La Real Sociedad continúa demostrando que está en uno de sus mejores momentos de la temporada. En un encuentro vibrante celebrado en el estadio de Anoeta, el conjunto donostiarra se impuso por 3-1 al Elche, consolidando su buena racha y acercándose a los puestos europeos. El partido, correspondiente a la jornada liguera, dejó momentos de gran intensidad y destacadas actuaciones individuales que marcaron la diferencia.
El encuentro comenzó con un ritmo trepidante. La Real Sociedad, consciente de la importancia de sumar de a tres en casa, salió decidida a imponer su juego desde el primer minuto. Sin embargo, el primer gol llegó de forma inesperada. Tras una jugada confusa en el área visitante, Sucic aprovechó un rechace para abrir el marcador. El tanto, lejos de desanimar al Elche, sirvió para activar al conjunto franjiverde, que respondió con valentía y creó varias ocasiones claras de gol.
El segundo tanto local llegó de la mano del capitán Mikel Oyarzabal, quien una vez más demostró por qué es el referente del equipo. Tras un error defensivo del Elche, el delantero se encontró solo ante el portero y definió con la frialdad que le caracteriza. El 2-0 parecía sentenciar el encuentro, pero el Elche tenía otras intenciones. Los visitantes reaccionaron con orgullo y dominaron buena parte del segundo tiempo, mereciendo incluso un mejor resultado.
La segunda mitad fue un monólogo del Elche. El equipo dirigido por Eder Sarabia salió con una actitud completamente diferente y sometió a la Real Sociedad durante largos tramos del partido. Los franjiverdes crearon ocasión tras ocasión, pero se encontraron con un muro llamado Alex Remiro. El portero de la Real Sociedad realizó tres paradas espectaculares en mano a mano que evitaron el gol visitante y mantuvieron vivo el sueño europeo de su equipo. Sin su intervención, el resultado habría sido muy diferente.
El Elche consiguió descontar mediante un gol que puso el 2-1 en el marcador, lo que aumentó la tensión en las gradas de Anoeta. Los visitantes creían en la remontada y lo intentaron con todas sus fuerzas, pero la Real Sociedad demostró una vez más su efectividad en la contra. En una jugada rápida y bien ejecutada, Sergio Gómez asistió a Oskarsson, quien definió con calidad para establecer el definitivo 3-1.
Las declaraciones postpartido reflejaron las sensaciones encontradas en ambos bandos. Por parte de la Real Sociedad, Alex Remiro destacó la confianza del grupo: "Tenemos mucha más confianza y hay que aprovechar esta ola, esta energía. Priorizamos lo que nos viene, y ahora es la Copa, donde estamos muy ilusionados, queremos hacer un gran partido y luego a pensar en la Liga, queremos engancharnos arriba, meternos en la pelea". El portero dejó claro que el objetivo inmediato es la competición copera, pero sin perder de vista la lucha por los puestos altos en LaLiga EA Sports.
El capitán Mikel Oyarzabal, elegido como MVP del encuentro, también analizó la victoria: "Victoria importante para seguir enchufados arriba, nos tocaba un partido distinto hoy, pero hemos aprovechado nuestras ocasiones. El míster ha hecho que todos hagamos click, todos juntos somos muy fuertes, todos nos hemos enchufado y es muy bonito". Oyarzabal reconoció que el equipo tuvo que sufrir, pero la unidad del grupo fue clave para superar las dificultades.
Por su parte, el delantero André Silva mostró su apoyo incondicional al cuerpo técnico: "Seguro que salimos de esta mala racha, hay que seguir, y como a la Real, nos va a pasar otra vez. Cien por cien, nos encanta nuestro entrenador, seguimos su liderazgo, le creemos mucho pero tenemos muchas lesiones y esperemos que pronto podamos recuperar". Aunque el equipo gana, las lesiones siguen siendo una preocupación constante.
Desde el bando visitante, Febas no ocultó su frustración: "Estamos jodidos, hemos hecho 25 minutos muy buenos pero ha sacado Remiro una mano espectacular, y ellos nos han penalizado, están en ese momento que llegan dos y meten dos, una hasta con un rechace, es lo que hay. Esto se levanta con personalidad y creyendo en lo que somos, pero hemos tenido ocasiones para marcar más goles aunque insisto que Remiro ha estado muy bien". El jugador del Elche reconoció la superioridad del rival en la efectividad, pero también la mala suerte que acompaña a su equipo.
El resultado deja a la Real Sociedad en una posición privilegiada. El equipo no conoce la derrota en este 2026 y continúa escalando posiciones en la tabla. La victoria ante el Elche demuestra que el conjunto de Imanol Alguacil sabe ganar de diferentes maneras: dominando el juego o sufriendo y aprovechando las contras. Esta versatilidad es precisamente lo que hace a los donostiarras un equipo temible para cualquier rival.
El próximo reto para la Real Sociedad es la Copa del Rey, competición en la que el equipo tiene grandes aspiraciones. Remiro ya adelantó que la ilusión es máxima: "Ahora es la Copa, donde estamos muy ilusionados, queremos hacer un gran partido". El equipo quiere llegar lejos en el torneo del KO y sabe que una buena racha en esta competición puede darle la confianza necesaria para afrontar los compromisos ligueros con mayor tranquilidad.
En cuanto al Elche, la situación es más complicada. El equipo sigue sin ganar en San Sebastián y sin conocer la victoria en este año. A pesar de la buena imagen ofrecida, especialmente en la segunda mitad, los puntos no llegan y la zona de descenso acecha. Sarabia tendrá que trabajar para mantener la moral del grupo y convertir las buenas sensaciones en resultados positivos.
El partido también dejó detalles tácticos interesantes. La Real Sociedad mostró una faceta más pragmática, cediendo el control del juego en determinados momentos para explotar la velocidad de sus delanteros en la contra. Esta versión del equipo txuri-urdin demuestra la madurez táctica que ha adquirido bajo el mando de Alguacil, capaz de adaptarse a las circunstancias del encuentro.
La afición de Anoeta disfrutó de un gran espectáculo y pudo celebrar una victoria que sabe a gloria europea. Los goles de Sucic, Oyarzabal y Oskarsson, sumados a las intervenciones milagrosas de Remiro, configuran un partido redondo para los intereses locales. El equipo está en racha, la confianza es máxima y los objetivos, cada vez más cercanos.
La Real Sociedad ha demostrado que puede ganar jugando bien, pero también puede ganar sufriendo. Esa capacidad de sufrimiento, unida a la calidad de sus jugadores, convierte al equipo en un serio candidato a todo. La ola de resultados positivos no parece tener fin, y la ilusión de la afición crece partido a partido. El miércoles llega la Copa, pero la mente ya está puesta en seguir sumando en LaLiga y meterse de lleno en la pelea por los puestos de privilegio.
El fútbol, al final, se resume en efectividad. El Elche tuvo ocasiones, pero se encontró con un gran portero. La Real Sociedad tuvo menos, pero las aprovechó al máximo. Esa es la diferencia entre ganar y perder, entre soñar con Europa y mirar hacia abajo. Hoy, los donostiarras sueñan a lo grande.