Osasuna y Athletic firman tablas en un intenso duelo en El Sadar

Rubén García adelantó a los rojillos con un golpe de fantasía, pero Guruzeta respondió en la reanudación para dejar el duelo en tablas

El estadio El Sadar presenció un vibrante encuentro correspondiente a la jornada liguera que finalizó con reparto de puntos entre Osasuna y Athletic Club. El duelo, correspondiente a LaLiga EA Sports, dejó un regusto agridulce en ambos bandos tras concluir con un marcador de 1-1 que reflejó la igualdad sobre el terreno de juego.

La primera mitad perteneció claramente a los locales. Osasuna salió con una actitud mucho más decidida y logró traducir su dominio inicial en el tanto del adelanto. Rubén García se convirtió en el protagonista absoluto de los primeros cuarenta y cinco minutos al ejecutar una magistral falta directa que superó la barrera y se coló en la escuadra de la portería visitante. El golpeo, de técnica impecable, dejó sin opciones al guardameta rival y provocó la euforia en las gradas del feudo rojillo.

Los hombres de Jagoba Arrasate supieron mantener el ritmo durante buena parte del primer tiempo, controlando el centro del campo y limitando las opciones de un Athletic que pareció costarle encontrar su sitio en el encuentro. La defensa navarra, bien organizada, neutralizó los escasos intentos ofensivos de los vizcaínos, que no lograron inquietar con peligro a Sergio Herrera durante esta fase inicial.

Sin embargo, la reanudación trajo consigo un guion completamente diferente. El conjunto de Ernesto Valverde emergió de los vestuarios con una actitud renovada y asumió el mando del partido de forma contundente. La presión alta y la velocidad por las bandas se convirtieron en las armas principales de los leones, que asediaron la meta de Osasuna durante prácticamente todo el segundo acto.

El premio al empeño visitante llegó a través de Guruzeta. El delantero bilbaíno recibió un preciso pase entre líneas de Robert Navarro, controló con maestría en la frontal del área y definió con un disparo cruzado que se alojó en el palo largo, inalcanzable para el portero local. La jugada, revisada por el VAR por una posible posición adelantada, fue finalmente validada, confirmando la justicia del tanto.

A partir de ese momento, el Athletic se creció y buscó con insistencia el segundo gol que le diera la victoria. Nico Williams se convirtió en una pesadilla para la defensa rojilla con sus desbordes constantes, mientras que Berenguer y Robert Navarro generaron peligro desde la mediapunta. La defensa de Osasuna, encabezada por un inspirado Catena, tuvo que emplearse a fondo para mantener la igualdad.

Las ocasiones se sucedieron para los visitantes. Un disparo de Nico Williams obligó a lucirse a Sergio Herrera, que respondió con una estirada de mérito. Posteriormente, Robert Navarro tuvo una clara oportunidad tras un buen pase del extremo, pero el cancerbero local se anticipó con rapidez y despejó el peligro. La insistencia del Athletic era tal que el central Catena protagonizó dos acciones defensivas clave en apenas segundos, bloqueando primero un remate de Robert Navarro y, acto seguido, otro de Guruzeta.

Osasuna, por su parte, intentó rehacerse mediante cambios. Jagoba Arrasate movió el banquillo dando entrada a Moi Gómez por Aimar Oroz, buscando mayor control del balón en el centro del campo. Posteriormente, refrescó la delantera con la entrada de Raúl García y Barja en sustitución de Budimir y Rubén García, respectivamente.

El Athletic también realizó modificaciones. Valverde retiró a Nico Williams, dando paso a Nico Serrano, en una decisión que buscaba mantener el ritmo ofensivo por la banda derecha. Los minutos finales fueron de claro dominio visitante, con Osasuna replegado esperando alguna contra que le permitiera llevarse los tres puntos.

Una de las mejores ocasiones para los locales llegó en una jugada a balón parado. Javi Galán, recién incorporado al equipo, centró con precisión desde la izquierda y Raúl García cabeceó con potencia, pero el esférico se marchó por encima del larguero, desviado por poco. La acción representó el último suspiro ofensivo de un Osasuna que se mostró más preocupado por conservar el punto que por arriesgar en busca de la victoria.

El encuentro concluyó con cuatro minutos de añadido en los que el Athletic siguió apretando, pero sin fortuna. La defensa de Osasuna, agotada pero concentrada, logró mantener el resultado hasta el pitido final del colegiado.

El reparto de puntos deja a ambos conjuntos con sensaciones encontradas. Por un lado, el Athletic consolida su posición en la zona media de la clasificación, alejado de los puestos de peligro pero a cierta distancia de los objetivos europeos. La imagen ofrecida en la segunda mitad resulta esperanzadora para Valverde, que vio a su equipo reaccionar con carácter tras un primer tiempo discreto.

Por otro lado, Osasuna suma un punto más en su casillero, pero la sensación es que pudo haber obtenido más. El buen hacer de la primera parte contrasta con la incapacidad para mantener el ritmo en la reanudación. Arrasate, técnico rojillo, tendrá trabajo por delante para corregir los errores que casi le cuestan el empate, especialmente en la gestión del balón bajo presión.

El VAR tuvo una intervención decisiva al validar el gol de Guruzeta, confirmando que el delantero no se adelantó en el momento de recibir el pase. También hubo tiempo para las amonestaciones, con Catena y Berenguer viendo la cartulina amarilla tras una tangencia innecesaria.

En definitiva, el El Sadar vivió un auténtico duelo de contrastes. Una primera mitad para los locales y una segunda para los visitantes, con un resultado final que, aunque justo, no termina de satisfacer a ninguna de las dos escuadras. El campeonato liguero es largo y cada punto cuenta, pero ambos equipos saben que dejaron escapar la oportunidad de sumar de tres en tres en un encuentro que tuvo matices para cualquiera de los dos bandos.

Referencias

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