Knicks vs Trail Blazers: Nueva York busca su quinta victoria consecutiva

El equipo neoyorquino recibe a Portland en el Madison Square Garden con la moral alta tras una racha positiva de cuatro triunfos seguidos

Los New York Knicks afrontan uno de los momentos más dulces de su temporada 2025-2026. Con cuatro victorias consecutivas en su haber, el conjunto neoyorquino no solo ha recuperado la segunda posición de la Conferencia Este con un registro de 29-18, sino que también ha logrado igualar a los Boston Celtics en la tabla. Este jueves 30 de enero, los de Madison Square Garden tendrán la oportunidad de extender su racha ante unos Portland Trail Blazers que atraviesan por un período complicado.

El calendario no ha sido precisamente benévolo con los Knicks durante el mes de enero, pero la capacidad de respuesta del equipo ha sido notable. A pesar de no mostrar siempre su mejor versión en la pista, los triunfos han comenzado a llegar con regularidad, algo fundamental en una conferencia tan competitiva como la Este. La confianza del grupo es palpable, y la afición del Madison Square Garden espera presenciar la quinta victoria consecutiva de su equipo.

Por el contrario, los Trail Blazers llegan a esta contienda en una situación diametralmente opuesta. El equipo dirigido por Tiago Splitter acumula tres derrotas seguidas, siendo la más reciente y dolorosa un ajustado 115-111 ante los Washington Wizards. Este bache ha generado cierta inquietud en el seno de la franquicia de Oregon, que necesita revertir la dinámica negativa cuanto antes para no despegarse de las posiciones de playoff en la Conferencia Oeste.

El estado físico de los jugadores estrella será uno de los aspectos más seguidos durante el encuentro. En el bando neoyorquino, todas las miradas estarán puestas en Jalen Brunson. El base de los Knicks no se encontraba en plenas condiciones durante el último compromiso ante los Toronto Raptors, donde una indisposición le obligó a abandonar la pista antes de tiempo. En aquel encuentro, Brunson anotó 13 puntos y repartió 4 asistencias en poco más de media hora de juego, pero su ausencia en los minutos finales dejó entrever las dudas sobre su estado de forma.

Si el capitán de los Knicks está al cien por cien, sin duda volverá a ser el faro que guíe a este equipo, tal y como ha venido haciendo desde su llegada desde Dallas. Su liderazgo y capacidad para tomar decisiones en los momentos críticos son insustituibles para las aspiraciones del equipo. En el partido ante Toronto, con Brunson limitado, Mikal Bridges y O.G. Anunoby asumieron el peso ofensivo con 56 puntos combinados, demostrando la profundidad de calidad del roster neoyorquino. Bridges, en particular, fue espectacular con 19 de sus 30 puntos anotados únicamente en el tercer periodo, un arreón que resultó decisivo para batir a un rival directo como los Raptors (119-92).

Además de Brunson, el parte médico de los Knicks incluye otros nombres importantes. Josh Hart, Miles McBride y Mitchell Robinson también llegan con molestias físicas que podrían afectar su rendimiento. La gestión de estos minutos será clave para evitar riesgos innecesarios en un partido que, a priori, debería ser favorable para los locales.

En el lado de los Trail Blazers, la lista de bajas es considerablemente más extensa. El equipo de Portland no solo debe lidiar con las ausencias, sino también con la frustración de haber dejado escapar victorias importantes. La derrota ante Washington ha dejado secuelas evidentes en el ánimo del grupo, y visitar el Madison Square Garden nunca es una tarea sencilla, especialmente cuando el rival llega con la moral por las nubes.

Uno de los jugadores que más expectación ha generado esta temporada en Portland es Deni Avdija. El israelí ha experimentado un salto cualitativo exponencial desde su llegada a Oregon, registrando los mejores números de su carrera profesional. Curiosamente, su traspaso desde Washington se cerró por una cantidad irrisoria: Malcolm Brogdon y varias selecciones de Draft. Hoy en día, ese movimiento parece uno de los robos de la temporada, y cada actuación de Avdija refuerza esa percepción. Su evolución será uno de los puntos de interés para los scouts presentes en el Garden.

