El Betis cierra el mercado: Bakambu se queda y no hay más fichajes

El conjunto verdiblanco no pudo liberar espacio salarial con la salida del delantero congoleño y termina el mercado invernal sin más incorporaciones

Llegó el día decisivo. El último día del mercado de fichajes invernal se presentaba como una jornada crucial para el Real Betis, un club que necesitaba cerrar operaciones clave para dar forma a su plantilla de cara a la segunda mitad de la temporada. La directiva verdiblanca, liderada por Manu Fajardo, tenía sobre la mesa una agenda apretada de tareas: dar salida a Cedric Bakambu y, con el dinero liberado, incorporar un delantero que cumpliera con requisitos específicos.

La jornada comenzó con la confirmación oficial de la llegada de Álvaro Fidalgo, una operación que ya había adelantado este medio en exclusiva. Con el centrocampista ya en las filas béticas, el siguiente paso lógico era ajustar la plantilla para cumplir con los estrictos límites salariales que la Liga impone. Y aquí es donde surgió el principal escollo: el club supera el tope salarial establecido, lo que le obliga a vender o ceder jugadores antes de poder registrar cualquier nueva incorporación.

El plan era claro. La dirección deportiva verdiblanca necesitaba que Cedric Bakambu aceptara alguna de las múltiples ofertas que tenía sobre la mesa. El delantero congoleño, que no ha tenido el protagonismo esperado en Heliópolis, contaba con propuestas de distintos puntos del mapa futbolístico: clubes de España, Italia y Arabia Saudí mostraban interés en sus servicios. La operación era vital, ya que su salida no solo liberaría un puesto en la plantilla, sino que generaría el espacio salarial necesario para acometer la contratación de un nuevo atacante.

El perfil del delantero deseado estaba perfectamente definido. El Betis buscaba un jugador con pasaporte comunitario, dado que el cupo de extranjeros ya está completo en la entidad. No se trataba de una apuesta a largo plazo ni de un proyecto de futuro, sino de un futbolista capaz de aportar rendimiento inmediato, con hambre de demostrar su valía y recuperar la regularidad que quizás había perdido en su club anterior. La idea era encontrar un delantero que pudiera competir desde el primer día y ofrecer alternativas a Manuel Pellegrini en el tramo decisivo de la temporada.

Las horas pasaban y la tensión crecía en las oficinas de Heliópolis. La directiva trabajaba contra reloj para desbloquear la situación. Sergi Altimira también sonaba como posible salida, aunque la prioridad absoluta era el futuro de Bakambu. Mientras tanto, el cuerpo técnico esperaba poder contar con nuevos mimbres para afrontar la recta final del campeonato con garantías.

El escenario, sin embargo, resultó complejo de resolver. A pesar de las presiones y de las facilidades que el club ofrecía al delantero congoleño para que encontrara un destino, Bakambu tomó la decisión de permanecer en el Real Betis. El jugador valoró más la opción de seguir en Sevilla que las propuestas recibidas, incluida la de continuar en España, que era su preferencia sobre otras ligas.

Con esta decisión tomada, el club se vio obligado a dar por concluido su participación en el mercado invernal. El presidente Ángel Haro, acompañado de Ramón Alarcón y Catalán, abandonaron la ciudad deportiva confirmando que no habría más movimientos. La comunicación oficial fue clara: tras la decisión de Bakambu de quedarse, el Betis no realizará más operaciones.

El filial, sin embargo, sí que siguió activo en busca de refuerzos para su particular lucha, pero la primera plantilla quedó tal y como estaba. Un final que, aunque no era el esperado por la afición que ansiaba un delantero de garantías, refleja la complejidad de gestionar una entidad con el límite salarial excedido en la Liga española.

La jornada dejó claro que el mercado de fichajes moderno no solo depende de la voluntad de los clubes, sino de múltiples factores: límites económicos, cupos de extranjeros y, sobre todo, las decisiones personales de los jugadores. El Betis cierra así el mercado con la incorporación de Fidalgo como único refuerzo invernal, confiando en que su actual plantilla, la misma que ha llegado hasta aquí, será suficiente para alcanzar los objetivos marcados.

La afición bética deberá esperar al próximo mercado estival para ver si el club puede reforzar la delantera. Mientras tanto, Manuel Pellegrini tendrá que seguir exprimiendo al máximo los recursos con los que cuenta, con la esperanza de que los jugadores actuales respondan en los momentos decisivos. La temporada sigue su curso y, al menos hasta junio, el Betis tendrá que competir con la plantilla tal y como está configurada hoy.

Referencias