El programa corto del torneo internacional de patinaje artístico ha situado a la campeona mundial Alysa Liu en una posición de evidente desventaja, tras la exhibición de supremacía que las patinadoras japonesas desplegaron sobre la pista, monopolizando los puestos de privilegio en la clasificación provisional. La joven estadounidense, quien ostenta el título mundial y aspira a consolidarse como la figura indiscutible de la disciplina en el ciclo olímpico rumbo a Milano Cortina 2026, se vio obligada a ceder terreno ante el rendimiento excepcional de tres representantes del país asiático que parecen haber establecido un nuevo estándar de excelencia.
La competencia, que se enmarca dentro de las pruebas preparatorias de cara a los Juegos Olímpicos de invierno, ha dejado en evidencia el nivel extraordinario que las deportistas niponas han alcanzado en los últimos meses de preparación. Con actuaciones que combinaron perfección técnica, soltura artística y una dificultad notable en sus elementos, las japonesas lograron asegurar los lugares 1, 2 y 4, relegando a Liu al tercer escalón del podio temporal y generando interrogantes sobre su capacidad para responder en la instancia decisiva.
La gran revelación de la jornada resultó ser Ami Nakai, una adolescente de apenas 17 años que continúa su meteórico ascenso en el panorama del patinaje global. La joven promesa, quien recientemente se colgó la medalla de plata en el Campeonato de los Cuatro Continentes celebrado en Beijing hace menos de un mes, ratificó su condición de ser una de las competidoras más sólidas y prometedoras de su generación. Su rutina, ejecutada con una madurez que desborda su corta edad, obtuvo una puntuación de 78.71 puntos, estableciendo una marca que resultó insuperable incluso para las campeonas más experimentadas del circuito.
Tras la actuación de Nakai, la expectativa recayó sobre los hombros de las figuras consolidadas, quienes respondieron con la contundencia que las caracteriza. La tres veces campeona mundial Kaori Sakamoto demostró una vez más por qué es considerada una leyenda viva de este deporte. Su interpretación del clásico "Tiempo de decir adiós", popularizado por Sarah Brightman y Andrea Bocelli, fue una sinfonía de movimientos fluidos, saltos impecables y una conexión emocional con la música que los jueces recompensaron con el segundo lugar, superando a Liu por un margen significativo.
La estadounidense, por su parte, entregó una rutina técnicamente limpia, libre de caídas o errores graves, pero que careció del brillo artístico y la complejidad necesaria para superar a sus rivales asiáticas. Con 76.59 puntos, Alysa Liu se quedó a más de dos unidades de Nakai y por detrás de Sakamoto, una brecha que podría resultar decisiva cuando se sumen los resultados del programa libre y se defina la distribución de medallas.
El cuarto puesto lo ocupó Mone Chiba, quien cerró la jornada con una actuación que llevaba por título musical "El último baile" de Donna Summers. Su puntuación de 74.00 puntos consolidó el dominio japonés en la parte alta de la tabla, dejando a las aspirantes de otras nacionalidades con pocas opciones reales de pelear por las preseas. La concentración de talento nipón en los primeros lugares no solo refleja el trabajo de su federación, sino que también envía un mensaje claro al resto del mundo sobre sus aspiraciones para los próximos Juegos Olímpicos.
La noche no fue tan favorable para otras figuras destacadas del circuito internacional. La canadiense Madeline Schizas, considerada una de las favoritas previas a la competencia por su trayectoria y nivel técnico, no logró superar la instancia del programa corto y quedó eliminada antes de la ronda final. Su ausencia en el programa largo representa una de las mayores sorpresas negativas de este evento y deja a Canadá sin una de sus principales cartas en esta disciplina.
Otro momento dramático que marcó la jornada fue la caída de Amber Glenn, compatriota de Liu en el equipo estadounidense. La patinadora sufrió un error crítico al intentar ejecutar un salto triple, que terminó realizando como doble, lo que le costó una penalización severa en su puntuación final. Con apenas 67.39 puntos y ubicada en el lugar 13 de la clasificación, sus posibilidades de pelear por las medallas se reducen drásticamente, aunque aún conserva una remota esperanza de remontar en el programa libre, donde los puntos disponibles son mayores pero el margen de error es mínimo.
El escenario actual configura una batalla de titanes para el próximo jueves, cuando se dispute el programa libre que definirá la clasificación final. La suma de ambas etapas determinará la distribución de las preseas y las aspiraciones olímpicas de las principales protagonistas. Las cuatro patinadoras que coparon los primeros puestos en el programa corto - Nakai, Sakamoto, Liu y Chiba - fueron precisamente las mismas que subieron al podio del Campeonato Mundial de Boston 2025, lo que anticipa una lucha cerrada y de altísimo nivel, donde cada detalle contará en la puntuación final.
La presión sobre Alysa Liu es evidente y multifacética. La estadounidense, que ya se ha consagrado como campeona mundial, se enfrenta ahora al desafío de demostrar que puede superar el muro japonés que se ha erigido en su camino hacia la consolidación como la mejor del mundo. Su rutina del programa corto, aunque técnicamente sólida y sin fallas mayores, no logró impresionar a los jueces con la misma intensidad que las interpretaciones de sus rivales, quienes combinaron complejidad técnica con una narrativa artística más convincente y una ejecución impecable.
Para el programa libre, Liu deberá elevar significativamente su nivel si aspira a recuperar terreno y mantener vivas sus esperanzas de oro. La diferencia de más de dos puntos con Nakai y el margen con Sakamoto son recuperables en teoría, pero requerirán una actuación casi perfecta y, probablemente, que alguna de sus competidoras cometa errores significativos. La historia reciente, sin embargo, muestra que las japonesas han sido notablemente consistentes en sus presentaciones, lo que reduce las probabilidades de que cedan terreno sin una lucha intensa.
El dominio nipón en el patinaje femenino no es un fenómeno reciente, pero su concentración en los puestos de privilegio de esta competencia sí marca un hito importante en el ciclo olímpico. La federación japonesa ha invertido fuertemente en el desarrollo de jóvenes talentos como Nakai, mientras mantiene a figuras consolidadas como Sakamoto en el más alto nivel, creando una transición generacional que parece no tener fisuras. Esta estrategia está dando frutos evidentes a menos de dos años de los Juegos Olímpicos de invierno, donde buscarán recuperar la gloria olímpica en esta disciplina.
La expectativa para el jueves es máxima entre los aficionados y expertos del patinaje artístico. El duelo que se avecina podría definir las aspiraciones olímpicas de las principales protagonistas y establecer un orden jerárquico que perdurará hasta los Juegos de Milano Cortina 2026. La capacidad de Alysa Liu para manejar la presión, sobreponerse a la desventaja y responder con una actuación memorable será puesta a prueba en su máxima expresión, mientras las japonesas buscarán mantener su ventaja y demostrar que su dominio es sostenible en el tiempo y no producto de una casualidad.
La transmisión de la competencia estará disponible en tiempo real a través de ViX, plataforma que ha consolidado su presencia en la cobertura de eventos olímpicos y deportes de elite. Los seguidores podrán seguir cada movimiento, cada salto y cada interpretación que decidirá el destino de las medallas en esta crucial competencia previa a los Juegos de Milano Cortina 2026, donde cada detalle será analizado minuciosamente por los jueces y celebrado por una audiencia global que sigue con pasión el desarrollo de esta hermosa disciplina.