Cucho Hernández, baja casi segura para el Betis-Atlético por lesión muscular

El delantero colombiano del Real Betis no se entrenó con el grupo este viernes y su presencia en el Metropolitano es muy improbable tras un mes de lesión.

El delantero colombiano del Real Betis, Cucho Hernández, continúa alejado de los entrenamientos colectivos con el resto de sus compañeros. Este viernes, el jugador volvió a trabajar de forma individualizada en las instalaciones de la ciudad deportiva Luis del Sol, lo que prácticamente confirma su ausencia para el crucial encuentro de LaLiga del próximo domingo ante el Atlético de Madrid. La imagen del atacante sudamericano realizando ejercicios de recuperación mientras el resto de la plantilla completaba la sesión grupal se ha convertido en una escena recurrente en las últimas semanas, generando preocupación entre la afición verdiblanca.

La situación del atacante sudamericano se ha convertido en una de las principales preocupaciones para el cuerpo técnico dirigido por Manuel Pellegrini. Desde que sufriera la lesión muscular hace exactamente un mes durante el compromiso copero contra el Oviedo, Cucho no ha podido reincorporarse a la dinámica del grupo, lo que pone en serio riesgo su participación en el duelo del Metropolitano correspondiente a la jornada 23 del campeonato nacional. El técnico chileno había confiado en contar con el colombiano para este tramo decisivo de la temporada, pero la evolución de la lesión ha sido más lenta de lo esperado, obligando a modificar los planes iniciales.

El parte médico oficial emitido por el club verdiblanco hace varias semanas detalló que el futbolista padece una lesión miofascial posterolateral del recto anterior izquierdo, una dolencia que requiere un proceso de recuperación meticuloso y que, evidentemente, está tardando más de lo inicialmente previsto. Las expectativas de que pudiera llegar a tiempo para el derbi copero contra los colchoneros, donde el Betis fue eliminado de manera contundente, se desvanecieron cuando las sensaciones durante su rehabilitación no resultaron alentadoras. El dolor persistente y la falta de respuesta del músculo han llevado a los servicios médicos a extremar las precauciones.

En la sesión de entrenamiento de este viernes, celebrada a puerta cerrada en la ciudad deportiva bética, se pudo observar una clara división de grupos. Por un lado, aquellos futbolistas que actuaron como titulares o superaron los 45 minutos de juego en el último compromiso realizaron trabajo de recuperación. Por otro, el resto de la plantilla desarrolló una rutina de mayor intensidad física. Cucho, sin embargo, no se integró en ninguna de estas dos dinámicas, manteniéndose al margen y continuando con su plan de trabajo específico. La soledad del delantero en el césped, acompañado solo por los fisioterapeutas, refleja la gravedad de su situación.

La decisión médica de retrasar su regreso al equipo obedece a la necesidad de no forzar la máquina con un jugador que representa una pieza fundamental en el esquema ofensivo de Pellegrini. El cuerpo técnico prefiere ser conservador y garantizar que el colombiano regrese en condiciones óptimas, aunque ello implique perderlo para uno de los partidos más exigentes del calendario. La posibilidad de que Cucho entre en la lista de convocados para el Metropolitano es prácticamente nula, tal y como reconocen fuentes cercanas al club. El riesgo de una recaída es demasiado alto como para tentar a la suerte.

La mirada ahora se centra en el próximo compromiso liguero contra el Mallorca, programado para el 15 de febrero a las 21:00 horas. Esa fecha marca el horizonte realista para el regreso del delantero, siempre y cuando su evolución en los próximos días sea positiva y no presente contratiempos. La prioridad absoluta es evitar una recaída que podría prolongar su ausencia durante varias semanas más, algo que el Betis no puede permitirse en esta fase decisiva de la temporada. Los servicios médicos han marcado esa fecha como objetivo, pero siempre con la cautela que impone la naturaleza de la lesión.

El técnico chileno deberá configurar su once inicial sin contar con uno de sus hombres de referencia en ataque, lo que obligará a reestructurar el dibujo táctico. Pellegrini ya prepara numerosos cambios en su alineación para el duelo madrileño, pero la ausencia de Cucho no será una de ellas, sino una obligada consecuencia de las circunstancias médicas. El delantero se une así a una lista de bajas que mantiene en vilo a la afición verdiblanca. Su contribución esta temporada ha sido notable, con goles decisivos y una capacidad de desmarque que pocos jugadores poseen en el plantel.

