Vinicius apuesta por el Alverca: 33 fichajes y un sueño en Portugal

Mientras su renovación con el Real Madrid espera, el brasileño preside el histórico ascenso del Alverca con 33 fichajes y 14 nacionalidades

La temporada 2024-2025 llega con buenas noticias para los aficionados del Real Madrid. Vinicius Júnior continuará vistiendo de blanco pese a los constantes rumores que vinculaban su salida hacia Arabia Saudita o otros gigantes del fútbol europeo. La certeza de su continuidad en el Santiago Bernabéu, sin embargo, viene acompañada de una pausa en las negociaciones contractuales, ya que su renovación ha sido oficialmente aplazada hasta el final de la presente campaña, tal como confirmó Manu Carreño en El Larguero de la Cadena SER.

Este aplazamiento no implica desinterés por parte del club merengue, sino una estrategia temporal que permite al futbolista brasileño centrarse en dos frentes simultáneos: su rendimiento en el terreno de juego y su reciente rol como presidente del Futebol Clube de Alverca, club portugués que acaba de protagonizar uno de los ascensos más emocionantes de las últimas décadas.

El regreso del Alverca a la Primeira Liga portuguesa tras 21 años de ausencia representa un hito histórico para la entidad, y Vinicius ha decidido acompañar este logro con una revolución total en la plantilla. La ventana de fichajes veraniega se convirtió en un auténtico torbellino de incorporaciones que ha dado forma a un proyecto ambicioso y de largo recorrido.

33 nuevos jugadores han llegado a las filas del club luso, configurando una plantilla que combina juventud, diversidad y experiencia calculada. Esta cifra no solo refleja la determinación del brasileño por consolidar al Alverca en la élite del fútbol portugués, sino también su visión de crear un equipo con proyección internacional y un estilo de juego atractivo.

La internacionalización del proyecto queda patente con la presencia de 14 nacionalidades diferentes en el vestuario. Esta diversidad cultural enriquece el ADN del equipo y permite fusionar distintas escuelas futbolísticas bajo una misma identidad. La estrategia de mercado se ha centrado en la adquisición de futbolistas que llegan libres o en condiciones de cesión, con el fútbol español como principal mercado de referencia.

Entre las incorporaciones destacan varios futbolistas formados en las categorías inferiores del fútbol ibérico. El central catalán Sergi Gómez, de 33 años y formado en la mítica Masía del Barcelona, afronta su primera experiencia fuera de España tras una extensa trayectoria en Celta de Vigo, Sevilla y Espanyol. Su liderazgo defensivo y su conocimiento de la élite española aportan solidez a una defensa necesitada de veteranía.

La conexión con el fútbol español se refuerza con la llegada del lateral Nabil Touaizi, nacido en Murcia y con pasado en las selecciones juveniles de España y Marruecos. El joven defensa busca en Portugal la oportunidad de consolidarse como titular y demostrar su potencial en un campeonato competitivo. Del mismo modo, el delantero serbio Marezi llega cedido desde el Almería con la misión de aportar gol y desequilibrio en el último tercio del campo.

El centrocampista almeriense Tomás Mendes completa el grupo de españoles que han confiado en el proyecto de Vinicius, incorporándose desde el Alavés para reforzar la medular del conjunto portugués. Estas adquisiciones demuestran la confianza del club en el talento formado en las canteras y ligas españolas, consideradas como una de las mejores escuelas de formación del mundo.

El Alverca también ha abierto sus puertas al talento latinoamericano emergente. El centrocampista colombiano Gian Cabezas y el central internacional hondureño Julián Martínez representan la apuesta por las promesas del continente americano, ofreciéndoles una plataforma europea desde la que proyectar sus carreras. Esta política de fichajes equilibrada entre experiencia y juventud, entre lo local y lo global, dibuja un proyecto sólido y con visión de futuro.

Los resultados deportivos, sin embargo, están siendo exigentes en estos primeros compases de la temporada. Tras las cuatro primeras jornadas de la Primeira Liga, el conjunto de Alverca aún no ha conseguido estrenar su casillero de victorias. El balance refleja tres derrotas ante Moreirense, Braga y Benfica, más un empate a domicilio contra el Estrela Amadora. Estos números, lejos de desanimar, contextualizan la dificultad de la adaptación a la máxima categoría tras más de dos décadas en divisiones inferiores.

El pasado 31 de agosto, el Alverca recibió en su estadio al poderoso Benfica en un encuentro que, pese al resultado adverso (1-2), se convirtió en una fiesta para la entidad. La presencia de Vinicius Júnior en las gradas fue el auténtico atractivo del día, convirtiéndose en el centro de atención para decenas de seguidores que no dudaron en solicitar fotografías y demostrar su admiración hacia la estrella brasileña. Su apoyo tangible al proyecto refuerza el compromiso del jugador con el club que preside.

La dualidad de roles de Vinicius Júnior en esta temporada resulta fascinante. Por un lado, debe mantener su nivel de élite en el Real Madrid, donde sigue siendo uno de los pilares fundamentales del equipo de Carlo Ancelotti. Por otro, asume la responsabilidad de gestionar un proyecto deportivo en plena construcción, con todas las incertidumbres y desafíos que conlleva el regreso a la élite portuguesa.

Este doble compromiso pone de manifiesto la ambición y la capacidad de gestión del futbolista, que no se conforma con brillar sobre el césped, sino que trasciende su figura para incursionar en la dirección deportiva con una visión clara y un plan definido. La decisión de aplazar su renovación con el Madrid hasta junio permite, precisamente, dedicar el tiempo necesario a ambas facetas sin distracciones.

El proyecto del Alverca, con su plantilla rejuvenecida y su marcado carácter internacional, representa un sueño hecho realidad para Vinicius. Las 33 incorporaciones no son un capricho, sino una declaración de intenciones: el club no quiere ser un mero participante en la Primeira Liga, sino consolidarse y crecer con paso firme. La mezcla de veteranía de Sergi Gómez, la promesa de Touaizi, el gol de Marezi y la creatividad de los jóvenes latinoamericanos configura un rompecabezas interesante que deberá ir encontrando su encaje perfecto sobre el campo.

La presencia de tantos nacionalidades diferentes también plantea un reto de integración y cohesión de grupo, pero simultáneamente ofrece una riqueza táctica y cultural invaluable. Cada jugador aporta su visión del fútbol, su experiencia formativa y su hambre de triunfar, creando un ambiente propicio para el crecimiento colectivo.

Mientras el Real Madrid sigue disfrutando de su estrella brasileña, el fútbol portugués contempla con interés el experimento del Alverca. Los resultados iniciales pueden no ser espectaculares, pero la paciencia y la planificación a largo plazo son virtudes esenciales en cualquier proyecto deportivo serio. Vinicius lo sabe, y su implicación personal en el día a día del club lo demuestra.

La temporada promete ser apasionante para el extremo, que tendrá que equilibrar la exigencia de la Champions League y LaLiga con la gestión de un club en fase de reconstrucción. Su capacidad para sobresalir en ambos ámbitos definirá no solo su legado como futbolista, sino también su potencial como dirigente del futuro. Por ahora, el Alverca respira ilusión, y el Real Madrid mantiene a una de sus grandes estrellas. El tiempo dirá cómo evolucionan ambas historias, pero el presente ya es emocionante por derecho propio.

Referencias