles del mediocentro del Villarreal y del joven prodigio del PSG, Mbaye

La selección de Senegal selló su pase a los cuartos de final de la competición continental tras una vibrante remontada ante una combativa Sudán. El conjunto africano, dirigido por su técnico Aliou Cissé, tuvo que sudar de lo lindo para superar a un rival que se adelantó en el marcador y planteó serias dificultades durante buena parte del encuentro. La experiencia y calidad de las estrellas senegalesas, sin embargo, acabó imponiéndose para decretar el 3-1 final.

El partido comenzó con un ritmo trepidante y las dos escuadras mostrando sus intenciones desde el pitido inicial. Sudán, consciente de su condición de underdog, salió al terreno de juego sin complejos y dispuesto a sorprender a uno de los favoritos del torneo. Su plan de juego se basaba en una defensa bien estructurada y en aprovechar las transiciones rápidas para generar peligro. Esta estrategia dio sus frutos a los 23 minutos cuando Aamir Abdallah batió a Édouard Mendy con un remate preciso que colocaba el 0-1 en el luminoso.

El golpe inicial despertó a los leones, que se vieron obligados a asumir el control del balón y buscar con insistencia el empate. La presión senegalesa se intensificó, pero se topó con una defensa sudanesa bien plantada y un portero inspirado. Los intentos de Sadio Mané y Ismaïla Sarr por las bandas encontraron resistencia, mientras que el centro del campo, comandado por Idrissa Gueye, intentaba abrir huecos en la muralla rival.

La primera mitad concluyó con la ventaja mínima para Sudán, un resultado que dejaba con sabor agridulce a la afición senegalesa. Los jugadores de Aliou Cissé se retiraron a los vestuarios con la necesidad de replantear su estrategia y encontrar soluciones ante un rival que había demostrado una gran capacidad de sufrimiento.

El segundo tiempo comenzó con Senegal volcado en campo contrario. Los cambios tácticos del entrenador dieron resultado y el empate llegó a los 58 minutos. Pape Gueye, mediocentro del Villarreal que había asumido mayor responsabilidad ofensiva, recibió un pase en la frontal y, con un disparo raso y potente, batió al guardameta rival. El 1-1 revitalizó a los senegaleses, que olían la remontada.

El mismo Gueye, en un estado de gracia, volvió a aparecer en el minuto 71 para poner el 2-1. Esta vez, aprovechando un rechace dentro del área, el futbolista español de origen senegalés definió con frialdad y colocó el balón en la escuadra. Su doblete demostró la calidad de un jugador formado en las mejores escuelas del fútbol europeo y que se ha consolidado como pieza clave tanto en su club como en la selección.

Con el marcador a favor, Senegal gestionó el tiempo restante con inteligencia. Sudán intentó reaccionar con cambios ofensivos, pero la solidez defensiva de los leones, liderada por Kalidou Koulibaly y el propio Mendy bajo palos, frustró cualquier intento de remontada sudanesa. La puntilla llegaría en el descuento, cuando el joven prodigio de 17 años Ibrahim Mbaye, recién incorporado desde el PSG, culminó una contra letal iniciada por Mané para establecer el definitivo 3-1.

El gol de Mbaye no solo cerró el partido, sino que también sirvió para presentar al mundo una de las grandes promesas del fútbol africano. Su velocidad, técnica y olfato goleador han llamado la atención de los grandes clubes europeos, y su participación en esta competición confirma que el futuro del fútbol senegalés está en buenas manos.

Durante el encuentro, el árbitro tuvo que intervenir en múltiples ocasiones. Las faltas se sucedieron en ambos sentidos, con Salah Adil viendo tarjeta amarilla por una entrada peligrosa sobre un rival. También Sheddy Barglan fue amonestado por juego brusco. La tensión del momento y la importancia del resultado provocaron que ambos equipos cometieran infracciones que interrumpieron el fluir del juego.

Las lesiones también protagonizaron momentos de incertidumbre. Édouard Mendy, portero del Chelsea, requirió asistencia médica tras un choque aéreo, lo que generó preocupación en el banquillo senegalés. Afortunadamente, pudo continuar. Más tarde, El Hadji Malick Diouf también sufrió una molestia que obligó a detener el encuentro brevemente.

Aliou Cissé movió su banquillo con acierto. Las entradas de Pathé Ciss y Lamine Camara aportaron frescura al centro del campo, mientras que la presencia de Mbaye demostró la apuesta del técnico por la juventud. Por parte de Sudán, el entrenador intentó reaccionar con cambios ofensivos, pero la calidad individual de los senegaleses acabó imponiéndose.

El tiempo añadido, que ascendió a siete minutos, sirvió para que Senegal administrara su ventaja y para que Mbaye dejara su sello personal. La expulsión de Mohamed Ering en los instantes finales complicó aún más las opciones sudanesas, que se fueron del torneo con la cabeza alta tras plantar cara al vigente campeón.

Con este resultado, Senegal se enfrentará en los cuartos de final al ganador del duelo entre Marruecos y Ghana, un cruce que promete emociones fuertes. Los leones de Teranga demostraron que tienen carácter para remontar situaciones adversas y que cuentan con un plantel equilibrado, donde la experiencia de estrellas consagradas convive con la ilusión de jóvenes promesas.

El rendimiento de Pape Gueye será clave de cara al próximo compromiso. Su capacidad para llegar a la zona de remate, sumada a su visión de juego y sacrificio defensivo, lo convierten en un jugador diferencial. Por su parte, Sadio Mané, aunque no vio puerta en esta ocasión, demostró su liderazgo en el campo y su capacidad para generar oportunidades para sus compañeros.

La afición senegalesa celebra el pase a cuartos, pero también es consciente de que el camino hacia la gloria está lleno de obstáculos. La competición se pone cada vez más exigente y los rivales estudiarán minuciosamente los puntos débiles mostrados ante Sudán. La defensa, que concedió demasiadas ocasiones en la primera mitad, deberá mostrarse más sólida en los próximos encuentros.

Sudán, por su parte, abandona la competición con el orgullo de haber plantado cara a uno de los grandes favoritos. Su gol tempranero y su organización defensiva demuestran que el fútbol africano crece de forma equilibrada, con selecciones menos potentes capaces de competir de tú a tú contra las potencias tradicionales. El futuro de su joven generación, liderada por jugadores como Ammar Taifour y Salah Adil, promete mejoras sustanciales en próximas ediciones.

El torneo continúa su curso y Senegal ya piensa en su próximo desafío. La remontada ante Sudán servirá como lección para afrontar con mayor concentración los compromisos venideros. La ambición de revalidar el título está más viva que nunca, y el plantel demuestra tener la madurez necesaria para lograrlo. La combinación de veteranía y juventud, de talento individual y trabajo colectivo, configura un equipo temible que aspira a lo más alto.

El próximo rival, sea Marruecos o Ghana, encontrará un Senegal fortalecido por la adversidad y con la confianza de saberse capaz de revertir situaciones complicadas. La afición espera con ilusión el siguiente capítulo de esta emocionante aventura continental, donde los leones de Teranga defienden su corona con uñas y dientes.

Referencias

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