Manchester United vence 2-0 al Tottenham y sigue en racha ascendente

Bruno Fernandes y Cunha lideran la victoria de los Red Devils en un partido dominado de principio a fin en Old Trafford

El Manchester United prolongó su notable trayectoria ascendente en la Premier League al imponerse con autoridad por 2-0 al Tottenham Hotspur en un duelo que reflejó a la perfección la transformación experimentada por el conjunto de Old Trafford desde la llegada de Michael Carrick al banquillo. La victoria, más allá de los tres puntos, representa una declaración de intenciones de un equipo que ha encontrado su mejor versión justo cuando la temporada entra en su fase decisiva.

El encuentro, celebrado en un Old Trafford repleto y entregado, mostró desde el inicio un claro dominio de los locales. El United salió al terreno de juego con una mentalidad ofensiva que sorprendió a un Tottenham que esperaba un planteamiento más conservador. La presión alta implementada por Carrick ahogó la salida de balón de los londinenses, obligándoles a cometer errores en zona peligrosa.

La primera mitad fue un monólogo rojillo. A los 12 minutos, una combinación entre Bruno Fernandes y Cunha acabó con el brasileño frente a portería, pero su disparo se encontró con una excelente intervención de Vicario, quien desde el principio advirtió que tendría una tarde complicada. El portero italiano se convirtió en el salvador de su equipo en múltiples ocasiones, evitando que el marcador reflejara una diferencia mayor.

El golpe definitivo llegó en el minuto 38. Tras una recuperación en campo rival, el balón llegó a los pies de Bruno Fernandes en la frontal del área. El capitán portugués, con la calidad que le caracteriza, ajustó el disparo al palo derecho de Vicario, que nada pudo hacer para evitar el 1-0. La celebración en las gradas fue ensordecedora, reconociendo el merecimiento de la ventaja.

El segundo tiempo no varió el guion. El Tottenham intentó reaccionar con la entrada de Bissouma y Kolo Muani, pero la falta de ideas en la creación de juego fue evidente. Postecoglou, técnico visitante, vio impotente cómo su equipo era incapaz de generar peligro real. Por el contrario, el United seguía creando ocasiones con una facilidad preocupante para los intereses spurs.

Cunha, particularmente, estuvo imparable. El delantero brasileño tuvo dos goles anulados por fuera de juego milimétrico, mostrando su olfato goleador y su capacidad para moverse entre líneas. Aunque no pudo celebrar sus tantos, su contribución al juego fue invaluable, generando espacios para sus compañeros y desgastando a la defensa rival con constantes movimientos.

Mbeumo, el otro extremo del ataque, también dejó destellos de su calidad. En el minuto 65, un disparo suyo desde la frontal se estrelló en el palo derecho de la portería de Vicario, cuando ya cantaba el segundo gol. La jugada fue una muestra de la efectividad ofensiva del United, capaz de generar peligro desde cualquier situación.

Los cambios de Carrick resultaron magistrales. La entrada de Sesko por Cunha aportó frescura y velocidad en el último tramo, mientras que la defensa, con Shaw y Mazraoui sólidos en los costados, neutralizó cualquier intento de reacción del Tottenham. La medular, con Ugarte y Casemiro, controló el ritmo del juego con una madurez que impresionó a propios y extraños.

El segundo gol llegó en el minuto 78, cuando Bruno Fernandes, otra vez él, remató de cabeza un centro preciso de Diallo, sentenciando definitivamente el encuentro. El capitán portugués demostró por qué es el líder indiscutible de este equipo, participando en todas las acciones ofensivas y mostrando una madurez táctica notable.

El Tottenham, por su parte, mostró una de sus peores versiones de la temporada. La ausencia de creatividad en el centro del campo y la falta de profundidad en ataque hicieron que su equipo fuera predecible y fácil de defender. Gallagher y Palinha no pudieron imponer su físico, mientras que Solanke estuvo aislado arriba sin recibir balones de calidad. La defensa, liderada por Romero, mostró fisuras constantes que el United supo explotar.

El partido dejó varias enseñanzas tácticas. Primero, que el Manchester United ha encontrado su identidad bajo Carrick, combinando presión alta con transiciones rápidas y un juego asociativo en el último tercio del campo. Segundo, que Cunha y Mbeumo forman una pareja ofensiva con química y movilidad que puede competir con los mejores de la liga. Tercero, que el Tottenham necesita urgentemente reforzar su medular si quiere competir por los puestos de Champions.

Con esta victoria, el United se coloca en la tercera posición de la tabla con 45 puntos, a solo 5 del líder Liverpool. El Tottenham, por el contrario, se queda en sexto lugar con 35 unidades y ve cómo se le escapan los puestos de privilegio. La diferencia de 10 puntos con el cuarto clasificado, Aston Villa, complica seriamente sus aspiraciones europeas.

El próximo desafío para los de Carrick será el derbi contra el Manchester City, un examen de verdadero fuego para medir si esta racha es fruto de la confianza o de un cambio estructural real. Mientras tanto, el Tottenham visitará al Arsenal en otro derbi londinense donde necesitará reaccionar sí o sí para no descolgarse definitivamente.

En resumen, una victoria contundente y merecida del Manchester United que refuerza la ilusión de sus aficionados y pone en alerta al resto de candidatos al título. La racha continúa y Old Trafford vuelve a sonreír, soñando con títulos que hace meses parecían imposibles.

Referencias