El Athletic Club afronta una de las semanas más decisivas de su temporada 2025-26 con la ilusión del derbi vasco en las semifinales de la Copa del Rey, pero también con la incertidumbre generada por las dolencias físicas de varios de sus jugadores clave. Ernesto Valverde, técnico del conjunto rojiblanco, ha ofrecido en la ciudad deportiva de Lezama las últimas novedades sobre el estado de su plantilla, especialmente sobre Yuri Berchiche, cuya situación genera interrogantes tras abandonar el terreno de juego en el duelo ante el Levante UD.
El lateral izquierdo guipuzcoano, que acaba de cumplir 36 años, se vio obligado a solicitar el cambio en el minuto 36 del encuentro liguero disputado en San Mamés. Las imágenes mostraron a un Berchiche visiblemente molesto, golpeando el césped con los puños mientras abandonaba el campo, consciente de la importancia de los compromisos inminentes. En un principio, los servicios médicos del club temían que se tratara de una nueva lesión muscular, lo que habría supuesto su cuarta contratiempo de este tipo en la presente campaña.
Sin embargo, Valverde ha matizado la gravedad del problema en su comparecencia ante los medios. El entrenador bilbaíno ha desvelado que, aunque no se trata de una lesión propiamente dicha, sí existe una rotura muscular que obliga a la precaución. Esta distinción semántica resulta crucial para entender los plazos de recuperación del defensa, ya que una rotura de fibras puede variar enormemente en su severidad y tiempo de baja.
Las palabras del 'Txingurri' han abierto una ventana de esperanza para los aficionados. 'Esperamos tenerlo pronto con nosotros', manifestó Valverde, aunque reconoció que su presencia para el decisivo duelo copero del miércoles contra la Real Sociedad resulta complicada. El objetivo realista pasa por tener al futbolista de Zarautz disponible para el compromiso liguero del domingo en el campo del Oviedo, siempre que la evolución de su dolencia sea favorable.
La situación de Berchiche ejemplifica el problema de las sobrecargas en jugadores veteranos que deben afrontar una intensa agenda de partidos. A sus 36 años, el cuerpo exige mayores cuidados y periodos de recuperación más extensos. Valverde ha sido tajante al respecto: 'No queremos correr riesgos', afirmó, conscientes de que una recaída podría dejarle fuera de combate durante semanas.
El técnico rojiblanco también ha aprovechado para actualizar el estado de otros futbolistas importantes en su esquema. Alex Berenguer, una de las piezas clave en el ataque zurigorri, ha sido descartado de forma rotunda para el derbi vasco. Su ausencia se suma a la lista de bajas que ya manejaba el cuerpo técnico.
Por su parte, Oihan Sancet, el joven mediocentro que ha consolidado su presencia en el once titular, solo pudo completar una parte reducida del entrenamiento del martes. Su evolución se monitoriza día a día, ya que su presencia en el centro del campo resulta vital para el equilibrio del equipo.
El caso de Dani Vivian resulta especialmente curioso. El central navarro, que ya arrastraba una molestia muscular, ha sido afectado además por un virus que ha mermado su estado físico. Esta doble adversidad complica su participación en los próximos compromisos, aunque su situación se revisará en las próximas horas.
Ante este panorama de incertidumbre, Valverde ha decidido contar con refuerzos de la cantera. Duñabeitia y Eder García, ambos procedentes del filial, se han incorporado a la dinámica del primer equipo para cubrir posibles ausencias. Esta decisión refleja la filosofía del club de apostar por la base cuando las circunstancias lo requieren.
El entrenador ha reconocido que la situación no es exclusiva del Athletic Club. Ha puesto como ejemplo a la Real Sociedad, que ha perdido recientemente a Sucic por lesión, evidenciando que la congestión de partidos en esta fase de la temporada afecta por igual a todos los contendientes.
El derbi del miércoles en San Mamés (21:00 horas) cobra una trascendencia especial. No solo por tratarse de un enfrentamiento directo por un puesto en la final de la Copa del Rey, sino porque también representa un golpe de autoridad en el panorama futbolístico vasco. La posible ausencia de Yuri Berchiche, sumada a la confirmada de Berenguer y las dudas de Sancet y Vivian, obliga a Valverde a replantear su once inicial.
La estrategia del técnico parece clara: priorizar la salud de sus jugadores a largo plazo sobre los intereses inmediatos. Esta filosofía, aunque pueda frustrar a algunos aficionados ansiosos por ver a los mejores en el campo, resulta fundamental para mantener la competitividad durante toda la temporada.
El partido en el Carlos Tartiere contra el Oviedo del domingo también presenta su propia dificultad. Los carbayones lucharán por sus objetivos en casa, y el Athletic necesitará estar al cien por cien para sumar los tres puntos. La posible vuelta de Berchiche para este compromiso sería una noticia muy positiva, especialmente si se confirman las bajas de otros titulares.
La gestión del equipo médico se convierte en un factor determinante en estas fechas. La capacidad para recuperar a los jugadores en periodos cortos de tiempo, utilizando las últimas técnicas en fisioterapia y recuperación, marcará la diferencia entre competir con garantías o verse obligado a forzar a futbolistas no recuperados al cien por cien.
Valverde ha demostrado una vez más su pragmatismo. Sus declaraciones no buscan generar falsas expectativas, pero tampoco cierran la puerta a la recuperación de sus efectivos. Este equilibrio entre optimismo cauteloso y realismo médico caracteriza su segunda etapa al frente del banquillo de San Mamés.
La plantilla se ejercita con la mente puesta en dos frentes diferentes. Por un lado, la ilusión copera y la posibilidad de alcanzar una nueva final. Por otro, la necesidad de seguir sumando en liga para asegurar los objetivos de la temporada regular. Esta doble exigencia pone a prueba la profundidad de la plantilla y la capacidad de adaptación del cuerpo técnico.
Los aficionados athleticzales esperan con ansiedad las novedades sobre el estado de sus jugadores preferidos. La evolución de las próximas horas será crucial para conocer la alineación que presentará Valverde en el derbi. Mientras tanto, el trabajo en Lezama se centra en preparar a los disponibles y optimizar los procesos de recuperación de los afectados.
La experiencia del técnico en situaciones similares resulta invaluable. Su capacidad para gestionar crisis de lesiones, rotar efectivos sin perder competitividad y mantener la moral del grupo ha sido probada en múltiples ocasiones a lo largo de su dilatada carrera. Esta vez no será diferente.
El factor cantera puede resultar decisivo. Jugadores como Duñabeitia y Eder García tendrán la oportunidad de demostrar su valía en el máximo nivel. Su rendimiento podría dar a Valverde más opciones de rotación en las próximas jornadas, especialmente si las lesiones se prolongan.
En definitiva, el Athletic Club navega por aguas turbulentas pero con la experiencia necesaria para superarlas. La gestión de las dolencias de Yuri Berchiche, Alex Berenguer, Oihan Sancet y Dani Vivian marcará el devenir de una semana que podría definir gran parte de la temporada. La precaución médica, la apuesta por la cantera y el pragmatismo del cuerpo técnico serán las claves para salir airosos de esta situación.