El ATP 500 de Rotterdam ha dicho adiós a su último representante español. Jaume Munar no pudo superar los cuartos de final del prestigioso torneo neerlandés y sucumbió ante el kazajo Alexander Bublik en un encuentro épico que se resolvió por 6-4, 6-7 (4) y 7-6 tras más de dos horas de intensa competencia. La derrota del tenista balear significa el cierre de la participación ibérica en un certamen donde las expectativas estaban puestas en su figura.
El desarrollo del encuentro reflejó una batalla de idas y venidas, donde las oportunidades no siempre se materializaron para el español. En el primer set, Munar mostró dificultades para imponer su ritmo desde el saque. Un quiebre temprano de Bublik le otorgó la ventaja inicial que supo administrar con solvencia. El kazajo, consistente con su servicio, no dio opciones al balear, quien vio como su rival se llevaba la manga inicial por 6-4 sin necesidad de llegar al desempate.
La reacción de Munar llegó en el segundo parcial. Con una evidente mejoría en su efectividad al sacar, el español consiguió equilibrar las fuerzas y llevar el set hasta el tie-break. Allí, mostró mayor determinación y claridad en los momentos decisivos, apoyado en un juego más agresivo y menos errores no forzados. El 6-7 (4) a su favor obligaba a un tercer set que prometía emociones fuertes.
El set definitivo se convirtió en un intercambio de golpes sin cuartel. Munar consiguió el ansiado break que le daba la ventaja, pero la presión de cerrar el encuentro le jugó una mala pasada. Bublik, conocido por su capacidad para remontar situaciones adversas, recuperó la ventaja perdida y forzó un desempate final que se convirtió en un auténtico drama deportivo. En el tie-break, la experiencia del kazajo y los pequeños detalles marcaron la diferencia, dejando a Munar con la sensación de haber estado muy cerca de la gesta.
Con este resultado, Alexander Bublik se instala en las semifinales del torneo neerlandés, donde tendrá un rival de máximo nivel. Le espera el canadiense Félix Auger-Aliassime, segundo favorito del certamen y una de las figuras más sólidas del circuito actual. Auger-Aliassime llega a esta instancia tras un convincente triunfo ante el local Tallon Griekspoor, a quien derrotó por 7-6 (2) y 6-2 en un partido donde mostró su mejor versión, especialmente en el segundo set.
El cruce entre Bublik y Auger-Aliassime promete ser uno de los atractivos del fin de semana. El kazajo buscará dar la sorpresa ante un rival que parte como claro favorito, mientras que el canadiense intentará consolidar su condición de aspirante al título en un torneo que se le ha resistido en ediciones anteriores.
En el otro lado del cuadro, las semifinales presentan un duelo igualmente atractivo. El australiano Alex de Miñaur, conocido como "El Demonio" por su velocidad y entrega en la pista, se enfrentará al francés Ugo Humbert, uno de los tenistas más en forma del circuito en las últimas semanas. De Miñaur ha escrito su nombre en la historia de Rotterdam al alcanzar las semifinales por tercer año consecutivo, un logro que solo había sido igualado por el mítico Tom Okker entre 1974 y 1976.
El australiano tuvo que remontar un partido complicado ante el neerlandés Botic Van de Zandschulp, quien le ganó el primer set por 6-3 y puso en apuros a De Miñaur. Sin embargo, la regularidad del australiano y su capacidad para elevar el nivel en los momentos críticos le permitieron dar vuelta el marcador con parciales de 7-6 (4) y 7-5, sellando su pase a una nueva semifinal en tierras rotterdamesas.
Por su parte, Ugo Humbert llega a esta instancia con un bagaje impresionante. El francés ha ganado catorce cuartos de final consecutivos en el circuito ATP, una racha que habla de su solidez mental y su capacidad para superar instancias decisivas. En su duelo de cuartos, Humbert no tuvo piedad del australiano Christopher O'Connell, al que derrotó por un contundente 6-4 y 6-1 en apenas 70 minutos de juego.
El enfrentamiento entre De Miñaur y Humbert presenta un interesante contraste de estilos. Por un lado, la velocidad, la defensa y la capacidad de contragolpe del australiano. Por el otro, la potencia del saque y la agresividad desde el fondo de la pista del francés. Este tipo de duelos suele ofrecer espectáculo de alta calidad y se espera que no sea la excepción.
El ATP 500 de Rotterdam ha demostrado una vez más por qué es uno de los torneos más prestigiosos del circuito indoor. La calidad del cuadro, la intensidad de los partidos y la pasión del público neerlandés han creado un ambiente propicio para el gran tenis. Aunque la participación española ha concluido antes de lo deseado, el nivel mostrado por Munar deja buenas sensaciones de cara a futuros compromisos en la gira europea de pista dura.
Las semifinales del sábado prometen emociones fuertes. Por un lado, el duelo entre Bublik y Auger-Aliassime, donde la experiencia del canadiense choca con la irregularidad pero peligrosa capacidad del kazajo. Por el otro, el cruce entre De Miñaur y Humbert, que podría definirse por pequeños detalles y donde la condición física jugará un papel crucial tras los extenuantes cuartos de final.
El camino hacia la final del ATP 500 de Rotterdam está trazado. Cuatro tenistas, cuatro historias diferentes, pero un mismo objetivo: alzar el trofeo en uno de los escenarios más emblemáticos del tenis mundial. La jornada del sábado definirá los dos finalistas que disputarán el título el domingo, en lo que se espera sea una gran fiesta del deporte blanco.