Leeds vence a Birmingham en penales y Perri se convierte en héroe

El portero Lucas Perri detuvo un penal decisivo en la tanda que dio el pase al Leeds United tras empatar 1-1 en tiempo regular

El Leeds United demostró una vez más que en el fútbol moderno, la fortaleza mental puede ser tan importante como la calidad técnica. En un duelo cargado de tensión y emociones, el conjunto dirigido por Daniel Farke superó al Birmingham City en la tanda de penales por 4-2, luego de un agónico empate 1-1 que se extendió durante 120 minutos de juego en el estadio St Andrew’s. La figura indiscutible de la noche fue Lucas Perri, cuya intervención decisiva en la tanda de penales marcó la diferencia entre el éxito y el fracaso.

El encuentro comenzó con un ritmo intenso pero cauteloso por ambas partes. Durante los primeros 45 minutos, el balón transitó por el centro del campo con escasas ocasiones de peligro claro. Tanto el Birmingham como el Leeds mostraban respeto mutuo, conscientes de que un error podría costar caro en un torneo de eliminación directa. Las defensas se impusieron a los ataques, y los porteros apenas tuvieron trabajo serio. Sin embargo, la dinámica cambiaría radicalmente en la segunda mitad.

La segunda parte arrancó con un golpe de autoridad del Leeds. Al minuto 49, un contragolpe rápido y bien orquestado por Noah Okafor encontró a Lukas Nmecha en posición ideal. El delantero no perdonó y con un disparo raso y preciso al palo izquierdo batió al guardameta local. El 0-1 parecía darle control del partido al conjunto visitante, que comenzó a manejar el balón con mayor tranquilidad y generar peligro a través de Brenden Aaronson y Dominic Calvert-Lewin. Las llegadas por las bandas y la movilidad del ataque leedsiano inquietaban cada vez más a la defensa del Birmingham.

Pero el fútbol tiene estas cosas. Justo cuando el Leeds parecía tener el destino del partido en sus manos, el Birmingham demostró por qué nunca hay que darlo por muerto. En el minuto 89, Patrick Roberts, recién ingresado al campo, se inventó una obra de arte. Después de un córner mal despejado por la defensa visitante, el extremo controló el balón fuera del área y sacó un zurdazo imparable que se coló pegado al poste derecho. El estadio explotó de júbilo y el empate 1-1 obligaba a disputar 30 minutos más de prórroga.

El tiempo extra fue un verdadero calvario para ambos equipos. El desgaste físico y mental comenzó a hacer mella en los jugadores, pero nadie se guardó nada. El Birmingham tuvo la oportunidad más clara para completar la remontada cuando Ibrahim Osman se plantó solo frente al portero, pero su disparo se estrelló contra el poste. El destino parecía cebarse con los locales. Por su parte, el Leeds apretó en el tramo final, acumulando tiros de esquina y situaciones de peligro que obligaron a Ryan Allsop a lucirse, especialmente en una intervención clave ante Calvert-Lewin en el minuto 119 que mantuvo con vida a su equipo.

La prórroga finalizó sin más goles y todo se definió desde los once pasos. La tanda de penales arrancó con máxima tensión. Jay Stansfield anotó el primero para el Birmingham, mientras que Joël Piroe igualó para el Leeds. En la segunda ronda, Marvin Ducksch y Dominic Calvert-Lewin no fallaron sus respectivos lanzamientos, manteniendo el 2-2 parcial.

El momento decisivo llegó en la tercera ejecución. Tommy Doyle se preparó para patear para el Birmingham, pero Lucas Perri leyó perfectamente sus intenciones. El portero brasileño se lanzó a su izquierda y detuvo el disparo con una mano segura. Esa atajada cambió completamente el ánimo de la tanda. Aaronson convirtió con frialdad el tercer penal leedsiano, mientras que Roberts, presionado por la necesidad, mandó su disparo por encima del travesaño.

Con la serie 4-2 a favor, Sean Longstaff se encargó de sentenciar. El mediocampista ejecutó con temple un disparo firme al costado derecho, inalcanzable para el portero. El 4-2 final reflejó la superioridad en sangre fría del Leeds, que supo mantener la calma en el momento más importante.

Este triunfo no solo significa el pase a la siguiente ronda, sino que también demuestra la madurez de un equipo que está construyendo una identidad clara bajo el mando de Farke. La capacidad de sufrir, de resistir los embates del rival y de estar acertado en los momentos decisivos son cualidades que distinguen a los grandes equipos. Lucas Perri, con su intervención, se ha ganado un lugar en el corazón de la afición leedsiana y ha demostrado que puede ser un pilar fundamental para las aspiraciones del club en esta temporada.

El Birmingham, por su parte, se va con la sensación de haber estado muy cerca. El gol de Roberts en el último minuto del tiempo regular mostró su carácter, pero la lotería de los penales fue implacable. Ahora deberán levantarse rápidamente y enfocarse en la competencia liguera, donde cada punto es vital para sus objetivos.

Para el Leeds, el camino continúa. La confianza ganada en este tipo de duelos sirve como combustible para los desafíos venideros. La combinación de juventud y experiencia, liderada por figuras como Perri, Aaronson y Calvert-Lewin, dibuja un panorama prometedor. La próxima ronda del torneo ya espera, y con ella, la oportunidad de seguir demostrando que este equipo tiene madera de campeón.

Referencias