El duelo también presenta un interesante contraste de estilos. Los Knicks, bajo el mando de su cuerpo técnico, han construido su éxito reciente sobre una defensa sólida y un ataque equilibrado donde múltiples jugadores pueden dañar. La capacidad de Bridges para anotar en oleadas, combinada con la versatilidad defensiva de Anunoby, crea un entramado difícil de desmontar para cualquier rival. Por su parte, Portland depende más de la creatividad individual y del ritmo que imponen sus jugadores exteriores, aunque esta fórmula no ha dado resultados en las últimas semanas.

Desde el punto de vista táctico, la clave para los Knicks estará en controlar el ritmo del partido y aprovechar las transiciones rápidas. Con Brunson al mando, el equipo neoyorquino es capaz de ejecutar con precisión tanto en ataque estático como en movimiento. La presencia de Robinson en la pintura, si finalmente juega sin restricciones, será fundamental para proteger el aro y dominar el rebote defensivo.

Para los Trail Blazers, la misión es clara: necesitan salir con intensidad máxima desde el salto inicial y tratar de desconectar a los Knicks de su juego. Si permiten que New York establezca su ritmo, la diferencia de calidad y confianza entre ambos equipos podría hacerse insalvable. Avdija tendrá que liderar el esfuerzo ofensivo, pero necesitará ayuda de sus compañeros para competir de tú a tú con el profundo roster de los locales.

El historial reciente entre ambas franquicias favorece ligeramente a los Knicks. En el último enfrentamiento directo, el equipo neoyorquino logró imponerse en el Moda Center de Portland por 12 puntos de diferencia. Aquella victoria fue especialmente significativa porque llegó en un momento en el que los Knicks tenían un récord de 1-6 ante rivales de la Conferencia Oeste, una estadística que evidenciaba sus dificultades fuera de su zona de confort.

El contexto del partido no podría ser más diferente ahora. Mientras que aquel triunfo fue una excepción en una temporada complicada, el actual encuentro presenta a unos Knicks consolidados como candidatos serios en el Este. La victoria en Portland sirvió como punto de inflexión psicológico para el equipo, demostrándoles que podían competir y ganar fuera de casa contra rivales de entidad.

La jornada del 30 de enero promete ser una fiesta para los seguidores del baloncesto neoyorquino. El Madison Square Garden acostumbra a vibrar con los partidos nocturnos, y la expectativa de ver a su equipo sumar la quinta victoria consecutiva creará un ambiente electrizante. La afición de los Knicks ha sufrido durante años, pero esta temporada sienten que algo especial está construyéndose.

Desde la perspectiva de las apuestas y los pronósticos, los Knicks parten como claros favoritos. La combinación de racha positiva, factor cancha y la calidad de su plantilla hace difícil imaginar otro resultado que no sea la victoria local. Sin embargo, la NBA es una liga de sorpresas constantes, y un equipo desesperado como Portland puede ser extremadamente peligroso. La clave estará en la concentración de los neoyorquinos durante los primeros minutos y en no subestimar a un rival que, a pesar de su mala racha, cuenta con talento suficiente para causar problemas.

El desarrollo del encuentro dependerá en gran medida de cómo se gestionen las posibles ausencias y las limitaciones físicas. Si Brunson puede jugar sin restricciones, los Knicks tendrán un control absoluto del juego. Si por el contrario, el base necesita descansar más minutos de lo habitual, Bridges y Anunoby deberán volver a liderar el ataque como lo hicieron ante Toronto. La profundidad del banquillo neoyorquino será un factor determinante, especialmente ante las posibles bajas de Portland.

En definitiva, este Knicks vs Trail Blazers representa mucho más que un simple partido de temporada regular. Para los neoyorquinos, es una oportunidad de oro para consolidar su posición entre los equipos elite del Este y demostrar que la racha no es fruto de la casualidad. Para Portland, es una prueba de fuego que puede marcar el rumbo de lo que resta de temporada. El baloncesto de élite se juega en estas situaciones, donde la presión, la ambición y las circunstancias convergen en un solo escenario: el mítico Madison Square Garden.

Referencias