Lens campeón de invierno y líder de la Ligue 1, presiona al PSG

La victoria 3-0 sobre Toulouse coloca al Lens cuatro puntos por encima del PSG, que debe ganar el derbi contra el Paris FC para no distanciarse más.

El Racing Club de Lens ha escrito un nuevo capítulo en su historia reciente al proclamarse campeón de invierno de la Ligue 1 tras una contundente victoria por 0-3 ante el Toulouse. Este triunfo, conseguido en la primera jornada del año, no solo consolida a los Sangre y Oro en lo más alto de la tabla, sino que les otorga una ventaja de cuatro puntos sobre el Paris Saint-Germain, quienes aún deben disputar su compromiso del domingo ante el Paris FC en el derbi capitalino.

El encuentro, celebrado en el estadio de Toulouse, presentó desde el inicio un escenario complejo para los visitantes. El conjunto local, dirigido por el técnico catalán Carles Martínez Novell, demostró ser un rival incómodo, con una organización táctica que dificultaba el desarrollo del juego del Lens. Los Violetas, conocidos por su capacidad para cerrar espacios y ejecutar rápidas transiciones ofensivas, mantuvieron el ritmo durante los primeros compases del duelo, concediendo muy pocas oportunidades claras a su oponente.

La situación se complicó aún más para el Toulouse cuando, antes de cumplirse los 25 minutos de juego, el defensor Emersonn protagonizó una entrada tardía sobre Edouard que el colegiado interpretó como merecedora de tarjeta roja directa. La revisión del VAR confirmó la decisión, dejando al Toulouse con un hombre menos durante más de una hora de partido. A pesar de esta desventaja numérica, el conjunto local mostró una resistencia notable, manteniendo su estructura defensiva y evitando que el Lens generara peligro con claridad.

Durante la primera mitad, los dirigidos por Pierre Sage desperdiciaron ocasiones valiosas que podrían haber definido el encuentro antes del descanso. Un disparo cruzado de Thauvin desde una posición privilegiada y un remate de Bulatovic desde la frontal del área evidenciaron las dificultades del Lens para traducir su superioridad numérica en goles. La defensa del Toulouse, aunque mermada, continuó siendo un dolor de cabeza para los atacantes norteños, quienes encontraron cerrados los espacios donde habitualmente desarrollan su juego.

La segunda parte, sin embargo, reflejó por qué el Lens se ha convertido en el equipo más regular de la competición. La capacidad de mantener un ritmo alto durante los 90 minutos se ha convertido en la seña de identidad de este conjunto, y un Toulouse con diez jugadores no pudo sostener su intensidad defensiva durante todo el encuentro. La insistencia del líder de la Ligue 1 encontró finalmente sus frutos.

El primer gol del año en el fútbol francés llegó de la bota de Wesley Saïd, un delantero que ha experimentado una transformación notable bajo las órdenes de Sage. En agosto pasado, el atacante parecía destinado al ostracismo, lejos de los planes principales del equipo. Sin embargo, su evolución ha sido exponencial, convirtiéndose en uno de los futbolistas más decisivos de la competición. Saïd aprovechó la primera indecisión defensiva del Toulouse para batir la portería rival y abrir el marcador, demostrando una vez más que en el fútbol moderno, el que perdona lo acaba pagando.

La insistencia del Lens continuó y, poco después, Saïd estuvo cerca de sentenciar el encuentro con un cabezazo que rozó el poste de la meta defendida por el Toulouse. La sensación de que el segundo gol era cuestión de tiempo se palpaba en el ambiente. Los jugadores del Toulouse, evidentemente afectados por el desgaste físico y numérico, veían cómo sus piernas dejaban de responder a las exigencias del partido.

El conjunto norteño, valiéndose de su condición de líder y de la inercia positiva que le acompaña desde el inicio de la temporada, logró el segundo tanto por medio de Thomasson, quien capitalizó el dominio territorial y la presión constante sobre la meta rival. El tercer gol, obra del joven Ganiou en el tiempo de descuento, puso el broche de oro a una actuación que refleja el espíritu de este equipo. La galopada espectacular del futbolista consagró un resultado que ya no estaba en discusión.

El contexto que rodea a este logro hace aún más notable la gesta del Lens. Durante el pasado verano, el club se vio obligado a vender a sus mejores activos futbolísticos debido a la delicada situación financiera que atraviesa el fútbol francés, con la excepción del PSG. Esta política de ventas forzadas convertía a la presente temporada en un ejercicio de transición, donde la permanencia parecía el objetivo realista. Sin embargo, el trabajo de la dirección deportiva y el cuerpo técnico ha trascendido todas las expectativas.

El milagro deportivo que representa este campeonato de invierno no estaba ni en los planes más optimistas de la afición lenense. La combinación de una plantilla compensada, un entrenador capaz de extraer el máximo potencial de cada jugador y una identidad de juego clara ha propiciado que el Lens lidere la tabla con autoridad. La recuperación de futbolistas como Saïd, la apuesta por jóvenes talentos como Ganiou y la solidez defensiva exhibida durante toda la campaña conforman los pilares de este éxito.

La presión ahora recae completamente sobre el Paris Saint-Germain. El conjunto de Luis Enrique, que partía como favorito indiscutible a revalidar el título, se encuentra a cuatro puntos de distancia con un partido pendiente. La victoria en el derbi contra el Paris FC se ha convertido en un compromiso de máxima exigencia, donde cualquier tropiezo amplificaría la ventaja del Lens y generaría un escenario inédito en los últimos años del fútbol galo.

La Ligue 1, dominada por el PSG durante la última década, contempla con expectación la posibilidad de un cambio de ciclo. El dominio económico y deportivo del club parisino había convertido a la competición en un monólogo, pero el Lens ha demostrado que con trabajo, planificación y una idea clara de juego es posible competir de tú a tú con los gigantes.

El campeonato de invierno, aunque no entrega títulos oficiales, representa un indicador histórico de regularidad y un hito psicológico de gran importancia. Los equipos que han finalizado la primera vuelta en primera posición tienen una probabilidad significativamente alta de alzarse con el título final. Este dato no pasa desapercibido en el seno del club norteño, donde la ilusión crece con cada jornada.

La gesta del Lens también pone sobre la mesa el debate sobre el modelo de competición en el fútbol francés. La disparidad económica entre el PSG y el resto de clubes había generado un desequilibrio estructural que parecía irreversible. Sin embargo, esta temporada demuestra que la gestión inteligente de recursos, la apuesta por la cantera y la construcción de una idente colectiva pueden ser herramientas poderosas para compensar las diferencias presupuestarias.

El futuro inmediato del Lens pasa por mantener la concentración y la humildad que les ha llevado hasta aquí. La segunda vuelta de la Ligue 1 presentará nuevos desafíos, con el PSG obligado a reaccionar y con la presión de liderar una competición que no esperaban dominar. La experiencia del cuerpo técnico y la madurez de una plantilla que ha superado todas las adversidades serán claves para afrontar los próximos meses.

El fútbol francés, en definitiva, vive uno de sus momentos más emocionantes de los últimos años. La irrupción del Lens como candidato serio al título revitaliza la competición y devuelve la ilusión a una afición que ve cómo su equipo, construido con sacrificio y trabajo, puede soñar con lo que hace apenas unos meses parecía imposible. El campeonato de invierno es solo el primer paso de una gesta que ya forma parte de la historia reciente del club, pero que puede convertirse en una leyenda si se mantienen estos niveles de excelencia hasta el final de la temporada.

Referencias