Duelo de porteros vascos por la portería de la selección en el derbi de Copa

Unai Simón y Álex Remiro se enfrentan en San Mamés mientras luchan por un lugar en el Mundial de 2025

El derbi vasco entre Athletic de Bilbao y Real Sociedad en las semifinales de la Copa del Rey trasciende este miércoles el ámbito meramente regional para convertirse en un escenario de máxima tensión por un objetivo mucho mayor: la portería de la selección española en el Mundial de 2025. Mientras el resto de posiciones del once de Luis de la Fuente parecen fluctuar por lesiones y bajas de forma de los campeones de Europa, el duelo entre guardametas mantiene su intensidad intacta, con dos porteros vascos en el centro de la escena.

La noche en San Mamés podría ofrecer un nuevo capítulo en la particular historia entre Unai Simón y Álex Remiro, ambos integrantes de la lista de 26 jugadores que conquistaron la Eurocopa en Alemania el pasado verano. Aunque sus roles fueron radicalmente distintos en aquella competición, su presencia en el vestuario resultó igualmente determinante para el éxito del combinado nacional. Mientras Simón ejerció como titular indiscutible en todos los partidos, Remiro no disputó ni un solo minuto oficial, pero su influencia trascendió lo puramente deportivo para convertirse en un pilar simbólico y psicológico del grupo.

Los números de esta temporada reflejan una competencia reñida. Simón ha encajado 52 goles en 32 partidos con el Athletic, mientras que Remiro ha visto perforar su portería en 33 ocasiones durante 24 encuentros con la Real Sociedad. Estas cifras, lejos de ser un mero registro estadístico, representan el estado de forma de dos de los candidatos más sólidos a ocupar uno de los tres puestos de portero que viajarán a Chattanooga, Tennessee, donde España establecerá su cuartel general para el Mundial.

El panorama se complica cuando se amplía el foco hacia el resto de aspirantes. David Raya, el tercer portero de la Eurocopa, ha consolidado su posición como uno de los mejores guardametas del continente. Bajo los palos del Arsenal de Mikel Arteta, el barcelonés ha convertido al conjunto londinense en el menos goleado de la Premier League y en la fase de grupos de la Champions League, donde ha cosechado victorias en todos sus compromisos. Su progresión parece no tener techo y, a priori, le sitúa en una posición privilegiada de cara a la convocatoria mundialista.

Sin embargo, la puerta no está cerrada para nuevos contendientes. Joan García ha irrumpido con fuerza en la lista de candidatos tras su fichaje por el Barcelona, aunque su valía ya estaba avalada por su destacada etapa en el RCD Español. Con 23 goles encajados en 26 partidos, el joven guardameta catalán ha aprovechado el protagonismo mediático que otorga pertenecer a un club de la magnitud blaugrana para situarse en el radar de la selección.

Luis de la Fuente, consciente de la profundidad de talento en esta posición, no ha cerrado la puerta a ninguna opción. En declaraciones realizadas en diciembre al diario AS, el seleccionador nacional ampliaba el espectro de candidatos: «Tenemos a cinco o seis de los mejores porteros del mundo, pero tampoco nadie habla de Robert Sánchez, o de Leo Román». Esta afirmación evidencia la dificultad de la decisión que deberá tomar en los próximos meses, cuando deberá reducir la lista a tres nombres definitivos.

La incertidumbre respecto al futuro de la portería nacional contrasta con la claridad que rodea a otras posiciones. La Eurocopa 2024 contó con futbolistas en un momento de forma excepcional que, a cuatro meses del inicio del Mundial, presentan dudas físicas y deportivas. Nico Williams, Rodri o Carvajal, por citar algunos ejemplos, han visto mermado su rendimiento por lesiones o bajones de forma. Esta situación convierte la estabilidad de la portería en un activo invaluable para De la Fuente.

El derbi de Copa del Rey, por tanto, adquiere una dimensión extra. Más allá de la rivalidad histórica entre dos clubes que comparten territorio y filosofía, el duelo entre Simón y Remiro ofrece un anticipo de lo que podría ser la lucha por la titularidad en la selección. San Mamés será el escenario donde ambos porteros intentarán demostrar su valía no solo ante su afición, sino ante los ojos del cuerpo técnico nacional.

La decisión final, como reconoció el propio De la Fuente, dependerá del rendimiento entre ahora y junio: «Veremos qué pasa de aquí a marzo o qué pasará de aquí a junio, Dios lo sabe. Calma». Esta prudencia refleja la complejidad de elegir entre un grupo de porteros de élite mundial, donde cada opción presenta argumentos sólidos tanto a nivel numérico como de cualidades técnicas y humanas.

El contexto del partido no puede obviar la presencia de Padilla, el guardameta que Ernesto Valverde ha convertido en titular para la competición del KO con el Athletic. Su participación añade un elemento de incertidumbre adicional, ya que podría privar a Simón de los minutos necesarios para seguir demostrando su nivel ante la Real Sociedad.

Mientras tanto, la competición interna sigue su curso. David Raya demuestra cada fin de semana en Inglaterra por qué es considerado uno de los mejores del mundo. Joan García crece bajo la presión del Barcelona. Robert Sánchez y Leo Román aguardan su oportunidad desde la sombra, conscientes de que un buen momento de forma podría catapultarlos a la convocatoria final.

El derbi, en definitiva, representa mucho más que un pasaporte a la final de la Copa del Rey. Es un escaparate internacional donde dos porteros vascos, con trayectorias paralelas pero roles distintos en la selección, miden sus fuerzas en un momento crítico de la temporada. La portería de España, lejos de ser un problema, se presenta como un lujo de opciones que obligará a De la Fuente a tomar una de las decisiones más difíciles de su etapa como seleccionador.

La cita en San Mamés servirá como termómetro del estado de forma de dos de los candidatos más directos. Cada parada, cada salida, cada decisión bajo palos será analizada minuciosamente por el cuerpo técnico. En un puesto donde la confianza y la regularidad son fundamentales, el duelo directo entre Simón y Remiro podría marcar diferencias de cara a la convocatoria mundialista.

Con el tiempo corriendo en contra y la necesidad de tomar decisiones definitivas antes del verano, cada competición se convierte en una oportunidad de oro para dejar claro quién merece ocupar esa plaza en el avión rumbo a Estados Unidos. El derbi vasco, por tradición y pasión, ya era un partido especial. Ahora, también es una cita decisiva para el futuro de la portería de la selección española.

Referencias