El fútbol vasco vive un nuevo capítulo de su rivalidad más intensa este miércoles con el enfrentamiento entre Athletic Club y Real Sociedad en la ida de las semifinales de la Copa del Rey. El mítico estadio de San Mamés abre sus puertas para recibir un duelo que trasciende lo deportivo, cargado de historia, pasión y el prestigio de alcanzar la final del torneo del KO.
Este encuentro marca el tercer derbi vasco de la temporada entre ambos conjuntos, tras los dos compromisos ligueros que ya han dejado momentos de gran intensidad. El primero tuvo lugar el pasado 1 de noviembre en un partido vibrante que se decantó del lado de la Real Sociedad por un ajustado 3-2. El antecedente más reciente, sin embargo, solo data de hace diez días, cuando ambos equipos empataron a uno en un choque marcado por la polémica expulsión de Brais Méndez tras un incidente con Paredes.
La cita copera, sin embargo, añade una capa de emoción adicional. Será la undécima ocasión en la historia en la que estos dos clubes vascos se midan en la Copa del Rey, un registro que favorece claramente al Athletic Club con siete victorias frente a las tres de la Real Sociedad. Para encontrar el último precedente en este torneo, hay que remontarse a la temporada 2020-2021, cuando la pandemia del COVID-19 obligó a aplazar la final casi un año.
Aquella final, disputada finalmente en el estadio de La Cartuja de Sevilla, vio como la Real Sociedad se alzaba con el título gracias a un gol de penalti convertido por Mikel Oyarzabal en la segunda mitad. Un desenlace que aún duele en las filas del Athletic y que sirve como motivación extra para este nuevo cruce copero.
Si nos adentramos más en el pasado, la última vez que ambos equipos se enfrentaron en un derbi de Copa en San Mamés fue en 1987. En aquella ocasión, la Real Sociedad también salió victoriosa por la mínima, con un tanto de Jose Mari Bakero que clasificaba a los donostiarras para la final. Curiosamente, aquella final la disputaron contra el Atlético de Madrid, resolviéndose a favor de los realistas en la tanda de penaltis.
Una coincidencia histórica que podría repetirse casi cuatro décadas después, ya que el Atlético de Madrid es precisamente el rival que aguarda en la otra semifinal del torneo. La posibilidad de un nuevo enfrentamiento entre la Real Sociedad y el conjunto colchonero en la final de La Cartuja añade un elemento de nostalgia y deuda pendiente al actual desarrollo del certamen.
Este primer asalto de las semifinales representa el inicio de los 180 minutos que decidirán qué equipo vasco tendrá la oportunidad de luchar por el título el próximo 18 o 19 de abril en el estadio sevillano. La eliminatoria se presenta tremendamente igualada, con dos conjuntos que dominan la tabla de LaLiga y que buscan hacer realidad una temporada histórica.
Para el Athletic Club, defender su fortaleza de San Mamés será fundamental. El equipo de Ernesto Valverde ha convertido su estadio en un auténtico fortín, donde la afición juega un papel decisivo. La necesidad de encarrilar la eliminatoria en casa se convierte en una prioridad absoluta, conscientes de la dificultad que supondrá el desplazamiento a Anoeta para el partido de vuelta.
Por su parte, la Real Sociedad llega con la confianza de haber superado al Athletic en sus dos enfrentamientos ligueros esta temporada. El equipo de Imanol Alguacil ha demostrado una solidez defensiva y un poderío ofensivo que le han convertido en uno de los equipos más temibles del campeonato. La posibilidad de certificar su superioridad en el terreno de su máximo rival añade un incentivo extra a una plantilla que aspira a todo.
El contexto del partido no puede entenderse sin mencionar la rivalidad histórica que une a ambas entidades. Más allá de los títulos y las clasificaciones, este derbi representa la confrontación entre dos filosofías, dos formas de entender el fútbol y dos territorios vecinos pero con identidades bien marcadas. La Copa del Rey, en este sentido, eleva la tensión competitiva a su máxima expresión.
La eliminatoria se disputa al mejor de dos partidos, lo que añade un componente estratégico adicional. El resultado de este primer duelo en San Mamés condicionará enormemente el desarrollo del choque de vuelta en el Reale Arena. Una victoria del Athletic le daría una ventaja psicológica y deportiva considerable, mientras que un buen resultado de la Real Sociedad a domicilio la convertiría en favorita para la clasificación.
La presencia de jugadores clave en ambos conjuntos será determinante. Por parte del Athletic, figuras como Iñaki Williams, Mikel Vesga o el joven Nico Williams aportan velocidad, técnica y desequilibrio. En el bando realista, Mikel Oyarzabal, líder indiscutible, buscará repetir sus hazañas goleadoras de la final de 2021, mientras que la creatividad de Take Kubo y la solidez de Zubimendi marcarán el ritmo del juego.
El árbitro del encuentro tendrá una responsabilidad enorme, conscientes de la tensión que genera este tipo de duelos. La experiencia de los colegiados en partidos de alta exigencia será crucial para evitar polémicas que puedan ensombrecer el espectáculo deportivo. El recuerdo de la expulsión de Brais Méndez en el último derbi aún está presente en la memoria de ambos clubes.
Desde el punto de vista táctico, se espera un duelo de estilos. El Athletic, con su tradicional apuesta por el juego directo y las bandas, buscará imponer su físico y aprovechar la entrega de su afición. La Real Sociedad, por su parte, intentará desarrollar su juego de posesión y combinación, buscando desgastar a su rival con un circuito de pases preciso y movimientos constantes.
La importancia de este cruce trasciende lo puramente deportivo. Para ambas aficiones, la posibilidad de ver a su equipo en una final de Copa representa un sueño que se materializa cada vez con más fuerza. La competición copera ha sido tradicionalmente un objetivo prioritario para los clubes vascos, conscientes de que les ofrece una vía directa hacia la gloria y el reconocimiento.
El ganador de esta eliminatoria no solo accederá a la final, sino que también tendrá la oportunidad de inscribir su nombre en la historia del fútbol vasco. La supremacía regional en juego añade una presión adicional que solo los jugadores con mayor mentalidad serán capaces de asumir. La experiencia de los veteranos y la frescura de los jóvenes talentos se combinarán en un cóctel explosivo de emociones.
A medida que se acerque el pitido inicial, la expectación crecerá en toda Euskadi. Bares, hogares y lugares de reunión se llenarán de aficionados con la esperanza de presenciar un nuevo capítulo glorioso para su equipo. La Copa del Rey, con su magia y su capacidad para generar sorpresas, tiene una cita ineludible con el fútbol vasco este miércoles.
El resultado de este primer duelo en San Mamés marcará el devenir de la eliminatoria. Ya sea con victoria local, triunfo visitante o empate, el escenario para el partido de vuelta en Anoeta quedará definido. Lo que está claro es que ambos equipos darán todo sobre el césped para acercarse a La Cartuja y mantener vivo el sueño de levantar el trofeo en abril.
La historia, la rivalidad y la pasión se dan cita en un partido que promete emociones fuertes desde el primer minuto. El derbi vasco en su máxima expresión, con un puesto en la final de la Copa del Rey como premio, no necesita más presentación. San Mamés será el epicentro del fútbol español este miércoles, con dos equipos que representan lo mejor del fútbol vasco y que lucharán sin concesiones por hacer realidad una temporada para el recuerdo.