Precisamente, la enfermería del Real Betis sigue siendo una de las más transitadas de LaLiga. En ella permanecen jugadores de la talla de Héctor Bellerín, Isco Alarcón y el argentino Giovani Lo Celso. Este último representa la baja de mayor duración, con un período de recuperación que superará los dos meses, tal y como quedó confirmado con la lista de la Europa League publicada este viernes por la entidad hispalense, donde el centrocampista no figra para dar entrada a Álvaro Fidalgo. La ausencia del ex Tottenham es especialmente sensible, dada su capacidad para generar juego y desequilibrar en el último tercio del campo.

La ausencia de Lo Celso, sumada a la de Cucho, representa un duro golpe para las aspiraciones europeas del conjunto bético. Ambos futbolistas son piezas clave en el engranaje ofensivo de Pellegrini, y su ausencia simultánea obliga a los demás miembros de la plantilla a dar un paso adelante para suplir su ausencia. La profundidad del banquillo se verá seriamente probada en las próximas semanas. Jugadores como Aitor Ruibal, Juanmi o Abde Ezzalzouli tendrán la oportunidad de demostrar su valía y asumir mayor responsabilidad en la creación y finalización de las jugadas ofensivas.

En contraste con estas malas noticias, el defensa Natan sí que volverá a estar disponible tras cumplir el partido de sanción que le impidió jugar ante el Valencia la semana pasada. Su regreso a la lista de convocados supone un alivio para el sistema defensivo, especialmente ante un rival de la entidad del Atlético de Madrid, que presionará con intensidad desde el inicio del encuentro. La velocidad y la anticipación del brasileño serán recursos valiosos para contener las contras del equipo de Simeone.

El partido del domingo en el Metropolitano adquiere una trascendencia especial para el Betis, que necesita sumar puntos para mantenerse en los puestos que dan acceso a competiciones europeas. La victoria en el derbi copero habría supuesto un impulso anímico considerable, pero la eliminación dejó un regusto amargo que ahora debe ser superado con una buena actuación liguera. Sin embargo, la falta de efectivos en plenitud de condiciones complica el objetivo. Los béticos ocupan posiciones de Europa League, pero la competencia es feroz y cualquier tropiezo puede ser costoso.

La gestión de las cargas de trabajo se ha convertido en una prioridad para el cuerpo técnico. Con una plantilla mermada por las lesiones y una competición europea que exige rotaciones inteligentes, Pellegrini debe equilibrar el deseo de competir en todos los frentes con la necesidad de preservar la salud de sus futbolistas. El caso de Cucho es paradigmático: se prefiere perderlo para un partido concreto antes que arriesgar su temporada completa. Esta filosofía conservadora, aunque dolorosa a corto plazo, busca proteger la inversión deportiva a largo plazo.

La afición bética, conocedora de la importancia del colombiano en el juego ofensivo, muestra su comprensión ante la situación. Las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo al delantero, deseando una pronta recuperación que le permita volver a demostrar su calidad sobre el terreno de juego. La paciencia es la virtud que se le pide al jugador y a la masa social, conscientes de que una recaída sería mucho más perjudicial. Los seguidores del Betis han vivido de cerca casos de futbolistas que volvieron precipitadamente y terminaron peor, por lo que valoran la cautela médica.

Mientras tanto, el trabajo en la sombra continúa. Cucho se somete a sesiones de fisioterapia y ejercicios específicos para fortalecer la zona afectada. Cada movimiento es supervisado por el departamento médico, que establece los plazos de regreso con extrema cautela. La experiencia de temporadas anteriores, donde las prisas por recuperar a jugadores clave terminaron en recaídas, ha marcado una filosofía más conservadora en el club hispalense. El proceso incluye trabajo en el gimnasio, sesiones en la piscina de recuperación y ejercicios de activación muscular progresiva.

El calendario no perdona, y el Betis deberá afrontar el envite colchonero con las bajas que tiene. El rival, por su parte, llega en un buen momento de forma y con la moral reforzada tras su paso a la siguiente ronda de la Copa del Rey. El contexto no podría ser más desafiante para los verdiblancos, que necesitarán una actuación coral para sacar algo positivo del feudo rojiblanco. Simeone preparará un once competitivo, consciente de las dificultades del Betis, y buscará aprovechar las ausencias para imponer su ritmo desde el inicio.

La situación de Cucho Hernández refleja la problemática actual del fútbol de élite: la intensidad de la competición genera lesiones musculares que requieren tiempos de recuperación específicos. La presión por los resultados choca con la necesidad de cuidar la salud de los deportistas, y en este caso, el Betis ha optado por la prudencia. El domingo, los focos estarán en el Metropolitano, pero la mirada de los béticos también estará puesta en la evolución de su delantero estrella, esperando que su regreso sea definitivo y sin contratiempos. La temporada del Betis puede depender en gran medida de mantener a sus figuras disponibles para el tramo final.

Referencias