Muere José Bisbal, leyenda del boxeo y padre de David Bisbal

El histórico boxeador almeriense, de siete títulos nacionales, fallece a los 84 años tras una larga lucha contra el Alzheimer

El mundo del deporte español vive hoy una jornada de luto con el fallecimiento de José Bisbal Carrillo, una figura legendaria del boxeo nacional y padre del reconocido cantante David Bisbal. A los 84 años, el histórico pugilista ha dicho adiós en su querida Almería, la ciudad que le vio nacer y donde forjó su indiscutible legado deportivo.

La noticia, confirmada por medios locales, ha conmovido tanto al ámbito boxístico como al mundo del espectáculo, uniendo en duelo a dos universos que raramente convergen. José Bisbal no era solo el progenitor de una estrella del pop; era él mismo una estrella en el cuadrilátero, con una carrera que brilló con intensidad durante las décadas de los sesenta y setenta.

Una trayectoria de leyenda

Nacido en 1941 en la histórica Plaza Vieja de Almería, Pepe Bisbal -como le conocían cariñosamente sus paisanos- descubrió el boxeo cuando España era un país muy diferente. En aquella época, los deportistas profesionales enfrentaban condiciones durísimas, donde la explotación era moneda corriente y los triunfos se conseguían con sudor, sangre y una determinación a prueba de bombas.

Su paso por el boxeo amateur ya presagiaba un futuro prometedor. Se coronó campeón de Andalucía y alcanzó la posición de subcampeón de España en 1960 en la categoría de peso mosca. Aquella medalla de plata no hizo sino avivar su ambición, y en 1961 dio el salto a la categoría profesional, donde escribiría las páginas más gloriosas de su historia.

Durante su etapa profesional, Bisbal acumuló un impresionante palmarés: 49 victorias, 35 derrotas y 9 empates. Pero más allá de los números, lo que realmente le distinguía era su estilo elegante y su capacidad para bailar en el ring. Los expertos del sector siempre destacaron su habilidad para esquivar golpes en las cuerdas, una destreza que convertía cada combate en una coreografía de precisión milimétrica.

Sin embargo, su mayor contribución al boxeo español fue su audacia. José Bisbal fue pionero en internacionalizar el boxeo nacional, siendo el primer español en aceptar desafíos fuera de nuestras fronteras. Su valentía le llevó a Göteborg, donde enfrentó dos veces al sueco Jan Persson, imponiéndose en ambas ocasiones y demostrando que el boxeo español podía competir con los mejores del continente.

El rey de los siete títulos

El logro que más orgullo le proporcionaba -y que constituye su mayor legado- fueron sus siete títulos de campeón de España. En una época donde los combates se organizaban sin la infraestructura actual, donde los boxeadores debían lidiar con managers poco escrupulosos y condiciones precarias, aquellos siete campeonatos representan una proeza sobrehumana.

Cada título fue conquistado con sacrificio. David Bisbal mismo recordaba en sus redes sociales cómo imaginaba a su padre "corriendo por La Molineta, o subiendo el Tibidabo de Barcelona, cuidando cada detalle, comiendo su trozo de ternera y sufriendo con el peso antes de la próxima pelea". Esas imágenes reflejan la dureza de un deporte donde cada gramo cuenta y cada entrenamiento puede marcar la diferencia entre la victoria y la derrota.

La batalla más dura: el Alzheimer

Los últimos años de José Bisbal transcurrieron lejos de los focos y los aplausos. La enfermedad de Alzheimer fue su último y más despiadado rival, uno contra el que no había entrenamiento ni estrategia posible. Durante varios años, el exboxeador residió en un centro especializado donde, según el Diario de Almería, "era tratado con mucho mimo y cariño".

La enfermedad progresiva fue minando sus recuerdos, borrando poco a poco las vivencias que habían definido su existencia. Sin embargo, existía un banco de memoria que ni el Alzheimer logró borrar: el amor por su esposa Mari. David Bisbal confesó en varias ocasiones que su padre ya no reconocía a nadie, "excepto a su mujer, Mari, a la que ama con todo su corazón". Ese amor inquebrantable se convirtió en su último refugio, su esquina donde recuperar fuerzas.

El 1 de diciembre, en el cumpleaños de José, David publicó un conmovedor mensaje en Instagram que ya tenía sabor a despedida. "El primer campeón de España de boxeo nacido en Almería. Siete títulos en una época dura, cuando era muy fácil que te engañaran", escribió, reconociendo las dificultades de aquella era. El mensaje concluía con una reflexión sobre el poder curativo de un simple abrazo, algo que la enfermedad había hecho aún más preciado.

El adiós de un hijo orgulloso

La noticia del fallecimiento ha sido confirmada por el propio David Bisbal a través de sus redes sociales, donde ha compartido imágenes de su padre enfundado en los guantes de boxeo, capturando la esencia de quien fue. El mensaje, breve pero cargado de emotividad, rezaba: "Papá, hoy te quedas a vivir dentro de mi corazón. Sabemos que allá arriba seguirás siendo un luchador, ganando todos los combates en el cielo".

En cuestión de minutos, la publicación se inundó de mensajes de condolencia, corazones virtuales y muestras de cariño de seguidores, compañeros del sector y personalidades del deporte. La dualidad de la familia Bisbal -el arte y el deporte- ha generado una ola de solidaridad que trasciende fronteras.

Un legado que trasciende el ring

La figura de José Bisbal Carrillo va mucho más allá de sus logros deportivos. En Almería, donde nunca le llamaron José sino Pepe, representa un símbolo de superación, de lucha contra la adversidad y de orgullo local. Su historia inspira a nuevas generaciones de boxeadores que ven en él un ejemplo de que, con tesón, es posible alcanzar la cima incluso desde las condiciones más humildes.

El boxeo español pierde a uno de sus pioneros, a un hombre que abrió puertas en el extranjero y demostró que nuestros púgiles podían codearse con los mejores. Pero más allá de las estadísticas y los títulos, lo que realmente perdura es el recuerdo de un hombre que supo luchar hasta el final, tanto en el ring como en la vida.

La memoria del campeón

Aunque el Alzheimer intentó borrar sus recuerdos, la memoria colectiva de Almería y del boxeo español conservará intacta la figura de José Bisbal. Sus siete títulos, su valentía en los rings escandinavos, su elegancia en el cuadrilátero y, sobre todo, su capacidad de sacrificio, permanecerán como un faro para quienes entienden que el verdadero campeonato no se gana solo con los puños, sino con el corazón.

David Bisbal ha heredado de su padre esa misma capacidad de lucha, aunque la haya canalizado a través de la música. Ambos han puesto a Almería en el mapa mundial, cada uno en su disciplina, demostrando que el talento y el esfuerzo son universales.

En estos momentos de duelo, la familia Bisbal recibe el cariño de miles de personas que reconocen en José a un campeón en todos los sentidos. Descanse en paz el luchador, el pionero, el padre. Su última campana ha sonado, pero su legado boxeará por siempre en nuestra memoria.

Referencias