Las Palmas y Burgos empatan a cero en un partido con ocasiones y polémica

El conjunto canario dominó la primera mitad pero no concretó, mientras que el Burgos reclamó un penalti en el final que no se señaló

El Estadio de Gran Canaria fue el escenario de un intenso duelo correspondiente a la jornada 25 de LaLiga Hypermotion que enfrentó a Las Palmas y Burgos en un encuentro que terminó sin goles pero no por falta de emoción. El resultado final de 0-0 refleja la igualdad en el marcador, pero no en el desarrollo del partido, donde ambos equipos tuvieron momentos de claro dominio y ocasiones de gol que pudieron decantar el encuentro en cualquier momento.

El conjunto dirigido por Luis García salió con una clara intención de llevar la iniciativa desde el pitido inicial. La primera mitad estuvo marcada por un dominio total de los canarios, que crearon hasta cuatro situaciones de gol clarísimas que, de haberse materializado, hubieran puesto el partido muy de cara para los locales. Sin embargo, la falta de puntería y la intervención decisiva del guardameta visitante, Cantero, impidieron que Las Palmas se adelantara en el luminoso. Los jugadores amarillos mostraron una actitud ofensiva constante, con llegadas por bandas y centros peligrosos que inquietaron permanentemente la defensa visitante.

El palo también se convirtió en un obstáculo infranqueable para los amarillos en los primeros 45 minutos. En dos ocasiones distintas, el balón impactó contra la madera, dejando a los jugadores y aficionados con la sensación de que ese día no estaba destinado a ver gol. La presión constante y el juego ofensivo desplegado por Las Palmas generaron una sensación de superioridad que, sin embargo, no se tradujo en ventaja en el tanteador. Los futbolistas locales mostraban frustración cada vez que el esérico se estrellaba contra el larguero o el poste.

La segunda parte presentó un guion completamente diferente. El Burgos, consciente de que debía reaccionar si quería puntuar en un campo complicado, salió más ordenado y comenzó a crear peligro. El partido perdió intensidad respecto a la primera mitad, con un ritmo más pausado y llegadas intermitentes de los visitantes. Curiosamente, el palo también se alió con el Burgos en esta ocasión, evitando que los de Ramis se adelantaran en el marcador. Los cambios tácticos del técnico visitante dieron resultado, logrando equilibrar el centro del campo y crear contragolpes peligrosos.

El encuentro entró en una fase de bajas pulsaciones, con ambos equipos mostrando cierta precaución y sin arriesgar en exceso. Las sensaciones eran de un juego atípico para un tramo final, donde normalmente se espera ver a los equipos volcados en busca del gol de la victoria. En este caso, parecía que ambos conjuntos se conformaban con el empate, conscientes de sus respectivas dinámicas negativas. El público presente en el Estadio de Gran Canaria observaba con cierta resignación cómo el partido se apagaba poco a poco.

El desenlace del partido estuvo marcado por la polémica. En los instantes finales, el Burgos reclamó un penalti claro sobre Mollejo, jugador que había entrado desde el banquillo. El canterano del Atlético de Madrid se quedó mano a mano ante el portero Horkas cuando fue derribado por Mika Marmol desde atrás. La acción fue lo suficientemente clara como para que el colegiado señalara la falta y mostrara la tarjeta amarilla al defensor local, pero la jugada no acabó en el punto de penalti, lo que generó las protestas visitantes. Las imágenes de televisión mostraron claramente el contacto inexistente con el balón por parte de Marmol.

Precisamente, las protestas fueron el otro elemento destacado del tramo final. El asistente de Ramis, José Manuel Gil, fue expulsado por reclamar de manera vehemente la pena máxima. La decisión del árbitro dejó al cuerpo técnico del Burgos con un miembro menos en el banquillo, añadiendo más tensión a un final ya de por sí tenso. Las discusiones entre el cuarto árbitro y el cuerpo técnico visitante se prolongaron durante varios minutos.

A lo largo del encuentro, el árbitro también tuvo que mostrar varias tarjetas amarillas. Estanis vio la cartulina por un agarrón claro que cortaba una contra del Burgos, mientras que Lizancos también fue amonestado por derribar a Benedetti en el flanco derecho. Barcia, por su parte, recibió la amarilla por una falta sobre Fer Niño que pudo ser aún más costosa. Estas sanciones reflejaban la tensión creciente en un partido donde los puntos eran vitales para ambos conjuntos.

El portero Cantero se convirtió en una de las figuras del partido. Sus intervenciones, especialmente en la primera mitad, mantuvieron vivo a su equipo. Un paradón ante Miyashiro en el segundo tiempo volvió a demostrar su estado de forma y su capacidad para responder en los momentos clave. Sin duda, fue uno de los principales responsables de que el Burgos regresara a casa con un punto en el bolsillo. Su seguridad bajo palos transmitió confianza a la defensa.

Por parte de Las Palmas, la sensación fue de frustración. El equipo dominó, creó ocasiones, pero no pudo concretar. La mala dinámica continúa para los canarios, que ven cómo los puntos se les escapan en casa pese a sus buenas actuaciones. La falta de efectividad en ataque se ha convertido en un problema recurrente que debe solucionar si aspira a los puestos de playoff. Los delanteros locales no estuvieron finos en la definición.

El Burgos, por su parte, hace bueno el punto conseguido en un campo difícil. Aunque su juego no fue brillante, supo sufrir y aprovechar las opciones que tuvo. La igualdad en LaLiga Hypermotion es máxima y cada punto sumado lejos de casa tiene un valor incalculable para los objetivos de la temporada. Los jugadores visitantes celebraron el empate como si fuera una victoria.

El encuentro finalizó con un empate a cero que deja sensaciones encontradas en ambos bandos. Las Palmas continúa en el atasco, sin conseguir la victoria que le permita respirar y alejarse de los puestos de peligro. El Burgos, con el punto conseguido, mantiene la regularidad y sigue compitiendo en la zona media de la tabla. La distancia entre ambos equipos en la clasificación no se modifica sustancialmente.

Los próximos compromisos no dan tregua. Las Palmas visitará el 15 de febrero el estadio de Anduva para enfrentarse al Mirandés en un duelo directo donde los puntos serán fundamentales. Por su parte, el Burgos recibirá el 14 de febrero en El Plantío al Cádiz, uno de los gallitos de la categoría, en un partido que se presenta complicado pero ilusionante. Ambos técnicos tendrán que ajustar sus plantillas para estos importantes encuentros.

En resumen, el Las Palmas-Burgos dejó un sabor agridulce para los locales y un punto valioso para los visitantes. El fútbol, en ocasiones, es injusto con quien más lo intenta, y este fue uno de esos días donde el dominio no se tradujo en victoria. Queda mucha temporada por delante y ambos equipos tendrán que seguir luchando por sus objetivos en una competición tan igualada como LaLiga Hypermotion. La regularidad será clave en las próximas jornadas.

Referencias