La última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones de waterpolo dejó un balance excepcional para el deporte español, con dos victorias contundentes que sellaron destinos diferentes pero igualmente relevantes. Mientras el Atlètic Barceloneta certificó su liderato indiscutible en el Grupo D, el KEIO Sabadell despidió su participación en la máxima competición continental con un triunfo que le permite afrontar la Eurocopa con optimismo renovado.
El conjunto barcelonés afrontaba su compromiso contra el Hannover alemán con la tranquilidad de saber que incluso una derrota por menos de 16 goles le aseguraría el primer puesto. Sin embargo, los campeones nacionales no se conformaron con los cálculos matemáticos y desde el primer momento impusieron su ley en la piscina. La defensa, siempre el sello de identidad del equipo de Fran Fernández, funcionó a la perfección durante los primeros minutos, permitiendo apenas dos goles en todo el primer tiempo parcial.
El 9-2 con el que se llegó al descanso reflejaba una superioridad abrumadora. Bernat Sanahuja y Vince Vigvári se erigieron como los ejecutores ofensivos, combinando con precisión para desmontar la defensa germana. Su capacidad para encontrar espacios en las zonas de ataque y definir con frialdad permitió al Barceloneta alcanzar una renta de 11-2 en el minuto 9, un margen que parecía insalvable.
La reacción del Hannover llegó aprovechando las exclusiones locales. Los alemanes, especialmente efectivos en superioridades numéricas, lograron recortar distancias hasta el 11-6 en el minuto 12. Este parcial despertó al campeón español, que ajustó su defensa y recuperó el control absoluto del partido. Los últimos minutos del tercer cuarto volvieron a mostrar la mejor versión del Barceloneta, que restableció una cómoda ventaja de siete goles (15-8) antes del último periodo.
El último cuarto se convirtió en un intercambio de goles sin consecuencias para el resultado final, pero con valor para la rotación del banquillo. La entrada del joven portero Bruno Delmas bajo los palos simbolizó el futuro del club y la confianza en las nuevas generaciones. El 20-12 final no solo certificó el liderato del grupo, sino que también envió un mensaje claro al resto de candidatos al título: el Atlètic Barceloneta llega en forma a la fase decisiva.
El sorteo del próximo lunes determinará los rivales en la liguilla de dos grupos de cuatro equipos que precede a la Final a Cuatro. El Hannover, pese a la derrota, acompañará a los españoles en la siguiente ronda, demostrando que la competición alemana sigue siendo un rival a tener en cuenta.
Por su parte, el KEIO Sabadell afrontaba su compromiso contra el Marsella francés sin opciones de clasificación, pero con la necesidad de cerrar su participación en la Champions con dignidad. El conjunto galo, que la temporada pasada alcanzó la cuarta posición en la competición, se jugaba únicamente el orgullo ante su afición, mientras que los vallesanos buscaban un triunfo que les diera moral de cara a su nueva aventura en la Eurocopa.
Desde el inicio, el equipo de Quim Colet mostró una actitud irreprochable. Un parcial inicial de 5-2 estableció la dinámica del encuentro, con un Sabadell liberado de la presión y dispuesto a demostrar su calidad. La lógica reacción del Marsella, que intentó evitar una despedida amarga, llegó en el segundo cuarto. Los franceses, conscientes de que su continuidad en la Champions ya era imposible, lucharon por el honor y se acercaron a un solo gol (7-6, minuto 12).
La compostura del Sabadell no flaqueó. Los refuerzos estrella, llamados a elevar el nivel competitivo del equipo en Europa, respondieron finalmente a la confianza depositada en ellos. Federico Panerai y el internacional Sergi Cabanas lideraron el ataque con tres goles cada uno, demostrando su capacidad para marcar la diferencia en momentos clave. Su contribución ofensiva permitió al conjunto catalán ampliar la ventaja hasta el 15-9 en el último periodo.
El arreón final del Marsella, que logró un parcial de 4-2 en los últimos minutos, no puso en peligro el triunfo vallesano. El 16-13 final representó una victoria moral importante para un equipo que necesitaba recuperar sensaciones positivas antes de afrontar la segunda competición continental.
Aunque el destino continental del Sabadell ya estaba decidido, el triunfo ante un rival de la entidad del Marsella permite al equipo afrontar la Eurocopa con mayor confianza. La competición secundaria europea se presenta como una oportunidad para reconducir la trayectoria internacional del club y demostrar que su proyecto deportivo tiene futuro más allá de las fronteras nacionales.
La jornada evidenció el buen momento del waterpolo español. Por un lado, el Atlètic Barceloneta confirma su condición de candidato serio al título continental, con una plantilla equilibrada que combina experiencia y juventud, y un sistema de juego que ha demostrado ser efectivo contra cualquier rival. Por otro, el Sabadell, pese a no haber alcanzado los objetivos marcados en la Champions, muestra una capacidad de reacción y una calidad individual que le convierten en un rival temible en la Eurocopa.
Los dos conjuntos catalanes representan la vanguardia del waterpolo nacional y su comportamiento en competición europea refuerza el prestigio de la Liga española, considerada una de las más competitivas del mundo. La presencia del Barceloneta en la fase final de la Champions y la participación del Sabadell en la Eurocopa garantizan que el waterpolo español seguirá teniendo protagonismo continental durante toda la temporada.
La próxima semana será crucial para el Atlètic Barceloneta, que conocerá sus rivales en la liguilla. La ilusión de alcanzar una nueva Final a Cuatro y optar al título más prestigioso del waterpolo clubes europeos pasa por mantener el nivel exhibido contra el Hannover. Para el Sabadell, el reto es diferente pero no menos importante: demostrar en la Eurocopa que su proyecto tiene la solidez necesaria para competir con garantías en el máximo nivel continental.