Los Williams deciden en Mestalla: Athletic elimina al Valencia en el descuento

Iñaki Williams anotó el gol de la victoria en el 92' tras una asistencia de su hermano Nico en un partido vibrante de Copa del Rey

El Estadio de Mestalla presenció una noche de intensas emociones y drama hasta el último suspiro. El Athletic Club consiguió una victoria agónica por 2-1 ante el Valencia CF en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, con un gol de Iñaki Williams en el minuto 92 que silenció a la grada local y dio el pase a los leones a la siguiente ronda. La atmósfera en el coliseo valencianista era de expectación máxima, con los locales buscando una victoria que les permitiera seguir adelante en la competición del KO.

El encuentro, correspondiente a la competición del KO, mantuvo a los espectadores en vilo durante los noventa minutos reglamentarios más el descuento. Ambos equipos mostraron sus intenciones desde el pitido inicial, con un ritmo vertiginoso y ocasiones en ambas porterías que anunciaban un desenlace impredecible. La tensión se palpaba en cada acción, con jugadores dispuestos a dejarlo todo sobre el césped.

La primera mitad estuvo marcada por la figura de Sadiq, quien se convirtió en protagonista por motivos encontrados. El delantero nigeriano abrió el marcador, pero en su propia portería. Una falta lateral botada al área valencianista encontró la cabeza del atacante, que desvió el esférico hacia su meta en un lance desafortunado que colocaba el 0-1 en el luminoso. La jugada, a priori inofensiva, se convirtió en una pesadilla para el delantero.

Sin embargo, Sadiq no se vino abajo y tuvo la oportunidad de redimirse minutos después. Un error del guardameta visitante Padilla le permitió empatar el encuentro. El cancerbero se dejó escapar un balón que parecía controlado y el ariete no perdonó, empujando el esférico a la red para establecer el 1-1 antes del descanso. El gesto de celebración del nigeriano reflejaba el alivio de haber compensado su error anterior.

El tramo final de la primera parte vio al Valencia crecerse y asediar la meta de Padilla, que se rehizo de su error anterior con intervenciones de mérito. Danjuma, con ganas de completar la remontada, probó fortuna en varias ocasiones, pero la defensa leonesa aguantó los envites para llegar al intermedio con tablas. Los locales presionaban buscando el segundo gol antes del descanso.

La segunda mitad presentó a un Athletic más ordenado y dominante. El conjunto de Ernesto Valverde tomó el control del juego y comenzó a generar peligro de forma constante. Nico Serrano, el joven extremo navarro, se erigió como la principal amenaza visitante con su desborde y calidad en el uno contra uno. Su presencia en el campo inquietaba constantemente a la zaga valencianista.

El canterano tuvo varias ocasiones claras para adelantar a su equipo. Primero, un disparo desde la frontal que obligó a intervenir al portero local, y posteriormente una espectacular tijera que se marchó rozando el palo. Su actuación fue un aval de su proyección y talento, convirtiéndose en el mejor jugador del Athletic durante gran parte del encuentro. Cada acción suya generaba expectación.

El Valencia, por su parte, intentó responder mediante contragolpes y aprovechando los espacios que dejaba el Athletic en su afán ofensivo. Foulquier tuvo una ocasión clara con un remate que detuvo Padilla, mientras que el meta valencianista Dimitrievski se convirtió en figura al detener un penalti cometido por Tárrega sobre Jauregizar tras la revisión del VAR. La intervención del guardamero macedonio mantenía con vida a su equipo.

El partido parecía abocado a la prórroga cuando el técnico del Athletic decidió apostar por su as en la manga: los hermanos Williams. La entrada de Nico e Iñaki en los minutos finales resultó decisiva y cambió el rumbo de la eliminatoria. La velocidad y desequilibrio de los dos atacantes añadieron un nuevo ingrediente al ataque leonés.

Con el tiempo casi cumplido, una jugada de estrategia despejada por la defensa valencianista dejó el balón en poder del Athletic. Nico Williams recogió el esférico en la banda derecha, encaró a su marcador con su característica velocidad y puso un centro medido al segundo palo, donde apareció Iñaki Williams para rematar de volea y batir a Dimitrievski. La ejecución fue perfecta.

El gol, anotado en el minuto 92, provocó el éxtasis en la afición visitante y un bajón anímico en Mestalla. Los jugadores del Valencia no pudieron reaccionar y el árbitro pitó el final pocos segundos después, certificando el pase del Athletic a octavos de final. La celebración de los jugadores leoneses reflejaba el alivio y la alegría por la clasificación.

El análisis individual deja varios apuntes destacados. En el Athletic, Nico Serrano demostró su madurez y calidad, siendo el mejor de su equipo durante los 70 minutos que disputó. Su capacidad para generar peligro y crear ocasiones fue constante, mostrando credenciales para tener más minutos en competición. Su rendimiento justifica la confianza del cuerpo técnico.

Los hermanos Williams, aunque entraron tarde, demostraron su capacidad de influir en el resultado. Su conexión en el gol final evidencia la química que existe entre ambos, una de las grandes bazas del conjunto bilbaíno. Por su parte, Padilla, tras el error inicial, se rehizo con intervenciones importantes que mantuvieron vivo a su equipo. Su respuesta psicológica fue notable.

En el Valencia, Sadiq tuvo un partido de contrastes. Su gol en propia puerta condicionó el inicio del encuentro, pero su capacidad de reacción y el gol del empate demuestran su fortaleza mental. Sin embargo, la defensa mostró fisuras en el tramo final, especialmente en la jugada del gol, donde no pudieron contener el desborde de Nico Williams. La concentración defensiva fue deficiente.

La eliminatoria refleja la esencia de la Copa del Rey: emoción, drama y definición en los últimos minutos. El Athletic supo sufrir y esperar su momento, mientras que el Valencia pagó caro la falta de tensión en una jugada aislada. El resultado deja a los leones en la siguiente ronda, donde buscarán continuar su camino hacia la final. La competición vive de estas historias.

El partido también deja interrogantes sobre el nivel físico de ambos equipos. El Athletic mostró una mejor condición en la segunda mitad, mientras que el Valencia decayó en los instantes finales. Esta diferencia fue clave para que los visitantes encontraran el gol en el descuento. La preparación física marcará la diferencia en esta fase de la temporada.

La afición del Athletic celebra una clasificación sufrida pero merecida, mientras que la del Valencia lamenta una eliminación que se escapó en los últimos segundos. El fútbol, una vez más, demostró su faceta más cruel e impredecible, donde la concentración hasta el pitido final es fundamental. Los errores se pagan caros en esta competición.

El conjunto bilbaíno deberá ahora prepararse para los octavos de final, donde se enfrentará a un rival de mayor entidad. La lección de Mestalla es clara: en la Copa, no se puede dar por sentado nada hasta que el árbitro no pita el final. Los Williams, una vez más, se convirtieron en los héroes de una noche mágica para el Athletic Club. El sueño copero continúa vivo.

Referencias