El Zaragoza se queda sin victoria ante el Eibar tras un autogol de El Yamiq

El defensa marroquí fue el protagonista del encuentro al marcar un gol, un autogol y ser expulsado en el empate a uno en el Ibercaja Estadio

El Real Zaragoza sumó un nuevo tropiezo en su casillero este sábado al no poder pasar del empate a uno frente al Eibar en el Ibercaja Estadio. Un encuentro donde la suerte no acompañó al conjunto aragonés, que dominó buena parte del choque pero acabó cediendo dos puntos valiosos en su lucha por la permanencia. La figura central del partido fue sin duda El Yamiq, el central marroquí que se convirtió en héroe y villano al mismo tiempo: abrió el marcador con un cabezazo espectacular, pero posteriormente marcó en su propia portería y recibió la tarjeta roja directa en el tiempo añadido.

El conjunto blanquillo salió a la cancha con una actitud renovada respecto a sus últimas actuaciones. Desde el pitido inicial, los hombres de Rubén Sellés mostraron un nivel de intensidad y organización que había estado ausente en semanas anteriores. El equipo presionaba arriba, recuperaba balones en campo rival y generaba peligro por las bandas. Sin embargo, pese a este dominio territorial, fueron los visitantes los que avisaron primero. A los quince minutos, Javi Martón se elevó por encima de la defensa local y su remate de cabeza obligó a Andrada a lucirse con una intervención de gran nivel, desviando el esférico a córner.

La respuesta del Zaragoza no se hizo esperar. A los veinticinco minutos, Rober González ejecutó un saque de esquina desde la izquierda que encontró la cabeza de El Yamiq, quien conectó el balón con una potencia inusitada, imposible de detener para el guardameta rival. El estadio entero celebró el tanto del central, que parecía encaminar a su equipo hacia la ansiada victoria. El gol dio alas al conjunto local, que continuó creando ocasiones. Poco antes del descanso, Francho Serrano probó suerte desde la frontal del área con un disparo raso que Magunagoitia desvió con apuros a córner.

La segunda mitad comenzó con el mismo guion. El Zaragoza salió en busca del segundo tanto que sentenciara el encuentro. La ocasión más clara llegó tras una genialidad individual de Sebas Moyano, que se deshizo de varios defensores por la banda izquierda y sirvió un balón en la medida a Marcos Cuenca. El delantero chocó el balón contra el poste izquierdo de la portería de Eibar, y en el rechace, Francho Serrano, solo ante el portero, disparó desviado por encima del larguero. Un fallo que el equipo lamentaría profundamente minutos después.

Prácticamente en la jugada siguiente, el Eibar encontró el empate de forma fortuita. Un centro de Cubero desde la derecha fue despejado por El Yamiq, pero el balón se introdujo en la propia portería de Andrada por el palo corto. El defensa, que minutos antes era el héroe, se convirtió en la pesadilla de su equipo. El tanto desanimó al conjunto local, que vio cómo se escapaban los tres puntos de su estadio.

El partido entró en una fase final de ida y vuelta, con ambos equipos buscando la victoria. El Zaragoza tuvo dos ocasiones clarísimas para haberse adelantado de nuevo. Primero fue El Yamiq quien, en una nueva acción a balón parado, remató de cabeza rozando el palo derecho de la meta visitante. Posteriormente, Mario Soberón probó suerte con un disparo desde dentro del área que Magunagoitia detuvo con una gran parada, evitando el segundo tanto local.

El desenlace del encuentro estuvo marcado por la expulsión de El Yamiq en el tiempo de prolongación. El central marroquí recibió roja directa por dar un manotazo a un rival, una acción que dejó a su equipo con diez hombres en los instantes finales. El árbitro no dudó en mostrarle la tarjeta roja, poniendo fin a una noche para el olvido para el defensa.

Con este empate, el Real Zaragoza alarga su racha sin conocer la victoria en casa hasta el pasado treinta de noviembre, cuando superó al Leganés por tres goles a dos con tantos de Kodro, Toni Moya y Francho Serrano. Desde aquel triunfo, el conjunto aragonés ha cosechado tres derrotas (ante Cádiz y Las Palmas por 1-2 en ambos casos) y tres empates (contra Real Sociedad B, Castellón y Eibar). Una dinámica preocupante que sitúa al equipo en la zona de peligro de la clasificación.

El técnico Rubén Sellés tendrá que trabajar en los próximos días en la efectividad de cara a gol, ya que su equipo genera ocasiones pero las desaprovecha de forma reiterada. La falta de puntería está costando puntos valiosos al conjunto blanquillo, que necesita urgentemente una victoria para recuperar la confianza y alejarse de los puestos de descenso. La próxima jornada será clave para el futuro del equipo, que deberá afrontar sus compromisos con la máxima concentración y determinación.

El Ibercaja Estadio volvió a quedarse sin celebrar una victoria que se resistía desde hace más de un mes. Los aficionados, pese a la buena actitud mostrada por el equipo, se fueron a casa con la sensación de que se escapó una oportunidad de oro para sumar tres puntos vitales. La regularidad es la asignatura pendiente del Zaragoza, que alterna buenos momentos de juego con errores defensivos y fallos en el último pase que le están pasando factura en la tabla clasificatoria.

El Eibar, por su parte, se lleva un punto de su visita a Zaragoza gracias a la fortuna y al acierto defensivo en los momentos decisivos. El conjunto vasco supo aprovechar el único error grave de la defensa local para empatar el encuentro y posteriormente aguantar el resultado con orden y sacrificio. La igualdad en el marcador refleja lo ajustado del choque, donde ninguno de los dos equipos se mostró claramente superior al otro durante los noventa minutos.

En resumen, el Real Zaragoza volvió a demostrar que tiene calidad para competir en la categoría, pero le falta el acierto necesario para traducir su dominio en victorias. La figura de El Yamiq resume a la perfección la noche del equipo: brillante en algunos momentos, pero con errores que acaban costando caros. La plantilla deberá levantar la cabeza rápidamente si quiere revertir esta dinámica negativa y encarar el futuro con optimismo. La temporada es larga, pero cada jornada que pasa sin sumar de tres en tres complica las opciones de los blanquillos.

Referencias